El resto de mi día fue aún peor.
Lo único bueno de este día de mierda fue encontrar
Señorita Camila.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
Espero que no se demore con mi corbata.
Para que pueda revisar y saber más sobre eso.
mujer encantadora.
Tocan a mi puerta y los dejo entrar.
Diego me mira nervioso.
- ¿Que pasó?
- SRA. Laila.
- ¿Qué hizo ella esta vez?
- Está rayando todo su auto, señor.
- ¡Jodida mujer! Acabo de comprar este coche.
Salgo corriendo de mi habitación, dispuesto a matarla.
Entro en el ascensor sintiendo que el odio me domina y el
Las puertas de mierda tardan demasiado en cerrarse.
Las puertas del ascensor se abren y salgo.
p y g
empresa.
La ira de todo el día se acumula en mi cuerpo.
Me detengo en la acera y miro al otro lado de la calle, Laila.
locamente con un cuchillo arañando todo mi
carro.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Laila...
Grito su nombre y ella me mira sonriendo.
Su sonrisa solo hace que la ira explote. Mis piernas
me llevan a ella.
- ¡Señor Lacerda!
Oigo gritar a Diego, pero es demasiado tarde.
Veo que estoy en medio de la calle y entra un carro
mi dirección.
- Mierda!!!!
Todo se apaga y no siento dolor. La verdad no
sentir nada.
**************
Abro los ojos y me encuentro en una habitación.
Extrañamente estoy solo y todo en la habitación está
Blanco.
-Teo Lacerda.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
Me doy la vuelta y veo a un caballero detrás de mí.
- ¿Quién eres tú?
Él sonríe y se acerca.
- No creo que sea importante en este momento.
Sabes quien soy.
- ¿Dónde estoy entonces?
Su sonrisa se ensancha y me molesta.
- En la sala de espera.
- ¿Sala de espera?
- Sí.
- ¿Que estoy esperando?
Señala la pared que simplemente
desaparece, mostrándome lo que hay detrás.
Puedo verme en una cama, llena de electrodomésticos
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
pegado a mi cuerpo. ¿Cómo puedo estar allí?
una cama si estoy en esta habitación?
- Tu hora de morir.
Lo miro sin entender nada.
- Tuviste un accidente.
- Sí, lo recuerdo.
- Y está en coma esperando su momento.
- No puedo morir.
- ¿No puede?
- No.
- ¿Por qué?
- Soy joven, aún me queda mucho por conquistar y
crecer en vida.
- Entonces no puedes morir a causa de tu riqueza y
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
tu juventud?
- Sí.
Amplía su sonrisa.
- No hay razones para dejarte vivir.
- ¿Y tú eres Dios por casualidad?
Su risa hace eco y congela todo mi cuerpo.
- ¿Tú eres Dios?
- Te dije que no importa quién soy.
- No me dejes morir.
- No tienes por qué seguir con vida, Téo.
No ames a tu familia, no tengas amigos, no tengas uno
gran amor. Tu vida está vacía.
Tiene razón, pero puedo cambiar todo eso.
- Dame una segunda oportunidad. puedo cambiar todo
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
eso. Puedo ser alguien mejor. No quiero morir.
Sus ojos me analizan.
- ¿Quién garantiza que intentará cambiar? Segundo
La oportunidad se da a quien la merece.
- ¡¡¡Por favor!!! Yo necesito.
Ven caminando a donde estoy y temo tu
acercarse, pero no retroceder.
- Una semana.
Lo miro sin entender.
- Una semana para encontrar una razón para continuar
viva.
- ¿Qué pasa si no tengo una buena razón?
¿permanecer vivo?
- Tu destino se cumplirá. Ahora va.
Lo miro un poco perdido.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- No estoy seguro de cómo ir.
Sostén mi brazo y mírame profundamente a los ojos.
- Solo tendremos una regla.
- ¿Cual?
- No usar su riqueza o las personas que usted
trabajo para ti. Tu viaje tiene que ser
cumplida por ti. Pero...
Sonreí extrañamente.
- Si alguien en tu viaje lo quiere de buen corazón
se permite ayudar.
- Así que prácticamente tengo que hacerlo en este
semana buscar mi motivo solo?
Asiente con la cabeza.
- Solo puedo obtener ayuda si es de alguien que me quiere
ayuda sin interes?
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Exactamente.
- ¿Algo más?
- No.
Quita su mano de mi brazo y la pone sobre la mía.
cofre.
Comienza un dolor insoportable y siento el aliento en mi
mi pulmón
- ¡Buena suerte, Teo!
Susurro antes de que el dolor me consuma y todo se desmorone
apagar.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
SEGUNDA OPORTUNIDAD
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
Abro los ojos con calma.
