Aquella mañana las cosas en la oficina de Julián marchaban de maravilla especialmente porque había podido obtener la información que hace algun tiempo necesitaba y era que Industrias Dantford iniciarían negocios en España, algo que lo beneficiaria no solo económicamente sino en otros intereses que prefería mantenerlos ocultos por el momento.
Mientras leía unos papeles en su escritorio, su secretaria ingreso a su oficina dando dos toques a la puerta, le comento que la persona que estaba esperando acababa de llegar a lo cual Julián pidió que la hicieran pasar sin complicaciones, la persona que esperaba en un pequeña sala ingreso cuando le dieron el pase, pero las cosas se descontrolaron cuando ingreso a aquella oficina y Julián la invitara al sofá luego de poner seguro a la puerta.
Aquella pareja dentro de la oficina se entregó a la pasión descontrolada, sin importarles que afuera halla personas, pero algo bueno de tener una oficina en el piso once y con un edificio propio es que nadie tenía autorización a estar allí.
Luego de estar en las llamas de la pasión, aquella joven en brazos de Julián le dijo lo que él quería oír, pero con la excusa de saber el porqué de todo, algo que él ignoraba pues ella también buscaba obtener una tajada de información que también le seria beneficiosa para ella.
Su rutina laboral continuo hasta que fue momento de ir a buscar a su adorada novia, Julián recogió del trabajo a Ana para llevarla a casa como siempre y aquella noche en el apartamento de Ana cocinaron juntos, cenaron como una pareja feliz.
Muchas veces Ana se daba cuenta que las apariencia son muy importantes especialmente por experiencias vividas por ello buscaba tener algo mejor para que jamás Julián se sintiera avergonzado por su culpa, le comento las intenciones que tenía e cambiarse de trabajo o en todo caso hablar con el amigo de Julián, aunque era algo incomodo.
Ana estaba emocionada pues Julián le había hablado de que justo estaban abriendo convocatoria en su empresa por lo que no se preocupara pues con su carrera ya concluida e incluso con sus mejores notas no tendría que pasar entrevista y le daría un buen puesto y que no se preocupara por el qué dirán pues ella era importante para él.
Julián y Ana eran una pareja la cual siempre se mostraba respeto y aunque entre ellos ya en algunas ocasiones tenían intimidad siempre existía el respeto por parte de Julián y era atento ante todo y Ana se sentía feliz a su lado y sabía que todo lo que había arriesgado por el valiera la pena.
Muchos en el circulo sabían que, aunque Analía no era de mismo circulo social, Julián la amaba más que a nada y ella siempre se comportaba con propiedad y por ello fue aceptada, muchos sentían envidia de la relación ideal que Ana tenía.
Ya había pasado el tiempo adecuado y Ana había renunciado a su trabajo para poder iniciar y trabajar junto a su novio, justo estaba disfrutando de sus días libres como una chica libre disfrutando su juventud a los cuales, a sus veintiún años, cualquier joven busca tener, justo estaba de camino hacia una cafetería que vendía galletas de jengibre, las cuales le recordaban momentos agradables con su familia.
Estaba sentada mirando por la gran ventana que daba a la calle, en lo cual veía pasar a la gente preguntándose como será su vida, serán felices o no, cuando se asombró por la persona que estaba al lado de la calle quien también la miraba también con los ojos abiertos por la sorpresa.
Ambos estaban sentados en la misma mesa ahora conversando sobre algunos acontecimientos y las buenas nuevas a lo cual ambos reían muy alegres, incluso en medio de la conversación Ana recibió la llamada de su novio, el cual dijo que se uniría y así al cabo de unos minutos algo largos se unió Julián en el café y los tres disfrutaban de una buena conversación.
Andrés aprovecho para invitarlo a la reunión que haría el sábado en su casa, ambos aceptaron y luego de una conversación rápida se despidieron siguiendo cada uno su rumbo, los días siguientes transcurrieron sin complicaciones, Ana adoraba estar en casa descansando y se comportaba como toda una ama de casa pues Julián iba a almorzar con ella y algunas veces a cenar.
Al llegar el sábado, aquella pareja ideal fueron a la reunión que organizo su amigo Andrés, la noche transcurría con un ambiente agradable y muy dinámico, durante la reunión Ana perdió de vista a su novio de vista y lo busco con la mirada sin poder ubicarlo, pensó que talvez estaba conversando con otras personas a lo cual trato de no tomarle importancia.
Al transcurrir el tiempo y con ganas de buscar una bebida nueva, Ana quien iba recorriendo la casa aprovechando en encontrar a Julián y mientras pasaba por el jardín trasero vio una pareja que no perdía el tiempo en demostrarse con caricias cuanto se necesitaban y tuvo la intención de ignorarlos, pero cuando estaba por irse tropezó haciendo un ruido haciendo que la pareja se separar y ella se encondiera, pero cuando volvió a observar, no podía creer quienes eran.
Se encontraba sentada en uno de los sofás del pequeño jardín con una copa de vino, no podía creer como pudieron hacerle eso y más aún pues ambos tenían una relación perfecta por ambas parejas.
Mientras Ana pensaba minuto a minuto sobre las escenas, vio pasar a aquella joven la culpable en cierta parte de su desgracia, la siguió y mientras la llamaba por su nombre, ella solo la mirada sobre el hombro ignorándola, Ana no entendía porque no le daba cara a ella y podría negar todo o es que la llegaron a ver cuándo se escondió.
Aquella joven que fue detenida por Ana era la novia de Andrés, la joven llamada Celin.
- Dime porque lo hiciste
- No sé de qué hablas
- No te hagas la tonta los vi besándose
- No hagas un escándalo de acuerdo
- Dime porque
- Pregúntaselo a él y ojalá que Andrés no se entere así que cállate
Aquella palabras hicieron que la cólera de Ana llegara hasta muy alto haciendo que su mano cayera en la mejilla de Celin, Ana reaccionó al escuchar el grito de Julián no quería verlo más y se dio la vuelta para irse, pero fue detenida por Julián en la entrada ambos pelearon, pero se desató el terror en Ana cuando Julián la tomó por el cielo apretando de manera brusca y casi dejándola sin respiración y dándole una severa amenaza.
- Más te vale que no abras la boca, te estaré vigilando
Julián la soltó haciendo que cayera al suelo en busca de aire, asustada por el comportamiento de su exnovio, salió despavorida y regresó a su apartamento muy asustada.





