Obsesiones Prohibidas ( Libro 2 )

Helen no sabe nada sobre la familia  Brown pero deside seguir el consejo de su madre, sin más tomó la carretera y condujo sin prisa hasta dar con una casa en medio de un bosque (prácticamente en medio de la nada ) se bajó del auto y mientras cerraba la puerta  del vehículo observaba la casa inmensa y preciosa que tenía la familia, cerca de allí también había una cabaña que observó con curiosidad. Tocó el timbre y esperó que alguien la recibiera luego se alejó de la puerta mientras seguía observando la cabaña a lo lejos.

Una voz masculina y seductora detrás de ella la invitaba a pasar dándole la bienvenida. Helen volteo entusiasmada y vio en la puerta un hombre alto y de traje. 

 —Mucho gusto soy Erick Brown. 

La primera impresión que tuvo Helen sobre él (aparte de pensar que parecía un modelo) es que parecía ser muy arrogante no le pareció una cálida bienvenida sino más bien lo sintió con mucha falsedad a pesar que el señor Brown hizo el mayor de sus esfuerzos por recibir a Helen (digamos que bien). Pero sólo el correr de los días iban a confirmar si realmente era así como ella pensaba.

--¡Mucho gusto señor! soy Helen ayer hable con usted por el trabajo.

--¡Claro, adelante! te estábamos esperando.

En la sala estaban el pequeño David y su esposa Beatriz ella se acercó tímidamente a saludarlos y Beatriz le pidió que se sintiera como en casa. 

Su primer día de trabajo comenzaría al día siguiente, le mostraron su habitación que estaba justo enfrente del cuarto de David y luego Beatriz se acercó a preguntar a Helen. 

—Helen querida ¿estarás bien si te dejamos sola? llevaremos a David a dar un paseo.

—Por supuesto señora no se preocupen estaré bien-- respondió sin inconvenientes.

Mientras escuchaba como Erick cuestionaba a Beatriz por ser amable con la niñera.

—Le pagaré y muy bien ¿es necesario que le preguntes si va a estar bien?

—Erick por una vez en tu vida puedes ser un poco amable con los empleados.

—Les pago Beatriz  ¿eso no es suficiente cariño?— contestó con ironía y total seguridad como si su dinero solucionara todo y hasta su falta de educación.

Esa tarde Helen quedó sola en la casa, cerró la puerta de la habitación y dejó su bolso sobre un pequeño sillón que había cerca de la ventana. Luego deshizo su maleta y guardó su ropa en el armario, después se acercó a la ventana mientras observó desde el balcón como la familia  Brawn se marchaba en el auto. 

Erick al ver a Helen en el balcón miró su auto con un gesto de desprecio descalificando el humilde auto de Helen.

—Miserable—susurró 

Salió de la habitación para recorrer la casa y se dirigió directamente al sótano. Habiendo tantos lugares en la casa ni Helen sabía porque prefirió ir al sótano. Pensaba en silencio porque tenía la maldita costumbre de ser tan curiosa.

Pero creía que no sabía con qué clase de gente se podía uno encontrar y tal vez podrían tener algo escondido allí (Simplemente ocurrencias de Helen)

Bajo las escaleras y sus intuiciones no fallaron algo estaba cubierto con una sábana blanca. Pero simplemente era un espejo antiguo ( sintió un poco de desilusión al notar que su paranoia seguía intacta) le encantaban los espejos solía llevar siempre uno pequeño en su bolso como toda mujer coqueta así que decidió subirlo a su habitación y colocarlo cerca de la cama. 

tomó una fotografía con su celular también le encantaba fotografiar todo.

A Helen le encanta escribir por las noches y pensó que en sus días libres cuando no cuidara de david podía retomar lo que tanto le apasionaba. Necesitaba el silencio de la noche para inspirarse en sus escritos ya que el ruido de la ciudad y las excesivas preocupaciones la desconcentraba pero en la soledad del bosque imaginaba fascinantes historias.  