Miro a mi alrededor y veo que estoy en una habitación
de hospitales
Veo los dispositivos pitando a mi alrededor.
Siento mucho dolor en el brazo derecho y el pecho
fuerte. Miro mi brazo vendado.
¿Fue un sueño?
Trato de encontrar algo en mí o alrededor que me diga
que no estoy loco y fue real, pero no creo nada.
Recuerdo el accidente, pero eso es todo.
La puerta del dormitorio se abre y un viejo doctor
entra avanzado.
- Señor Lacerda?!?!?
Sus ojos en mí están asustados.
- Sí...
Camina hacia mi cama mirándome mucho y eso
ya me irrita.
- ¿Por qué me miras así?
Deténgase y observe los monitores.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- ¿Sabes que estás en un hospital verdad?
- Sí. Recuerdo que me atropelló un coche.
- ¡Eso! Usted fue admitido en este hospital sin
vida. Te revivimos, pero tu foto era
demasiado serio. Tenía una lesión cerebral grave y su
la costilla se hundió, perforando algunos órganos.
Sigue mirándome como si fuera algo
surrealista.
- Estuviste en coma profundo hasta las 10
hace minutos.
dice nervioso.
- Pensamos que nunca despertarías.
- ¿Cuánto tiempo estuve en coma?
- Un mes.
Lo miro asustado.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- ¡¿¡¿Un mes?!?!
- ¡Sí!
Comience y examine mis ojos.
- ¿Sientes algo?
- Un dolor en el brazo y el pecho.
- ¿Sólo eso?
- Sí.
- Esto es un milagro.
Sigue mirándome y empiezo a pensar que
no fue un sueño Realmente tuve un segundo
oportunidad.
- Durante el tiempo que estuve aquí.
Me mira mientras hablo.
- ¿Alguien ha venido a visitarme?
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
Espero que alguien en mi familia
vino a quedarse conmigo.
En realidad mi madre. Podría en este
semana para llevarme bien con ella y esta es la razón de
quedarse vivo. Mi madre.
- Una mujer. Durante un mes ella vino aquí toda
los días y te cuidó.
- ¿Me cuidaste?
- Sí.
Sólo puede ser mi madre. Tal vez el miedo de mí
perder ha hecho que no me odie tanto por
abandonarla.
- Pronto estará aquí. Siempre viene después del almuerzo.
y se queda hasta el anochecer.
- ¿Todos los días?
- Sí. Ordenaré algunas pruebas. si todo es
bueno, en tres días te daremos de alta. Aún
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
No sé cómo explicar este milagro, pero realmente
Estás bien.
- No puedo quedarme aquí por tres días. Debo ir
ahora.
- Señor Lacerda, creo que no entendió la gravedad.
de tus heridas. Te tocaba vegetar hasta
tus órganos se detienen. Era un caso perdido.
No puedo faltar tres días.
Necesito salir de aquí hoy y arreglar mi vida. No
Tengo tiempo que perder.
Decido no discutir y esperar a que salga de la habitación.
para irme
- ¡Correcto!
digo con una sonrisa torcida.
- Enseguida vendrá la enfermera a buscarte para realizar la
exámenes
Sale de la habitación y salta de la cama en busca de ropa.
No encuentro ninguna maleta, nada que cambiar por esta
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
horrible suéter.
Abro los armarios y no encuentro nada. ni el
Mi maldito celular está aquí.
No puedo llamar a Diego y pedir ayuda.
¿Podría pedir ayuda con esto o estaría
rompiendo una regla?
Necesito pensar en la razón para seguir con vida y
trabajar en ello.
Mi familia sería complicada.
Un amor en una semana imposible.
Quién encuentra a la persona adecuada y en una semana y si
¿enamorarse?
La puerta del dormitorio se abre de nuevo y me vuelvo hacia
ver quién es.
Miro a la joven frente a mí y recuerdo
ella, pero no recuerdo dónde.
- ¡¡¡Oh Dios mio!!!
Ella corre hacia mí y me abraza.
Su abrazo es fuerte y no puedo reaccionar.
¿Quién es ella?
Un dulce aroma a manzana llena mi nariz. sé
Ese olor me suena familiar.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
La niña me suelta y me mira con los ojos
lloroso
Cuando mis ojos se encuentran con ojos azules,
La recuerdo.
- La chica de la cafetería.
Una pequeña sonrisa aparece en sus labios.
- No puedo creer que te hayas despertado.
Me vuelve a abrazar, solo que esta vez entierra su rostro
q
en mi pecho llorando.
Sin saber que hacer, solo enderezo tu largo
pelirrojo.
- Estoy un poco perdido aquí.
