Madrid 17:17 PM
Aídan ya debe ser un hombre pero no lo vi convertirse en quién es hoy. Sam me arrebató
ese derecho.
Un día no soporté más y en un estado de desesperación tomé a Aídan y me atreví a huir
con él.
Estuvimos escondidos un tiempo pero él nos encontró el desgraciado nos encontró y desde
entonces no volví a ver a mi hijo no pude verlo crecer...pero si ví, el lado oscuro de Sam del
que me advirtió Natalie y yo no quise ver.
Él me encerró durante un largo tiempo en un lugar horrible en condiciones inhumanas entraba muy poca luz por una pequeña ventana. Al final logré escapar y no esperaba que el amor de mi vida me rescate. Víctor al no saber
nada de mí me busco y no dejo de hacerlo ni un solo día, fue difícil para él encontrarme
pero después de un largo tiempo lo logró.
Un día Victor decidió seguir a Sam en su auto y condujo sin que él se de cuenta hasta
dónde yo estaba, esperó que Sam se fuera y entró a buscarme cuando lo ví no lo podía
creer en un momento pensé que estaba alucinando nos abrazamos con tantas fuerzas sus
brazos me apretaban fuerte contra él y yo no dejaba de llorar.
El seco mis lágrimas y me dijo que me amaba mientras rozaba mis labios y mis lágrimas
quedaban en su boca, me pidió que no tema que él me sacaría de allí.
Entonces entendí que yo también lo amaba y nunca deje de hacerlo solo que el enojo que
llevaba por dentro tapaba el dolor de su engaño.
Huimos... por fin huimos juntos, lo que había soñado toda mi vida, estaba feliz por un lado,
pero un lado mío estaba vacío por qué Aídan no estaba conmigo.
Cuando llegamos al departamento Victor me acerco a la ducha, yo estaba muy débil casi
desvanecida en sus brazos. Él me desnudó y dejó que el agua caliente cayera sobre mi
cuerpo mientras él suavemente frotaba mi espalda y mi cabello, sentía sus delicados besos en mi cuello. Luego tomó una toalla y me la ofreció como pude intenté recuperar las fuerzas
mientras él me preparaba algo de comer. No había comido en días, tenía el estómago
cerrado apenas probé un bocado. Él me sujetó nuevamente en sus brazos y me llevó a la
cama sentí el reconfortante placer de volver a dormir en una cama, dormí plácidamente toda
la noche rodeada de sus sus brazos y sus besos. Al día siguiente nos fuimos a Madrid.
Había salido del infierno para entrar al paraíso.
Sam no nos volvió a buscar, no supimos más nada de él, en el fondo pienso que él sabe
que estoy con Víctor pero a él eso nunca le importó solo quería dejarme en claro, quién es
Sam Gregg.
Y finalmente conocí su infierno…¡Es un monstruo!
Mientras estaba encerrada en aquel lugar sentí ruidos y luego gritos de una mujer la puerta
de inmediato se abrió con fuerza y entraron Alan y Elena a los empujones por sus hombres
atrás de ellos entró él.
¡El maldito los atrapó! como dijo que lo haría y nunca me imaginé estar pidiendo piedad por
ellos dos. Sam los trajo enfrente mío para que viera con quién me estaba metiendo esa era
su idea, su plan macabro.
Se acercó hacia mí y me habló cerca del rostro con tanta perversidad.
Mientras me llamaba "amor mío" me decía ¿porqué lo obligue a llegar a ese punto? Yo solo podía sentir los gritos de Elena, Sam torturó a Alan de la peor manera metiéndose
con Elena y luego se encargó de él, presencié todo y temía que hiciera lo mismo conmigo
pero luego qué terminó con su atrocidad. Volvió acercarse a mí, se arrodilló y me dijo al oído
que me salvé por ser la madre de Aídan y desde entonces no lo volví a ver más.
Gem..
Sam recuperó sus cuadros, los que habían sido robados y luego vendido a Alan.
Durante un largo tiempo vivió un amor desenfrenado con Thelma en donde el alcohol, drogas y sexo no faltaban en sus encuentros con ella.
Thelma se instaló en la casa con Sam usurpó y manipuló la vida de Gema a su antojo se quedó
con todo casa, con su hombre y… con su hijo.
Para Aídan, Thelma era su madre.
Sam ocultó la verdad a Aídan huyeron de Buenos Aires y se instalaron en Texas. No quería que Aídan se tope con nadie que pudiera contarle la verdad.
A medida que pasaban los años Aídan se volvía un poco más rebelde y Thelma nunca estaba en la casa para cuidarlo solo venía a dormir Sam era el que más compartía con él y Natalie siempre a su cuidado.
A Aídan le llamaba la atención los tatuajes que tenían su padre y Thelma. Era uno de los motivos de discusión con su padre. Sam no quiso que él se hiciera ningún tatuaje
hasta que cumpliera la mayoría de edad y pudo decidir por él mismo. El primer tatuaje que se hizo fue de una serpiente coral estos reptiles eran sus preferidos tanto así que Sam le
regaló uno que tenía en su habitación. Pero las peleas no cesaban Aídan adoptaba un comportamiento agresivo y difícil de manejar él no quería estudiar quería convertirse en uno
de los hombres que trabajaban para Sam.
Entonces su padre le propuso que trabajaría para él pero primero debía recibirse de
abogado para defender a la mafia.
Aídan aceptó y se recibió de abogado aunque amaba a su padre y a Thelma las peleas
seguían y en plena discusión él azotaba la puerta y se subía a su moto se colocaba el casco
y a toda velocidad se iba dejando a su padre en la entrada tomándose de la cabeza cada
vez que él hacía eso.
