Narra catalina
Al día siguiente…
-Buenos días amado esposo, ¿Cómo amaneces? - Le digo a mi esposo mientras le doy un apasionado beso en sus labios
-Mmm, mi querida rubia, muy bien ¿y tú? – responde Alessandro aun medio dormido
-Descansada, dormí muy bien, después de esa jornada de ayer en tu oficina, estaba totalmente rendida. ¿Por cierto amor ya conseguiste el auxiliar?
-Si, deje al joven, la otra mujer se había ido y no asistió a la entrevista y el está bien preparado, hoy lo presento a la junta.
- ¿Y qué tal? - Le digo a mi esposo con ojos traviesos y sonrisa coqueta
-No lo sé Catalina, no lo vi, pero ya sabes que pienso sobre mezclar empleados y nuestras aventuras, eso no está bajo nuestras reglas. ¿ok?
-Cariño, yo solo bromeo, vamos a alistarnos, debemos ir a trabajar- Le respondo mientras le paso mi lengua por su mejilla candentemente, pero Alessandro ni se inmuta, no le gustó la idea de cogerme a su asistente.
En cuestiones de trabajo mi esposo era perfeccionista y cuidaba mucho su imagen, no le gustaba arriesgarse a que por un pequeño descuido sus negocios se fueran al piso era demasiado exitoso para caer y yo por supuesto desde el primer día que lo conocí me enamoré, un hombre de decendencia multimillonaria, además de guapo y ni hablar de los deseos sexuales en común, él es perfecto para mí.
Después de desayunar salimos hacia la oficina como siempre llegamos impetuosos, nuestros empleados realmente nos admiraban. Pero hoy había una cara nueva.
-Buenos días señor Mar- Se acerca un joven a mi esposo
-Buenos días, Louis, me sorprende su puntualidad casi nadie ha llegado a trabajar el día de hoy. - Responde Alessandro mientras le da la mano a quien parece ser su asistente
-Bueno, es mi primer día de trabajo, no podría llegar tarde señor Mar para mi es un placer trabajar para su empresa….
-Bueno, le presente a mi esposa Louis, ella es Catalina Quins, jefe del departamento de publicidad – Lo interrumpe Alessandro
-Mucho gusto, Catalina- le extiendo mi mano al joven- El responde de la misma manera, en ese momento sentí una corriente que invadía mi cuerpo, pero sobre todo llegaba directo a mi entrepierna.
Aquel hombre era demasiado guapo, seria unos pocos años menor que mi esposo, aproximadamente de mi edad, tenía una cara bien afeitada, un cabello negro y unos ojos oscuros cautivadores, no era tan atlético, pero tenía algo en su físico que me impresionaba, rara vez una persona a la primera vista me causaba tal impacto.
Quiero conocer a Louis más a fondo… físicamente me atrae, podría ser mi regalo de aniversario número diez. ¡Ay pero que cosas se pasan por mi cabeza, mi esposo y yo tenemos unas reglas y la primera es no meterse con nadie de nuestra empresa!!
-Bueno querida, vete a trabajar, nos veremos en la hora del almuerzo y usted Louis venga conmigo a la oficina, debo explicar algunas cosas de manera urgente, tal vez estará conmigo un par de días, después de esto lo presentare a la junta y a los otros empleados de la empresa, al menos los de este departamento, que es lo que importa.
-Claro señor Mar, estoy pendiente, voy con usted. - Responde Louis
-Mi amor, ten lindo día- me despido de mi esposo con un caliente beso de lengua en la boca, el no me es indiferente, cuando me separo de él. Veo como Louis se sonroja por nuestra muestra de cariño. ¿Ay querido, te has provocado?
Salgo frente a ellos dos moviendo mis caderas que están cubiertas con una minifalda roja tipo cuero, y un crop-top blanco amarrado a la cintura, y por supuestos unos tacones rojos altos que le daban más toque de sensualidad a mi outfit, sabía que mi esposo me miraba, pero no estaba segura si Louis también lo hacía.
Alessandro carraspea- ¿Vamos Louis?
-Este sí, claro si señor, estoy ansioso por saber mis funciones.
Enseguida entran a la oficina de Alessandro, y él le pide a Louis que se siente frente a él.
-Bueno el día de ayer no tuvimos la oportunidad de conocernos muy bien, pero hoy quiero hacerle un par de preguntas ¿Está bien?
-Claro señor Mar, pregunte usted lo que quiera.