Cuando Helen tomó la foto lo hizo sin darle demasiada importancia, la noche estaba próxima y al ver que los señores Brown todavía no regresaban se sentó a escribir.

Luego de unas horas sintió ruidos en la entrada preparada para bajar a atender a los señores revisó su celular para ver la hora. Era casi medianoche y no sólo revisó la hora sino que miró las fotos que había sacado durante el día pero en donde había tomado la fotografía del espejo soltó un grito de espanto mientras se cubría la boca con una mano expresando asombro  y un poco de miedo también. 

La foto revelaba el espejo, pero también había algo más impactante y misterioso. 

¿Cómo era posible que la fotografía revelara semejante sorpresa para Helen. 

Sin embargo intentó mantener la calma y darle respuestas a sus preguntas.  

—Quizás solo es una fotografía mal tomada eso es, seguramente algo salió mal. Mañana tomaré otra foto del espejo— pensó mientras Beatriz y Erick entraron asustados por el grito de la muchacha.

Pero ella sólo intentó disimular y les explicó que había tropezado con el pequeño sillón que estaba en la habitación. Beatriz salió de su habitación y Erick se quedó mirando el espejo dudando de lo que Helen les había contado.

A su vez a Erick le pareció extraño el espejo que estaba en la habitación no entendía que hacía allí. Señor disculpe que me haya tomado el atrevimiento de subir el espejo aquí es que como voy a estar por un largo tiempo aquí, me gustó y quise tenerlo aquí en la habitación.

Erick sólo la miraba atento y no respondió dejando saber sin lugar a dudas su enojo con Helen. 

Pero Helen pensó que si ninguno de los dos le dijo nada sobre el espejo tal vez se lo podía quedar.

Entonces al caer la noche el espejo frente a ella fué su principal inspiración durante esa noche para comenzar su novela pero faltaba algo en sus capítulos para darle un poco más de emoción.

Entonces escribió...

"Y de pronto... apareció él, en el espejo jamás lo busqué pero qué hacía allí acaso me encontró por casualidad…"

Helen se quedó dormida encima del escritorio mientras sintió un susurro en sus  oídos… en la cabaña encontrarás las respuestas.

Helen se despertó sobresaltada, no sabía si aquella voz era real o simplemente un sueño.

Lo que sí era y muy real es que el señor Brown estaba parado frente a ella ya había amanecido y Helen debía estar lista para bajar a la sala.

Su primer día de trabajo y se quedó dormida Helen se moría de vergüenza.

--Señor...yo…

--Antes de que te excuses en 5 minutos te quiero en mi oficina.

Helen estaba aterrada de perder el empleo.

Beatriz quería interferir para que Erick no fuera  a despedir a Helen pero Erick no la podía despedir porque ni siquiera la había contratado es que Helen estaba solo a prueba y había desperdiciado la única oportunidad que Erick pensaba darle.

No era posible que fuera tan así pensaba Helen mientras empacaba sus cosas. Estaba triste ¿qué le diría a sus padres? cuando se enteren que perdió el trabajo y sobre todo es que Erick tenía razón en no confiar en ella porque él quería dejar a su hijo con alguien responsable.

Es que nunca le había pasado algo así Helen no era irresponsable todo lo contrario sólo que aquella noche no pudo dormir intentando descifrar quién era el chico que se reflejaba en el espejo ¿y todavía no ha podido saber?

Pero eso el señor Brown no lo entendería jamás.

La señora Brown pidió a Helen que espere su llamada, ella prometió hacer cambiar de opinión a Erick.

Las entrevistas a varias chicas siguieron para ver quién se quedaba con el puesto de niñera pero ninguna convenció al señor y la señora Brown. En el fondo Erick también prefería a Helen, solo que su orgullo era más fuerte y sabiendo que su hijo también se sintió a gusto cuando la vio a Helen.

