El día siguiente lady Marie se despertó en medio de un gran dolor y con su hija en brazos. La niña despertó llorando, lady de cabaret le dio comida y fue a cambiarse para esperar al marqués de cabaret.
Se colocó un vestido de color morado, se hizo una trenza y se colocó un velo para ir hasta otra ala del castillo para ir a donde el marques para que conociera a su nueva hija.
Decidió vestir con un pequeño vestido a Marianne y fueron las dos a donde se encontraban esperando el marqués de cabaret y su pequeño hijo.
Bajo las escaleras con cuidado para evitar el dolor, junto con su pequeña hija en brazos. Llegaron al lugar junto con una doncella que la ayudaba a sostenerse.
Al llegar, Pierre corrio a ver a su pequeña hermana. Lady Marie dijo que esperara para que pudiera sentarse.
Él esperó hasta que se sentó y fue a acercarse para ver a su pequeña hermana. Él quería agarrarla, pero lady Marie dijo que no porque era pequeña y muy frágil.
El marqués se acercó a su “esposa” y sostuvo a la pequeña en brazos. Fue una sensación increíble el sostener a su pequeña hija en brazos y un gesto de dulzura y amor asomaron en sus ojos claros.
Sostuvo a su pequeña en brazos y estaba la pequeña dormida. Empezó a acariciarla y la beba despertó de su siesta.
El marqués de cabaret la acunó y se dedicó a consentirla en su silla mientras Pierre estaba al lado y a veces jugaba en su pequeño pony que era el preferido.
A veces la sostenía su Hermano Pierre y otras veces también se quedaba jugando.





