Siempre hay un pero.
- Sin hacer preguntas sobre las cosas que
voy a hacer. Me acompañará porque soy
todavía debilitado, pero eso no quiere decir que me vaya
entrometerse en mis cosas.
- Te juro que cada minuto te prefero durmiendo.
- Entonces será mejor que te quedes aquí. soy lo que estas viendo
y no voy a cambiar.
Suspira y se muerde el labio inferior.
La forma en que muerde se mete con algunos antojos
dentro de mí, pero los ignoro.
Mi enfoque no es ella ni mi deseo sexual.
Necesito resolver mis problemas con mi
familia. Ella toca mi pecho con su dedo.
- Tienes suerte de que realmente quiera ayudarte a hacer lo
lo que quieres hacer sin siquiera saber lo que es.
Levanta una ceja.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Y eso es raro, porque no te conozco y tu puedes
ser un asesino, un violador o incluso un
idiota. Incluso en riesgo, quiero ayudarte.
- ¿Así que aceptas la regla?
- Sí.
- Excelente. Necesito que me consigas algo de ropa para ir.
lejos de aqui.
- ¿Estás seguro de que estás bien para irte?
¿hospital?
- Sí.
- ¿No te vas a morir ahí fuera conmigo?
- Si prometes no volver a atropellarme, creo
Voy a vivir.
Ella comienza a reír.
- Tienes humor dentro de ese corazón negro.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Yo tengo. Ahora vete pronto, antes de que mi estado de ánimo sea
engullido por mi ira.
- Estoy yendo.
Mira mi cuerpo.
- ¿Qué estás mirando?
- Necesito saber tu talla de ropa.
Abro mis brazos dándote libre acceso con mis ojos
sobre mi cuerpo
- Veré lo que pueda.
- ¡Sé rápido, por favor!
- ¡Sí señor!
Tan pronto como Camila se va, el doctor regresa con
algunas enfermeras.
- Sr. Lacerda, empecemos con algunas pruebas.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- No necesita.
Digo estirando mi brazo.
- ¿Puedes quitarme estas cosas?
- ¿Cómo te quitas estas cosas? y a qué te referes
¿Cómo no necesitas los exámenes?
- No voy a hacer ningún examen y necesito que lo hagas.
de mi parte irme.
- No puedes irte.
- Si puedo.
- Acabo de despertar de un coma. tu estado era
grave y necesitamos saber si realmente está bien.
- Estoy muy bien.
El médico y la enfermera me miran fjamente.
- No quiero ser grosero. Solo quiero irme. Se que
como medico le preocupa y necesita hacer estos
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
exámenes, pero no quiero.
Me paso la mano por la cara por tener que quedarme el tiempo
todo justifcando y explicando. Este soy yo
Molesto. Antes del accidente, acabo de pedir y ya está,
todos hicieron lo que yo quise.
- Firmaré lo que quiera y te reservaré de
responsabilidad sobre mi.
- No es solo eso. Realmente queremos saber si
esta todo bien. Usted señor es un milagro.
- Si no me dejas ir, este milagro ya no será
un milagro.
- ¿Como asi?
- ¡Por favor! Sólo quítate esa mierda y déjame ir.
Te lo ruego muy enojado.
- ¡Correcto!
Después de sacar todas las agujas de mi cuerpo,
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
Firmo varios documentos haciéndome responsable de
cualquier problema posterior.
Quiero reír, porque si no encuentro una razón
para vivir, voy a tener un gran problema.
- Se libera.
dice la enfermera.
- Todavia no. necesito ropa
La puerta se abre y aparece Camila con dos bolsas de
ropa.
- Me voy a cambiar y me voy.
La enfermera se va y me deja sola con Camila.
Me pasa las bolsas.
- ¿Necesita ayuda?
Pregunta y miro mi brazo inmovilizado.
- Creo que si.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- ¿Quieres que llame a un hombre para que te ayude?
- ¿Te parece bien que me ayudes?
- No.
Tu voz es casi un susurro y tu cara es
Rojo.
- ¡Entonces ayúdame, por favor!
Toma las bolsas de mi mano y quita la ropa de
adentro, colocándolos sobre la cama.
- Solo tenía ropa sencilla.
- No hay problema.
