Venganza DE Una Abuela

Al día siguiente, un auto negro y brillante, tan fuera de lugar en mi calle de tierra como un diamante en un basurero, se detuvo frente a mi casa.

De él bajó la esposa del alcalde, una mujer que solo había visto en las páginas de sociales del periódico. Llevaba un vestido blanco impecable y lentes de sol que ocultaban sus ojos, pero no su desprecio.

"Elena, ¿verdad?"

Su voz era dulce y falsa, como el edulcorante barato.

No respondí. Me quedé en la puerta, bloqueando la entrada.

"He venido a ofrecerte la ayuda de mi fundación", dijo, haciendo un gesto vago. "Entendemos tu dolor. Y también entendemos que la gente como tú necesita dinero."

Abrió un bolso de diseñador y sacó un sobre grueso.

"Aquí hay suficiente para que te olvides de este desafortunado incidente. Un accidente entre jóvenes."

Miré el sobre, luego la miré a ella. La rabia empezó a hervir en mi pecho, caliente y amarga como el café quemado.

"Mi nieto no fue un accidente", dije, mi voz temblando. "Fue un asesinato. Y su hijo es el asesino."

La sonrisa de la mujer se desvaneció.

"Cuida tus palabras, anciana. Mateo era un delincuente. Todo el mundo lo sabe. Deberías estar agradecida de que te ofrezcamos algo. No querrás crearnos más problemas, ¿verdad?"

Las noticias de la noche confirmaron sus amenazas. Un reportero, con una sonrisa ensayada, hablaba frente a la cámara.

"Fuentes cercanas a la investigación revelan que el joven Mateo tenía un historial de comportamiento violento y estaba involucrado en el narcomenudeo. Su abuela, conocida por su carácter conflictivo, ahora intenta extorsionar a la honorable familia del alcalde."

Apagué el televisor.

El sobre seguía en la mesita de la entrada, donde ella lo había dejado caer antes de irse. Lo tomé, salí de la casa y caminé hasta el auto negro que aún esperaba al final de la calle.

Abrí la puerta trasera sin pedir permiso. La esposa del alcalde me miró, sorprendida.

Le arrojé el sobre a la cara. Los billetes se esparcieron por el lujoso asiento de cuero.

"¡Quiero justicia!", grité, y toda la rabia y el dolor de los últimos días salieron en esa única frase. "¡No su dinero sucio! ¡Quiero a su hijo en la cárcel!"

La mujer se limpió un billete de la mejilla como si fuera una cucaracha. Su rostro ya no era dulce, era una máscara de odio.

"Te arrepentirás de esto, vieja estúpida."

El auto arrancó, dejando una nube de polvo y la certeza de que mi vida estaba a punto de empeorar mucho más.

Seguir leyendo
Lee la novela completa en Moboreader
UDesbloquear todos los capítulos
Abrir el sitio web oficial
Capítulos
Personalizar

También te puede gustar

Logo
Tu guía para los mejores dramas cortos en línea. Avances de episodios gratuitos, información completa del elenco y enlaces a plataformas oficiales, todo en un solo lugar.
©2026 PinesDramas. Todos los derechos reservados.