-Bueno quiero saber un poco más de su vida personal, cuénteme con quien vive y algo más de su vida un poco privada, claro si quiere
-Por supuesto, mire soy casado hace cinco años, vivo con mi esposa Lara, ella es enfermera, además tenemos una hermosa hija llamada Rous, ella tiene dos años, vivo con ellas dos y en compañía de mi abuela materna, mis padres murieron en un accidente hace más de quince años, así que es ella quien se ha hecho cargo de mí, pero ahora esta muy enferma y por esa razón necesito un trabajo estable. Debo pagar su tratamiento.
-Lo siento mucho por su abuela Louis ¿Cuántos años tiene usted?
-Tengo veintiocho años señor Mar, los acabe de cumplir el mes pasado
-Llegue a pensar que usted era más joven ¿Fuma? ¿Bebe? ¿Baila?
-No señor ninguna de las anteriores
- ¿Qué hace para divertirse?
-No sé a qué se refiere a diversión señor, pues acabo de salir de la universidad, y tengo una esposa e hija, y una abuela enferma, todo el tiempo estoy con ellas, es mi pasatiempo favorito.
-Disculpe si mi pregunta le incomodo Louis, no fue mi intención, está bien dejaremos lo personal a un lado.
-No se preocupe señor Mar, solo me cogió de sorpresa su pregunta, pero estoy bien.
-Bueno Louis, estará un par de días conmigo sabiendo sus funciones laborales, después trabajara en la oficina de al lado, el asistente administrativo es uno de los empleados de los cuales más debo confiar, entonces por seguridad suya y claro mía, vamos a firmar unos acuerdos de confidencialidad ¿Le parece?
-Si señor, puede confiar en mí no lo defraudare, ahora lo más importante es mi familia, en especial mi abuela que está muy mal, y haría lo que fuera por ella.
En ese momento interrumpe Catalina en la oficina de Alessandro, mientras entraba se iba abriendo la blusa. Cuando vio al par de hombres frente a ella, con su mirada directo al pecho se sonrojo
- ¡Ay disculpa! Alessandro no sabía que estabas acompañado amor perdóname.
-No pasa nada querida, ¿Necesitas algo?
Catalina se amarra nuevamente su blusa, y lo mira fijamente mientras se muerde el labio inferior
-No nada en especial, solo se me apeteció venir a saludar, no tengo mucho trabajo. Se toca disimuladamente un seno, como dando una clave a Alessandro de a lo que iba.
Louis nota lo que está pasando y nuevamente se sonroja, llevaba menos de medio día en la empresa y la esposa de su jefe le había hecho sudar la frente inconscientemente por segunda vez
-Con permiso, me dirijo a mi oficina señor Mar, cualquier cosa no dude en llamarme- Dice Louis levantándose de la silla.
Catalina lo devora con sus ojos hambrientos de arriba a abajo, frente a la mirada de su esposo, quien ya sabía que ella era así.
-No tienes que retirarte Louis, yo ya me iba- Catalina se acerca Alessandro, e intencionalmente para que Louis los viera le toca el miembro a su esposo mientras le pasa la lengua por toda la cara, después sale de la oficina con una sonrisa traviesa, se va tocando su cuerpo mientras camina.
-Disculpa Louis, mi esposa es algo cariñosa, espero entiendas- Dice Alessandro
-Este, no vi nada señor Mar no se preocupe, está bien, dígame usted entonces ¿me sigue explicando? ¿o puedo dirigirme a mi oficina a empezar con mi labor.? - Dice Louis algo apenado por lo que acaba de presenciar.
-Vaya empiece a trabajar cualquier cosa que yo necesite le aviso, es más creo que no tendré tiempo de explicarle personalmente, pero Cristine mi secretaria está al tanto de todo y allí en su computador hay un trabajo muy detallado que dejo el anterior asistente, no creo que me necesite.
-Entendido señor Mar, con permiso- Louis se retira dejando a Alessandro algo incomodo.
Alessandro está bastante molesto por lo acaba de hacer Catalina, muy pocas veces había una pelea entre ellos dos, pero ella tal parece había hecho algo intencional para que Louis se diera cuenta de alguna de sus intenciones y eso realmente le molestaba, no eran celos del asistente, ¡ella estaba rompiendo con la principal regla, no meterse con los empleados de la empresa.!
Así que toma el teléfono y llama a su esposa.