Arranca las etiquetas de la ropa y quítate esta.
suéter asqueroso.
- ¡¡¡¡Oh, mierda!!!!
Dice llevándose las manos a los ojos, viéndome desnuda.
Empiezo a reír.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- ¿¡¿¡¿Cual és?!?!? Es solo un palo.
- No me asustó tu pene, pero por ahora
estar desnudo sin previo aviso.
Ven caminando a donde estoy con mi ropa interior puesta
mano.
Camila no me mira y ni siquiera mira cierta parte mía
cuerpo.
Decidida a vestirse, se agacha y se pone la ropa interior.
por mis piernas
Ella trepa y ajusta mi cuerpo, alejándose hacia
toma los pantalones.
Es extraño encontrar una mujer que no se quede
mirándome con anhelo.
No soy el hombre más sexy del mundo, pero
mi 1.90m de altura, mi piel oscura, mi
barba bien cuidada y mis ojos de miel, hacen mucho
las mujeres se asustan.
Todo indica que no afecto a Camila.
Se pone los pantalones y se agacha para ponérselos.
un calcetín y una zapatilla de deporte en mí.
Se levanta y con la camiseta en las manos me mira
cofre.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Será difícil ponerse la camiseta con el brazo
así.
- Intentaré estirarme lo máximo posible.
Estiro ambos brazos y dejo escapar un gemido, sintiendo el
brazo lesionado arde en dolor.
Sobresaltada por mi gemido, rápidamente pone el
camisa sobre mis brazos y luego sobre mi cabeza.
- ¡Calma!
Susurro bajando mi camisa por mi cuerpo.
- Pasará.
Su mano acaricia suavemente mi brazo, tratando de
calmarse.
Entonces ella hace algo intrigante. besa mi brazo
herido.
- ¿Porque hizo eso?
me mira incomodo.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- ¡Lo siento! es que mi mama siempre hacia eso
conmigo y actuó por impulso.
Se me hace raro un acto de cariño así sin
interesar.
- Ahora que estás vestido, ¿qué vamos a hacer?
- Ve a tu casa y empaca una maleta con algunos
ropa.
- ¿A dónde vamos?
- Te dije que no hicieras preguntas.
- Eres muy grosero. Necesito saber el lugar para
empaque el tipo apropiado de ropa.
Su expresión de enojo es sexy.
- Vamos a Florianópolis.
- ¡Correcto! Buscaré el tiempo allí.
- ¿Me dejas en mi empresa primero?
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- ¡Seguro!
Salimos del hospital hacia el estacionamiento. ¿Está por ahí?
se detiene frente a un auto muy viejo.
- ¿Este es tu coche?
- Sí.
- ¿Sigue caminando?
- Cállate y entra.
Me meto en el coche y me tiro inmediatamente del cinturón de segu
- ¿Conoce la dirección de la empresa?
- Sí.
Camila enciende el auto que hace un ruido absurdo.
Si no supiera que todavía me falta una semana
vida, me hubiera fipado con ese coche, pensando que
moriría en él. Después de un tiempo de estar
ahumado por el humo de su vieja lata,
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
llegamos a la empresa.
- Atrápame en dos horas.
- ¡Correcto!
- Separa tus documentos.
- ¡Correcto!
Abro la puerta del coche y salgo. antes de cerrar el
puerta, mírala.
- ¿Estás seguro de que vas conmigo?
- ¡Yo tengo!
- ¿No crees que es una locura viajar con alguien que ni siquiera
sabe?
Una sonrisa sincera aparece en sus labios.
- Todavía no me conoces, pero yo te conozco.
Hace un mes, Theo. He estado contigo durante 30 días.
ACHERON PELIGROSO
PELIGROSOS NACIONALES
- Estaba en coma.
- Todavía eras tú. cuidarte me hizo sentir
un enlace. Realmente no puedo dejarlo ir
por ahí sin cuidado.
- ¡Gracias!
digo torpemente.
- Es la primera vez desde que despertaste que no eres un
idiota.
Levanto una ceja.
- Vete antes de que responda con un
grosería.
- Vuelvo en dos horas.
Parpadea y cierro la puerta del coche.
Entro en mi empresa y veo a todos asustados.
Voy al ascensor y presiono el último botón.
piso, donde está mi habitación.