Los días pasaban pero Helen seguía sin recibir noticias de los Brown. Cuando sus esperanzas estaban perdidas su celular por fin sonó.

--¡Señor Brown, que sorpresa! 

--Helen estarías dispuesta a volver.

--Si claro por supuesto- Helen no podía contener la sonrisa que le generaba oír eso.

--Entonces mañana a primera hora estarás aquí ¿verdad?

--Estaré puntual ¡no se preocupe! 

--¿Señor...?

--Si. Dime

--¿ Qué lo hizo cambiar de opinión sólo me llama porque la señora Brown se lo pidió verdad 

--No Helen, Beatriz no me lo pidió, al contrario en una de las tantas entrevistas que hicimos ella prefirió contratar a otra chica. Pero a mi no me convenció en absoluto pero ¿Por qué preguntas tienes el empleo era lo que querías no?

Helen se quedó realmente asombrada por la respuesta de Erick es que Beatriz estaba muy contenta con ella y prometió ser ella quien interfiriera en la decisión que fuera a tomar su esposo.

Pero ahora las cosas cambiaron y porque era Erick quien quería que ella vuelva y no Beatriz. Aunque tal vez  era más sencillo de lo que ella lo veía quizás Beatriz cambió de opinión y ya. 

Pero no...había algo más, ella lo intuía.

Pero a pesar de todo había conseguido el empleo y eso fue motivo de felicidad para ella y su familia.

El señor Brown había cambiado de opinión repentinamente y Helen estaba impaciente por averiguarlo. Echaba de menos al niño y la casa aunque sólo haya estado un día.

Apenas la vio el pequeño David se abalanzó en sus brazos provocando una sonrisa en Erick pero Beatriz estaba seria casi de mal humor ¿Que era lo que ocurría, porque de repente el señor Brown era amable con ella? y Beatriz ya no. 

Helen había despertado los celos de la señora Brown y no le agradaba para nada saber que Erick hablaba tan bien de ella.

Helen subió al cuarto a desempacar está vez las cosas iban a ser diferentes pero se dio cuenta de que el espejo que tanto le gustaba ya no estaba.

--Como te habrás dado cuenta el espejo que tomaste del sótano mande a que se lo lleven de nuevo al lugar donde lo encontraste.

--Pero señora... es sólo un espejo me gustó mucho ¿Puedo volver a tomarlo por favor?

--De ninguna manera. Y no es cualquier espejo me lo regalo Erick para mi cumpleaños.

Beatriz salió del cuarto y Helen se quedó pensando que tan poca importancia le dio la señora Brawn al regalo de su esposo y porque no quería que ella tenga el espejo si estaba prácticamente tirado en el zotano. 

--Helen ¿estas comoda?-- pregunto Erick desde la puerta 

--Claro señor-- contestó sorprendida de ver al señor Brown preguntando por su bienestar. 

--¿Necesitas algo?

--No señor estoy bien así…bueno…

--¡Si dime! adelante no tengas vergüenza quiero que sepas que puedes decirme lo que sea.

--Es que... su esposa retiró el espejo que había traído del sótano y… la verdad que me gustó mucho, quisiera poder tenerlo aquí nuevamente.

--Era eso, el espejo- Erick se quedó pensando y continuó-¿ Porque te gusta tanto ese espejo? No se si podré cumplir tu deseo ¿sabes? 

--Está bien señor no quiero incomodar ni mucho menos que discuta con su esposa por mi.

El señor Brown dejó a Helén sola en su cuarto para que se acomode y descanse hasta el siguiente.

Seguir leyendo
Lee la novela completa en Moboreader
UDesbloquear todos los capítulos
Abrir el sitio web oficial
Capítulos
Personalizar

También te puede gustar

Logo
Tu guía para los mejores dramas cortos en línea. Avances de episodios gratuitos, información completa del elenco y enlaces a plataformas oficiales, todo en un solo lugar.
©2026 PinesDramas. Todos los derechos reservados.