Tocan a la puerta, es la primera entrevista, se trata de una mujer de veinticinco años, muy sencilla y preparada para el cargo, a nuestro parecer está demasiado sobre valorada para ser una auxiliar, escuchamos todo lo que tiene para decirnos, pero definitivamente no es lo que buscamos, así que autorizamos un bono económico por la asistencia a entrevista le decimos que no de una vez y continuamos con la siguiente.
Entra una hermosa chica de unos veintidós años, con una minifalda, con un cuerpo esbelto espectacular, un suave maquillaje en los ojos, pero con unos labios rojos espectaculares, un cabello negro hasta la cintura liso y en orden. Con una carpeta en sus manos, tenía unas bellísimas uñas, inmediatamente me la imagine acariciando la espalda de mi señora con sus manos, algo en mi entre pierna se sobresaltó.
Veo que mi esposa Catalina siente lo mismo, su pierna se entrecruza y me comparte una mirada deseosa.
-Buenas tardes, señores, mi nombre es Yara, mucho gusto, nos extiende su mano.
-Buenas tardes Yara – respondo mientras me fascino con la suavidad de sus dedos.
--Hola querida, siéntate allí. – Catalina le señala la silla que esta frente a los dos.
Yara empieza con su presentación, pero realmente nosotros estábamos más pendientes de la abertura de su minifalda, que nos daba paso al túnel de su cuerpo que frondoso se mostraba para nosotros, su perfil obviamente no está cualificado para la oferta, pero su cuerpo si lo estaba para una follada en trio un lunes en la tarde en la oficina de dos locos por el sexo.
Sabía que mi esposa estaba pensando lo mismo así que decidió tomar la iniciativa.
-Yara, pues tu hoja de vida es bastante interesante, pero ahora estamos buscando un practicante empresarial de administración de empresas, y veo que eres contadora, por ahora no podrías trabajar en esta área, pero tendríamos nuevas ofertas para ti- Le dice Catalina devolviendo una carpeta a Yara con sus documentos.
-Pero señora, yo necesito el empleo, yo hago lo que sea, debo pagar mi último semestre en la universidad de lo contrario no podre graduarme- dice Yara mientras seca una lagrima que corre en su mejilla.
- ¿Lo que sea has dicho? - Dice Catalina con sus ojos abiertos como platos esperando la respuesta.
-Yara parece no ser indiferente a nuestras intenciones, así que se cruza de piernas y responde- sí, lo que sea
-Te tengo una propuesta, un trabajo inmediato, ¿quieres escuchar? - Miro a Yara, quien abre sus ojos mostrando una fingida sorpresa, pero mordiendo su labio inferior dio una leve aceptación
Vamos a darte una buena suma de dinero para que pagues tu semestre y por su puesto un buen bono por haber asistido a la entrevista y claro una excelente recomendación diciendo que hiciste tus practicas con nosotros, así que podrás descansar los siguientes cuatro meses antes de tu grado.
Será un secreto entre los tres, le digo mirándola a los ojos, mientras mi esposa Catalina se enciende ante mis palabras, estoy seguro de que está totalmente excitada por hacer un trio en nuestra oficina.
- ¿A cambio de que me daría usted todo eso? Parece que tuviera que asesinar por ese pago- Suelta Yara inconscientemente, mientras sus piernas se abren ante la vista de mi mujer.
Me acerco a ella y le cojo su sedoso cabello y le digo al oído:
“a cambio de una hora de placer con nosotros, aquí y ahora”
- ¡Oh, mi amor ¡estoy totalmente excitada, Yara es preciosa, pero querida mía debemos primero firmar unos acuerdos de confidencialidad, si aceptas todo debes dejarlo como un pequeño secreto entre nosotros tres, si llegas a abrir esa carnosa boquita en este contrato dice que podemos hacer que tu vida sea un poquitín miserable.
-No tengo problema con eso accedo ante ustedes- Dice Yara emocionada al ver la enorme suma de dinero que sacamos de un cajón del escritorio.
Después del protocolo, la hambrienta de mi mujer empieza a devorarse la boca de Yara ante mis ojos, haciendo que mi miembro reacciona automáticamente, disfruto demasiado verla tener placer con otras personas incluso disfruto más que penetrarla yo mismo.
Yara parece disfrutarlo porque mientras mi sexy esposa la besa ella abre sus piernas ante mi mirada y se toca sus senos mientras las observo darse un beso apasionado.
- ¿Quieres ver como follo a Yara dulce esposo? - Me pregunta catalina mientras deja caer su vestido al suelo y queda totalmente desnuda frente a nuestra esclava de momento.
- ¡Oh querida, si por supuesto, folla a la chica! - Respondo con la respiración entre cortada por mi excitación
- ¿Y por qué mejor no me follan los dos al tiempo? - Dice Yara encendida de placer por los dos.