Sam temía que se accidentara y mandaba de inmediato a sus hombres a qué lo sigan. Ellos
debían traerlo y esto generaba rabia en Aídan que se encerraba en el cuarto y cortaba sus
brazos totalmente fuera de sí luego ocultaba sus heridas debajo de la camisa para que Sam no lo viera
Sam permanecía en prisión, mientras que el jefe Butler disfrutaba de verlo tras las rejas
pero Sam parecía estar muy tranquilo, es que confiaba en Aidan.
—¿Parece que te gusta estar aquí no es así Sam? —preguntaba el jefe Butler mientras daba vueltas una silla para sentarse frente a él.
Sam simplemente lo miraba sin responder, analizando la manera en que Butler gozaba de su encierro.
—No espero que respondas Sam se que eres muy reservado pero dejame decirte que aqui dentro nadie puede rescatarte esta vez.
Los contactos que Sam tenia afuera sabían lo que tenían que hacer y no era necesario que Sam de ninguna orden, cuando el no estaba debían obedecer a Aidan.
Cuando el jefe Butler terminó de gozar del encierro de Sam se retiró pero eso sí, muy disgustado porque Sam no pudo quedarse callado.
— Sé que goza de mi encierro jefe Butler pero nunca debe subestimar a nadie, regla número uno y regla número dos. No va a ser necesario mover un dedo para salir de aquí lo único
que voy hacer es esperar aquí sentado, pero sabes que no va a ser por mucho tiempo.
El jefe Butler se levantó de la silla muy molesto y sobre todo sabía que en el fondo Sam iba a terminar logrando lo que decía.
Aidan organizaba el rescate de su padre y daba las últimas instrucciones a sus hombres
para que cumplan al pie de la letra cada movimiento que debían hacer para no ser descubiertos.
—Saben como se pone papá si algo sale mal entendieron, entonces sigan todas las instrucciones que les di al pie de la letra—ordenó Aidan, mientras en su mano sostenía un pasamontañas que iba a utilizar para que no lo
reconozcan.
Ese mismo día debían trasladar a Sam para que declare sin embargo en la mitad del camino sus hombres interceptaron el auto para rescatarlo. Mientras el resto se
enfrentaba a la policía Aidan habría la puerta trasera del vehículo para que su padre salga y
lo condujo hacia su auto en donde a toda velocidad manejó para que nadie los siguiera y al fin liberar a su padre.
Cuando Aidan llegó a su casa y entró al baño mientras quitaba el pasamontañas de su rostro se
miraba frente al espejo y respiraba profundo, estaba estresado, luego abrió el botiquín y sacó algo para cortar sus brazos pero en ese momento Thelma tocó la puerta.
—Aidan cariño ¿estas bien de dónde vienes?
—Estoy bien mamá en un momento saldré.
—Esta bien te espero abajo ¡no tardes!.
Cuando bajó a la sala Aidan abrazo a Thelma con una sonrisa inmensa en su rostro ella no entendía su reacción sin embargo Aidan tenía una noticia importante que darle a la que él creía que era su madre.
Aidan le conto a Thelma que Sam estaba en libertad — Aídan no lo puedo creer quiero verlo ¿Dónde está?— Thelma está muy sorprendida y tomó su bolso para salir de inmediato al encuentro de Sam. Sin embargo Aídan pidió paciencia.
--Tranquila pronto lo verás todavía no es conveniente que venga a la casa y de hecho es
probable que debamos irnos de aquí nuevamente papá tendrá al jefe Butler detrás de él. En medio del festejo el celular de Aidan sonaba en su bolsillo.
-Hola.
-Aidan por fin atiendes hace días que no se nada de ti ¿donde te habías metido?
-Axel amigo no te preocupes te lo explicaré luego ahora no puedo hablar te llamo luego.
-Aidan un momento.
-Si, dime.
--Melek...
--¿Que hay con ella?
--Bueno...no ha dejado de preguntar por ti que le digo cuando me lo pregunte.
--Axel...Melek no me interesa entiendes, no le digas nada porque no le debo explicación ok.
--Esta bien como digas.
Mientras maldecía y se levantaba del suelo con un tiro en el hombro que había recibido en
el enfrentamiento el jefe Butler ordenaba nuevamente buscar a Sam por cielo y tierra.
Erick Brown es muy amigo de Sam Gregg es un mafioso muy conocido Sam necesita de su ayuda y él estara dispuesto a brindarle su apoyo.
Entre los empleados de la mansión Brown se rumorea sobre su esposa Beatriz, como una mujer tan buena puede estar casada con alguien así (pareciera que es una costumbre de los mafiosos tener una mujer sumisa) Aunque este no era el caso siempre hay lobos vestidos de obejas.
Erick se da cuenta por eso el trato que le da a sus empleados no es el correcto pero su lema es, que si él les paga (y muy bien como lo hace) sólo deben obedecer y no reclamar nada. Tienen un hijo pequeño llamado David y buscan con urgencia una niñera para él, pero ya han hecho varias entrevistas a varias muchachas. Sin embargo Erick cree que ninguna es el perfil que él busca, finalmente quedaba la última muchacha por entrevistar entonces el señor Erick la contacto y la esperaba al día siguiente.
Una cabaña, aire puro y mucho espacio verde era lo que necesitaba Helen para pasar el fin de semana ( aunque era un plan demasiado bueno y relajante) ya que el viaje no era por placer sino por trabajo.
Helen es una chica rubia y delgada vive en las afueras de Texas junto a su madre y su padrastro, son una familia humilde y muy pobres, entonces su madre le sugiere que intente buscar trabajo en casa de los Brown.





