Secuestrada por un error 2

Me desperté en medio de la noche, completamente adolorida. Cada parte de mi cuerpo parecía dolorida después de lo que había ocurrido con el mafioso. Él estaba completamente dormido a mi lado, su brazo envolviéndome por la cintura. Con cuidado, saqué su mano y me incorporé lentamente, tratando de no hacer ruido.

Busqué mi bolso y encontré el dispositivo que necesitaba para enviar mi ubicación a mis amigos de la DEA. Era crucial que llegaran pronto, ya que estaba a punto de buscar el arma que había escondido, pero al sostenerla, me di cuenta de que no tenía balas.

En ese momento, él apareció detrás de mí. Me empujó contra la pared, su mano firme alrededor de mi cuello. El miedo me recorrió, pero también la determinación de no dejarme vencer.

-Desde que llegaste, sabía que eras una maldita infiltrada -dijo con voz amenazante-. Cariño, ¿quieres un arma? Pues aquí la tienes.

Me apuntó con la pistola, su mirada fría y calculadora.

-¿Qué es lo que quieres, encarcelarme? -logré preguntar con dificultad, mi voz apenas audible debido a la presión en mi cuello.

-Solamente quiero a mi hermano. Tus hombres lo tienen. Solamente dámelo y...

-¿Y qué, maldita? -interrumpió, su voz cargada de ira-. Eres quien está en mi poder. Podría matarte si lo quisiera...

El dolor en mi cuello aumentó mientras él aplicaba más presión. Mi mente giraba en torno a la desesperación y la estrategia para escapar. Pero antes de matarte, voy a disfrutar otra vez; estás buenísima, maldita.

Las palabras eran un golpe más en la agitación que sentía. La amenaza era clara y directa, pero también era un recordatorio de que debía mantener la calma y encontrar una manera de salir de esa situación.

Mi mente corría a toda velocidad, buscando una salida mientras él mantenía su amenaza latente. La esperanza se aferraba a la idea de que mis compañeros llegarían a tiempo para rescatarme.

Sentía la presión en mi cuello aumentar mientras el mafioso mantenía su amenaza. Mis ojos se llenaron de lágrimas, no solo por el dolor físico, sino también por el temor de no poder salvar a mi hermano.

-Por favor... -logré murmurar con dificultad-. Solo quiero a mi hermano.

Su expresión cambió por un momento, una sombra de duda cruzó su rostro, pero rápidamente la reemplazó con una sonrisa cruel.

-Eres valiente, eso te lo reconozco -dijo-, pero tu valentía no cambiará nada.

Con una mano, movió la pistola para que me apuntara más cerca. Mi mente trataba de pensar en una forma de aprovechar la distracción, pero el miedo era abrumador. Mientras su mano seguía apretando, traté de mantenerme consciente, esperando que los agentes de la DEA llegaran pronto.

De repente, escuché un ruido sordo y la puerta se abrió con un estrépito. La figura de un agente de la DEA apareció en el umbral, seguido de otros agentes armados que entraron rápidamente. El mafioso se giró hacia ellos, su expresión de sorpresa evidente.

-¡No te muevas! -gritó uno de los agentes, apuntando al mafioso con su arma.

El mafioso me soltó inmediatamente y se giró para enfrentar a los agentes. Aproveché la oportunidad para retroceder, masajeándome el cuello y respirando profundamente para recuperar el aliento. Mis piernas temblaban, pero me mantuve en pie mientras los agentes rodeaban al mafioso y lo sometían. Observé como lo detenían y le apuntaban contra la cabeza.

-Estás detenido por los delitos de narcotráfico..

-Te mataré - Me Advierte mientras mira mis ojos.

-, ¿estás bien? -preguntó uno de los agentes, su preocupación palpable mientras se acercaba a mí.

-Sí, sí... -respondí, mi voz aún temblorosa-. Solo necesito... solo necesito encontrar a mi hermano.

Los agentes comenzaron a registrar el lugar, buscando cualquier señal de mi hermano. Mi corazón latía con fuerza mientras esperaba, y cada segundo parecía una eternidad. Finalmente, uno de los agentes se acercó con una expresión de alivio.

-Lo encontramos. Está herido, pero vivo. Vamos a llevarlo al hospital ahora mismo.

Un peso enorme se levantó de mis hombros. Agradecida y exhausta, me dejé guiar hacia la salida, donde la esperanza de reunirme con mi hermano se convertía en una realidad.

Mientras nos alejábamos del lugar, sentí un alivio profundo, pero también sabía que aún quedaba mucho por hacer. La misión no había terminado, pero al menos esta noche, había dado un gran paso hacia la justicia y la recuperación.

Capítulos
Personalizar
Siguiente capítulo

También te puede gustar

Logo
Tu guía para los mejores dramas cortos en línea. Avances de episodios gratuitos, información completa del elenco y enlaces a plataformas oficiales, todo en un solo lugar.
©2026 PinesDramas. Todos los derechos reservados.