Susurro y ella se aleja.
- No fue mi culpa. ¡¡¡Interesar!!!
- ¿Qué no fue tu culpa?
Suspira y se seca las lágrimas.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Te metiste frente a mi carro y yo no tenia
hora de frenar.
- ¿Me atropellaste?
- Sí, pero dije que no fue mi culpa. Ustedes
Apareció de la nada.
Recuerdo escuchar a Diego gritarme cuando
Crucé para evitar que Laila terminara mi
carro.
- ¡Todo bien! Recuerdo cruzar la calle sin
mirar.
- Me sentí terrible cuando me dijeron que no.
despertaría del coma, que estaría vegetando.
Empieza a llorar de nuevo.
- ¡Calma! ¡Estoy bien!
Limpio tus lágrimas.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Muy bien.
- ¿Los médicos saben que te despertaste?
- Sí...
- ¿Qué haces fuera de la cama?
Me mira enojada y trato de no reírme.
- No tengo ropa ni celular.
- Vino un hombre y se lo llevó todo. dije que no lo haría
necesidad desde...
No termina de hablar y solo se encoge de hombros.
- ¿Cómo era este hombre?
- Alto, de piel oscura y pelo rapado. manera de
militar.
fue diego Una pequeña decepción se lleva mi
cofre.
Confé en él y pensé que teníamos una buena
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
relación.
Me dejó aquí para morir.
- Sabes mucho sobre este tiempo que he estado en
con el.
La niña se pone roja y trato de recordar el nombre
ella.
- Estuve contigo todos estos días.
Su voz es avergonzada.
Así que ella es la mujer que mencionó el doctor.
Se sintió tan culpable por atropellarme que no lo hizo.
dejado aquí.
- ¡¡¡Bien!!! Ahora que estoy bien, no tienes que hacerlo
sacrifcio quedarse aquí.
Se cruza de brazos mirándome.
- No me sacrifqué. Fueron días interesantes.
- Puedes irte ahora.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Estás más fresco durmiendo.
Me río y la miro.
- ¡Lo siento!
Intento no reírme tampoco.
- ¿Por qué quieres tu ropa?
- Debo ir.
- Pero acabas de despertar. No puede ir así.
Puedes tener algo.
- Tengo algo importante que hacer.
Entonces recuerdo su nombre.
Camila!!!
- Y todavía me debes una corbata.
Mete la mano en el bolsillo y saca mi corbata que ella
tomó y otro.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Te compraste uno nuevo.
- Sí...
Me lo da y veo que es tan hermosa como la otra.
- Es linda.
Se pone rojo y te empiezo a encontrar encantador
timidez expresada en el pequeño rubor de su
rostro.
- Ahora realmente necesito irme.
- No puedo dejarte ir.
- Necesito ir. Necesito hacer algo importante.
- ¿Qué?
- Perdón por la mala educación, pero no es asunto tuyo.
- Casi te mato. Gracias a dios esta bien entonces
No dejaré que salgas y arriesgues tu vida, aún
recuperación.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Camila, aquí nadie me va a retener,
principalmente tú.
- ¿Te vas a arriesgar a salir sin saber si estás bien? Puede tener
algo por ahí.
- Ve por mí, no moriré. no en uno
semana.
Me mira sin entender.
- Realmente necesito salir de aquí y resolver una parte.
importante en mi vida.
- Te dejaré salir con una condición.
- ¿Me dejarás salir? ¿Desde cuándo necesito
déjame hacer algo
- Sr. Lacerda ¿puedo llamar a la seguridad, al
doctores y dicen que usted está huyendo.
- ¿No lo harías?
Levanta una ceja y sonríe.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- ¿Quiere ver?
Resoplido enojado.
- ¿Cuál es la condición?
- Voy con usted.
- No.
Camino hacia la cama y ella me sigue.
- Es posible que necesite ayuda.
- No. Voy a viajar muy lejos y debes tener cosas.
para hacer.
- No tengo nada para hacer. estoy de vacaciones de mi
trabajo.
- No. Mi viaje es solo.
Siento un toque en mi brazo. me dirijo a ella
me mira
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
Tus ojos son realmente hermosos.
- ¡Por favor!
- No tienes que hacerlo. Ya te dije que no era tuyo
culpar al accidente.
- No es mi culpa.
Toma mi mano y siento un shock.
- Con todo mi corazón, quiero ayudarte.
Recuerdo las palabras de ese hombre.
"Si alguien en tu viaje quiere voluntariamente
ayudar está permitido".
- ¡Correcto! Puedes venir conmigo.
Abre una gran sonrisa.
- Pero...
Él resopla y rueda los ojos.





