Sigo sin tener muchas ganas de salir pero ellas dos no entienden lo que significa la palabra NO.
Fui a arreglarme un poco y toe las bolsas con ropa que muy amablemente compraron para mí. ¡Dios mío! Esto debe valer como mínimo un testículo.
Una falda corta y ceñida de cuero, de color negro obviamente. Había también un par de bucaneras de red en el mismo color que llegaban a medio muslo, un top con pequeños bordados de calaveritas y un coqueto gorrito de lana.
Es el estilo que usaba hace tiempo y que deje de usar cuando me era más sencillo comprar la ropa de la pequeña tienda en la que me despidieron. Acompaño las prendas con mi chaqueta de cuero corta de estilo Rockero y… soy una jodida perra sexi.
No me iba a calzar con zapatos ni botas elegantes. Saque de la caja a mis bebes. Unos botines con cordones altos y con plataforma. Me maquille con tonos muy oscuros, los labios en un vino tinto y aplique rímel en mis pestañas.
Morticia 2.0 ha regresado.
Alisé mi largo cabello negro y ya estaba lista. En la sala encontré a Belén bebiendo otra copa y silbo como un obrero de construcción cuando puso sus ojos en mí.
—Nuestro bello cuervo ha vuelto al nido. Es una lástima que solo te guste ese —Señala toda mi vestimenta. — aspecto de chica ruda, serias una hermosa modelo.
—El negro es un tono alegre y que nadie te diga lo contrario. — le respondí con tono burlón y le quite su copa para darle un trago que me quemó hasta el alma. — ¿Dani ya está lista?
—Está encerrada en el baño, no se decide por cuál vestido ponerse.
Me levanto tan rápido como me senté y su gemela me desea suerte.
—Abre, llegamos tarde y si no nos vamos en cinco minutos me iré a la cama. — Amenace desde el lado de afuera.
Salió del baño y la vi con un vestido corto de color rojo, Zapatos altos y finos en color negro y un abrigo delicado a juego. Maquillada con tonos claros y su cabello rubio ondulado suelto.
—Estas preciosa amiga, pero te vas a congelar. No eres de las que soporta mucho el frio.
—Y tú te ves justo como cuando eras la Emma alegre y feliz. Te ves hermosa, amiga, es una pena que sea heterosexual, de lo contrario querría ser tu novia.
Siempre dice lo mismo, pero de lesbiana o bisexual no tiene un gramo.
—Eso no pasara en esta vida, cariño. A Morticia no le gustan las mujeres.
SONRIE, NO SE QUE BRILLA EN SUS OJOS, PERO DICE:
—Tal vez hoy conozcas a tu homero.
—¿Nos vamos o no? — Exclamo Bel, levantándose del sillón. — Quiero un trago!
¿Cuál trago? se la paso bebiendo desde que llego. Ella estaba vestida con una minifalda negra y una camiseta corta de color rosa, botas y chaqueta de cuero color beige. Las hermanitas rubias estaban muy sexis aunque de estilos diferentes. La abogada y la estilista.
—Sí, nos vamos, pero primero una selfie.
Hacía mucho tiempo que no salíamos juntas ni subíamos fotos en nuestras redes sociales.
Nos tomamos las selfies y salimos. Daniela paró un taxi y nos dirigimos al bar de siempre.
Unos minutos después entrábamos por la puerta, Dani buscaba con la mirada a sus amigos y al verlos caminamos con ella hasta su mesa. Todas nos sentamos y Belén me presento a su grupo de amigos.
—Les presento a nuestra amiga Emma, y hoy celebramos haberla sacado de la cueva donde se estuvo escondiendo por largos meses. — Dijo sonriendo. — Emma, ellos son los hermanitos Alejandro y Marcelo, él es Diego y su novia Noelia... y… ¿Dónde está Iván?
—Fue por cerveza. — Respondió quien creo que es Marcelo, Pero ahí viene. — Señaló con el dedo en dirección a la barra.
Me enderezo y veo venir al tal Iván. Una oleada de calor me recorre la espalda, siento que algo me atropella, quedo idiotizada con lo que ven mis ojos. De la nada siento que el pulso se me acelera y dios mío, es hermoso.
El chico que se acerca con una bandeja llena de botellas de cerveza es alto, guapo y candente. Luce pantalones ajustados, camiseta de banda, una chaqueta de cuero abierta y tiene el cabello rubio oscuro, -largo por lo que se ve- en un moño despreocupado, pero al que le puso mucha dedicación.
—Él es homero, deja de babear. — Belén sonríe y su hermana tiene esa picara sonrisita demoniaca.
—¡Al fin! — Dijo Alejandro, tomando una cerveza de la bandeja que fue a parar al centro de la mesa.
Me idiotice viéndolo y apuesto a que mis mejillas están rojas, porque siento un insoportable calor en ellas. Se sienta a mi lado y me sonríe.
—Iván, ella es nuestra amiga, Emma él es Iván el mejor amigo de Marcelo, conózcanse. — Nos presentó Daniela rápidamente y ambos nos saludamos de la mano y deja una cerveza en mi mano después.
—Encantado de conocerte, Emma. — Dice con voz áspera, sensual y varonil.
Me doy una cachetada mental para obligarme a hacer uso de mi cerebro y no quedarme mirándolo como idiota.
—Un placer.
Un placer visual.
Guau, no me había dado cuenta del tiempo que había pasado sin fijarme en alguien hasta ahora, literalmente no tenía tiempo para estas cosas. Sera una noche interesante.
Cuando salgo de mis pensamientos minutos después, me doy cuenta de algo. Alejandro está tocando las manos a Belén y se ríen de cada cosa que se dicen y Marcelo mira con ojitos brillosos a Daniela ¡Entonces entendí todo! Las muy malditas tienen pareja y yo no lo sabía.
— ¡Vamos a bailar chicas, dejemos a nuestros hombres hablar un rato! — Nos dijo Noelia.
Ellas tres se levantaron enseguida yo medio dudé pero me levanté y las seguí, no me iba a quedar con esos cuatro sola, ni loca.
Las tres bailaban al ritmo de la música, y yo hacia el intento de no hacer el ridículo. No me gusta este tipo de música, de hecho no lo considero música, es solo un ruido infernal que lastima mis oídos. En cuanto pude le dije a Dani que ya me di cuenta de lo que tramaba, a lo que ella respondió.
—No tengo idea de lo que estás hablando amiga. — Respondió riéndose como una loca, y después haciéndose la desentendida.
—Antes de salir de casa me dijiste algo sobre Homero y después me dijiste Morticia, y cuando vi a Iván lo volviste a mencionar, no soy idiota. Lo peor de todo es que nunca me dijiste que salías con alguien, ni Belén, ¿Los tenían escondidos? ¡Es una salida en pareja!
Se acercó más a mí para decirme al oído:
—Si te decíamos que te queríamos presentar a alguien no ibas a querer venir, y es un bombón, los dos tienen los mismos gustos y se verían muy lindos juntos. Conócelo y después agradéceme.
—Ya vamos a hablar en casa, ahora nos están mirando y creo que están por venir con nosotras.
—Sí, ahí vienen Mueve ese cuerpo, amiga, no te lo pierdas.
Marcelo tomo a Dani de la cintura, Alejandro a Belén e modo posesivo, y Diego se pegó a su novia Noelia. Cuando no vi a Iván decidí volver a la mesa, pero después de alejarme unos pocos pasos, sentí que alguien me tomó de la mano y sentí un millón de voltios correr por mi cuerpo.
— ¿Huyendo de mí, Angelito?