Escuchar las palabras candentes de esa dulce chica hizo que mi erección no me diera tiempo de pensar, así que compartí una mirada de placer con mi esposa
-Tus deseos son ordenes chiquita- Catalina la agarra por detrás y la despoja de todas sus vestiduras, quedando al aire su cuerpo desnudo, unos hermosos senos medianos y parados desbordaban su pecho, y su vulva estaba totalmente lampiña, y aunque no tenía un abdomen totalmente plano, mi mujer se deleitaba al ver sus curvas.
Catalina se mordía el labio inferior muerta de deseo porque yo le ordenara el paso a seguir, era una mujer dominante en los negocios y en la vida en general, pero en la cama le encantaba que fuera yo quien la dominara.
-Querida esposa quiero ver cómo te comes los pechos de Yara, mientras yo meto mis dedos en tu interior, sé que mueres por eso, quítate ese vestido, estas mojada.
Catalina hace caso inmediato y coge los pechos de aquella chica, Yara esta mojada, sus jugos se escurren por sus muslos, y gime de pasión. Menos mal mi oficina es insonorizada de lo contrario sus gemidos serian escuchados hasta la puerta del edificio.
Abro las piernas de mi esposa y con dos dedos empiezo a follarle su vagina mientras que con mi otra mano masturbo mi miembro viendo como esas dos bellas mujeres se comen entre sí.
-Yara querida ¿Quieres unas propina adicional? - Le pregunto a la chica que muere de placer
-Si señor, si quiero
-Dale placer a la vulva de mi esposa, Catalina siéntate allí y abre las piernas para Yara.
Mi obediente esposa hace lo que pido mientras que con sus manos toca sus propios pechos, abre sus piernas y entra Yara, como si fuera una experta se come la vulva de mi esposa, su lengua sube y baja por los labios de mi esposa y mientras ella jadea, Yara se absorbe cada uno de sus jugos, se ayuda de dos de sus delicados dedos y hace estremecer a mi mujer de placer.
Yo no resisto la imagen que estaba viendo e inmediato pongo mi miembro en la boca de mi esposa, ella lo agarra y lo mete a su boca, y empieza a chupar como si de un manjar se tratara, empieza de arriba hacia abajo, con su lengua desde mis testículos hasta la punta, absorbiendo todos mis jugos que se aproximan al clímax.
Saco un arnés de mi escritorio y se lo pongo a mi esposa delicadamente y le pido a Yara que se ponga en cuatro patas en el sofá de las entrevistas, ella obedientemente se pone para mi esposa, quien deseosa empieza a penetrarla, mientras yo lo hago con ella.
Y en forma de tren penetro a mi esposa la vez que ella penetra a nuestra chica haciéndola gritar de placer, como si fuera poco erótica la escena todos nos dejamos llevar al mismo tiempo en un orgasmo.
Caemos todos sentados en el sofá, sonrientes y felices, Yara se organiza mientras mi esposa desnuda le da un buen botín de dinero que le alcanzara para vivir unos tres meses seguidos.
Le coge un seno a Yara, le besa la boca y la despide.
-Gracias chiquita fue fascinante., no olvides nuestro acuerdo. - Le dice Catalina
-No señora y cuando quieran me pueden llamar nuevamente ustedes tienen mis datos, muchas gracias, señores.
-Adiós nena, le digo sin más, después del placer no me gustaba entablar lazos amistosos con nadie.
Mi esposa está bastante cansada después de tres días de lujurioso sexo, así que decide irse, yo acabo con las entrevistas de ese día, así que llamo a mi secretaria.
-Cristine ¿Cuántas personas hay para entrevistas?
-Solo una señor, el joven, la señorita se cansó de esperar y se fue. -Entiendo, haga seguir al caballero
-Perfecto señor
Dan dos toques suaves en la puerta y entra aquel acuerpado y juvenil hombre.
-Buenas Tardes, mucho gusto señor me llamo Louis Keast ¿Cómo está usted?
-Mucho gusto, bien, disculpe la demora, pero tuvimos unas cosas extras que hacer.
Invito a Louis a que se siente en la silla donde habíamos acabado de tener sexo, ni siquiera me fijo como esta vestido o su físico, sigo mirando la pantalla de mi computador viendo que tan preparado está el, y como no hay nadie más disponible para la vacante y necesitaba alguien urgente simplemente pregunto:
-Louis, ¿está disponible para empezar mañana mismo?
-Si claro señor, que más quiere saber de mi
-Nada, aquí lo tengo todo, contratado pase con Cristine, ella le ayuda con todo sobre la carga laboral, llegue mañana a las 9 am, no falle. Puede retirarse
-Muchas gracias señor Mar, no voy a defraudarlo
Le miro de reojo y le doy una sonrisa con la comisura de los labios y hasta ahí, sigo con mi computador, se había hecho tarde ya.





