( Advertencia este capítulo puede contener escenas de violencia física se recomienda la discreción del lector)
Se topo con una pared, y estando acorralada Amoux la atacó cruel mente, dejó varias marcas de sus garras en su cuerpo, la mujer cubría a su hijo con sus brazos y apretando contra su pecho, cada vez que se movía o se intentaba regenerar Amoux le dejaba marcas más profundas provocando que su ropa y manos estuvieran llenas de sangre. Las paredes, los objetos y las ventanas también se llenaron de sangre
El bebé, murió asfixiado por la protección de su madre.
Cuando la loba estaba a punto de dar su último aliento dijo algo que al parecer Amoux ignoro.
-Este.... bebé... es el... hijo de la diosa luna -Esas fueron las últimas palabras de la loba ya que por la gravedad de sus heridas no podía ni siquiera hablar
Después de esas palabras Amoux la miro con frialdad y le cortó el cuello para acabar con su vida de una vez por todas, lo mismo hizo con el bebé tiempo después.
Tomo el bebé muerto y se lo llevo, cuando estaba a punto de salir de la habitación del niño, sintió un intenso olor a sangre, miro al bebé ensangrentado y se volteó para ver a su esposa sin vida.
En ese momento Amoux se dio cuenta de lo que había hecho y las lágrimas empezaron a salir, miro al bebé y huyo a un valle llamado "jardín lunar" pues se creía que este era el jardín favorito de la diosa luna
Pasaron algunos minutos y los padres de la recién fallecida llegaron de visita para ver a su hija y a su nieto. Pero cuando entraron a la casa sintieron inmediatamente el olor a sangre.
Caminaron hasta donde el olor los llevaba y encontraron el cuerpo sin vida de su hija.
-¡NOOOOOOOOOOO! -La madre grito con solo ver la imagen mientras que el padre caminaba hacia ella teniendo la ilusión de que estuviera con vida.
Pero no, rápidamente tomo a su hija y la abrazo mientras lloraba y la madre también le hizo lo mismo.
Unos minutos después el padre salió gritando de la casa.
-¡Ayúdenme, por favor! -Dijo el padre alarmado y corriendo por algunas casas
Pronto los vecinos del sector empezaron a salir de sus casas angustiados. Uno de ellos tomo al hombre por el hombro.
-¿Oye qué te pasa? ¿estás bien? -Preguntó
-Mataron a mi hija -Respondió el padre con lágrimas en los ojos
Al escuchar esas palabras rápidamente se dirigieron a la casa de Amoux.
La mayoría llamaron a guardias para que lo buscarán.
[***]
Colven quién estaba en su oficina recibió la desgarradora noticia
-¡Búsquenlo, busquen a Amoux y tráiganlo con vida! -Apretó sus puños
-Sí alfa -El lobo beta se retiró tan pronto como hablo
[***]
Después de un tiempo toda la manada empezó a buscar a Amoux y al cachorro.
Amoux estaba cerca de jardín lunar, la noche era fría y la luna llena brillaba en su máximo esplendor.
L
as gotas de sangre del niño caían y caían, pero Amoux no le prestó atención.
Cuando llego a este hermoso lugar, todo estaba lleno de hermosas flores blancas de todo tipo, rosas, lirios de araña, claveles, gardenia, amapolas; y la luz de la luna caía sobre ellas.
Estando allí camino un poco y una gota de sangre del cachorro cayó sobre un pétalo de una flor y todo el valle se empezó a marchitar.
El viento se puso fuerte y las nubes taparon la brillante luna, todo estaba oscuro.
Amoux se asustó hasta que vio una luz brillante detrás de él.
Se dio la vuelta y vio a una mujer con la piel morena, el cabello blanco, con un vestido azul y una corona dorada la cual tenía gemas hermosas que la decoraban, no tenía ojos; solo la esclerótica, era la diosa luna.
Amoux al ver a la diosa luna quedó maravillado con su belleza que no paro de mirarla, estaba embelesado.
-¿Por qué me miras tanto? ¿Dónde está el respeto hacia tu diosa? -Su voz era como un eco extraño fusionado con una dulce voz
Cuando la escucho hablar, dejó al bebé a un lado y se puso de rodillas mostrando respeto hacia ella.
-¿Por qué has venido? -Preguntó la diosa
-Yo.... no estoy seguro -Fue lo único que se le ocurrió a Amoux
-¿No estás seguro? ¿Acaso crees que eso es una respuesta razonable y digna de oír una diosa? -La diosa estaba algo indignada
-No
-Entonces ¿Por qué has venido? -Esperaba recibir una mejor respuesta, aunque sabía que no se la iban a dar
Como lo imagino, Amoux parecía tener un bloqueo cerebral, pues no sabía que contestarle, tampoco sabía si se había golpeado con una rama o si estaba alucinando por el alcohol para ver a tal belleza como la diosa luna.
La diosa por su parte no le importo la respuesta de Amoux, lo único que veía era al pequeño bebé muerto.
Camino un poco y se paró al lado de Amoux para cargar al bebé y al sostenerlo se partió en llanto, pues ver su garganta destrozada, su ropa ensangrentada y su piel pálida y fría. No se contuvo para llorar; era una imagen desgarradora.
-No te preocupes pequeño, mamá ya está aquí -Dijo en voz baja, extendió su mano y un brillo salió de la garganta del cachorro su herida había sido curada
Aun así, el corazón de la diosa estaba destruido y roto no le podía devolver la vida, ni a él ni a su madre.
Amoux al escuchar a la diosa llorar, se levantó y intento consolarla tomando su hombro y haciendo suaves movimientos de arriba a abajo, pero no pareció funcionar, pues la diosa lo miro y lo abofeteo haciendo que Amoux terminara en el suelo.
-Como te atreves a acabar con la vida de mi hijo y de mi mujer, Vienes a mi jardín, derramas la sangre de mi hijo ¿y tras del echo intentas consolarme?
-¡¿Su hijo?! -Las pupilas de Amoux se encogieron
La diosa luna lo tomó del cuello y lo apretó ahorcándolo.





