Monedita un mafioso enamorado

—Hijo no te vayas sin comer.

—Mamita hermosa no te preocupes en el camino pico algo.

Besé a mi madre y salí rápidamente mis amigos me esperaban.

—chamo pensé que ya no venias. Me decía Miguel.

—Tenía unos ejercicios de matemáticas pendientes por resolver.

—mira a este pues, ¿para que te sirvan los estudios? ,yo lo que quiero es dinero mi —Comentó Miguel mientras los otros jóvenes escuchaban.

— Vamos que el patrón nos espera y no me gusta llegar tarde. Les dije.

En la lujosa casa que nos esperaba, don Jacinto.

—Buenos días jefe. Dijimos todos al unísono.

—Nos mira de arriba abajo y responde el saludo.

—Vamos les voy a presentar a alguien—Masculla don Jacinto.

Fuimos al patio y nos esperaba allí un individuo alto y de complexión robusta.

—El es Humberto y los va a entrenar en el manejo de armas.Añadió el jefe.

Nos dieron una pistola a cada uno con la siguiente recomendación.

—De ahora en adelante ese hierro es su mejor amigo de su destreza

Puede depender su vida.Nos decía el instructor y tenía razón.

Así como me hice de dinero también obtuve enemigos del mismo clan, la envidia esta presente siempre, yo me gane la confianza de don Jacinto quien me delegó más zonas para distribuir la mercancia mi juventud y capacidad de relacionarme me permitieron hacer crecer el negocio.

era muy popular entre los jóvenes universitarios y los compañeros de rumba,mi aspiración era llegar a lo más alto así que me tocó demostrale lealtad a el jefe.

había un hombre llamado Vicente Sánchez apodado el “chente” que le había robado mercancia al jefe y andaba desaparecido,yo indagué y lo encontré muy tranquilo estaba en un pueblo llamado “San Bernardo” .

Los muchachitos corrían jugando y haciendo bulla en la calle principal de este pequeño pueblo.

Era día del niño y Vicente Sánchez estaba tan contento que mando a hacer una celebración con mucha comida preparada, pasabocas refrescos dulces, piñatas, una miniteca con un sonido potente y el mismo repartiría juguetes a los pequeños siempre hacia caridad con los pobres y los vecinos lo estimaban mucho.

Yo le había preguntado a don Jacinto que haría con “chente” la orden fue ¡Mátalo! me asuste nunca en mi vida había asesinado a alguien le dije. —Si le damos un susto y recuperamos la mercancía; no hace falta darle de baja.

Su respuesta fue tajante.—No me contradigas,en este negocio la traición se paga con sangre.

Ese día perdí mi inocencia y no solo murió el chente una parte de mí también se fue comprendí que si quería llegar al más alto nivel de la mafia tenía que ser capaz de todo Mi punto débil era mi madre y Yesenia el amor de mi vida a quienes tratarían de proteger.

Me llevé ocho hombres para hacer esa vuelta, ellos me apoyarían y me ayudarían en caso de que la cosa se complicara.

“El chente” degustaba un plato de cerdo frito con yuca y una jarra de limonada, la rumba estaba en su apogeo y me tocó esperar a que los niños se quitarán del medio no podía fallar era el momento.

Aproveche que los escoltas bajaron la guardia y me le pare enfrente le dispare a quema ropa en el pecho salí a toda carrera.

Con el pánico y la confusión de la gente corriendo me fue fácil escapar sano de allí.

Había dado un gran paso con la caída de este hombre y la ubicación de sus bodegas todas estas quedaron bajo el control de don jacinto que no solo recuperó lo robado, sino que ganó mucho más. De allí en adelante mis compañeros me apodaron

“Monedita” por eso de que entregué al traidor por una cantidad de monedas.

Todo fue mejor escalé posición y ya me sentaba con el jefe en sus reuniones hasta me pedía mi opinión.

Para disimular mis andanzas con mi mamá y mi esposa emprendía negocios: Tiendas de ropa, abasto, y ventas de comida rápida.

Para conocidos y familia yo era un comerciante próspero y luchador lo que ellos no sabían era que ese dinero era sucio.

