Otro día mas con lo mismo, juntas, reuniones, discusiones y la típica alegadera sobre ¿quien soy yo para hacer esto?
¡Soy Mauro Garey, tu puto amo!
Nada mas, nada menos.
Pero aunque disfruto de poner en su lugar a estos tipos, todo se esta convirtiendo en rutina.
Y afortunadamente - Genial me siento como los dichosos memes de las redes sociales, pero bueno - hoy es viernes y hoy iré con mi abogado y gran amigo Jack a un club especial, de esos clubes que nos gusta frecuentar.
***
Ya en el lugar todo se encuentra a media luz, una luz roja que te incita a pasar una buena noche en compañía de una desconocida.
Me acercó a la barra y una chica de ojos azules, bella sonrisa cabello castaño o eso parece ante las luces del lugar.
Delgada, perfecta para jugar esta noche.
Me acerco a ella con paso firme y decidido.
No puedo evitar sonreír cuando ella me mira fijo y se paraliza, con la boca un tanto abierta — el efecto Mauro nena. — vuelve en si cuando siente la humedad del liquido derramado en sus manos.
— Cuidado, oh a este paso te acabaras el bar.
Ella sonríe de lado mientras limpia.
— ¿Le ofrezco algo?
— Tu, en una habitación.
Ella sonríe y luego con su dedo índice me pide que me acerques, para hablarme a mi oído.
— Lo siento cariño, pero yo, solo sirvo tragos. La diversión es de la barra para aya. — Me dice haciendo un gesto con la mano y luego me da un suave beso en la mejilla para ir a servir tragos. — Me dice cuando se le apetezca un trago, Sr.
¿¡QUE!? ¡ENSERIO! Me ha rechazado ¡es encerio!
— ¡Creelo amigo, me hizo lo mismo y no sede!
Miro incrédulo y algo furioso al personaje que se mete en mi intento fallido, humillante, pero tal es mi sorpresa cuando lo veo a la cara...
— Mi viejo amigo , ¿que te trae por aca ?
— Negocios, diversión latina, ya sabes.
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