Había dejado El chente a un amigo dentro del clan de don Jacinto este era luis Beltrán (alias el oso) quien era el encargado del cobro de vacunas a los comerciantes de la zona esto consistía en cobrar una comisión a los dueños de negocio a cambio de protección.

El oso también secuestraba transportes de alimentos y les repartía a los pobres todo un robín hood sus vecinos le estimaban y cada vez que la policía le caía en su escondite ellos lo ayudaban a escapar.

Alias “el oso”tenía ojos y oídos en todos lados y no podía caer un alfiler al piso sin que él se enterase no había robos en el sector porque castigaba a los rateros bastaba con poner la queja,cada día su fama y poder crecían y don jacinto hacía negocios con este tipo.

Mi carga era pesada lo único que me calmaba y me hacía olvidar todo era Yesenia ¡cuanto la amo! Hasta el punto de sacrificarme y dar mi vida por ella.

Me sentí mal cuando casi la pierdo por un atentado que me mando a hacer el oso fuimos a un restaurante y hablamos.

—Amor sé que con mi trabajo te descuido pero te amo más que a mi vida .

—Lo sé bebé yo te amo ciegamente.Contesto ella.

A su lado el tiempo se iba volando.

Estábamos en pleno romance besos, abrazos cuando vi entrar a un tipo extraño le noté el movimiento que hizo de sacar una arma.

primero saqué yo mi pistola, empuje a Yesenia al piso y el hombre me disparó no atinó a pegarme, le di en el brazo derecho y otro en el estomago.

—Vamos corre Yesi.

¿quien es ese hombre y porque queria matarte?

—Corre después te explico.

¿Porque tienes esa pistola?

—Por seguridad mi vida soy un empresario.

Ella se quedó pensativa no quedó muy convencida pero no alegó ni objetó nada. Simplemente, me abrazo y lloró.

Mandé a investigar lo sucedido y resultó que era un hombre del “oso”enseguida caí en cuenta el quería vengar la muerte de “el chente”

Fui con don Jacinto y le conté lo sucedido y mandó a buscar de inmediato a “el oso”

—Sé que chente era tu amigo,él se comió la luz conmigo yo ordené que le dieran piso.

El maleante permanecía callado mirando al patrón.

Prosiguió don Jacinto. —En este negocio la traición se paga con sangre,José fue mi brazo ejecutor él solo cumplió órdenes mias.

—¿A que viene todo esto jefe?

—No te hagas el idiota,sé que lo mandaste a matar por suerte fallaron pero te digo, él es mi protegido si un pelo cae de su cabeza yo ajustaré cuentas contigo,soy yo quien decide quien vive y quien muere ¿entendido?.

—Expresó el caudillo muy molesto.

El oso estaba pálido dijo

— Sí señor.—se disculpó con don Jacinto y salió desconcertado.

Por un largo tiempo

hubo paz y tranquilidad

Don Jacinto me tomó cariño el viejo no tenía familia y vio en mí al hijo que nunca tuvo.

Cada vez me incluyó dentro de negocios más grandes hacia envíos dentro y fuera del país así se fue consolidando mi fortuna mi patrimonio crecía y mis enemigos también así que no pude sostener más mi careta.

Yesenia y mi madre me confrontaron un día,les dije la verdad a lo que doña Marta Agregó.— Lo sospeché,el corazón de una madre nunca se equívoca.—Añadió con lagrimas en sus ojos.

—Perdóname mamá.

—Has lastimado mi alma,yo he sido padre y madre para tí,¿en que fallé contigo,solo quería hacerte un hombre honrado y exitoso.

Yesenia por su parte se molestó.

—A mi ni me mires,mi papá tenia razón tu eres un delincuente,me marchó no quiero ser la viuda de Peña.

—Yesi preciosa disculpa mi falta,yo te amo cariño.

—Eso debiste pensar antes meterte en negocios turbios.Añade enojada al tiempo que mete su ropa en un bolso.

Ella azota la puerta y se va a casa de mi suegro.

—¡Rayos!,Está complicado reconquistar a mi mujer,yo soy santo de la devoción de su papá,el viejo es tenas capaz y que me echa a la policía encima si llegó a asomar mis narices en su hogar—Medito en voz alta.

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