Acontecimientos importantes durante todo este tiempo es que ya hace dos años que nos graduamos de la universidad quien lo diría, ya a mis 23 años y con un carrera terminada me encontraba en el desempleo por cerca de cinco meses, lo consideraba fatal pues yo era la única vaga de mi grupo de amigos y de solo imaginar que mis ahorros estaban al borde la extinción me dolía horrores la cabeza.
Como todos los fines de semana nos juntábamos a pasar tiempo entre amigos, era como un protocolo de amistad, por mi parte no me había atrevido a reunirme con excusas tontas por motivos de economía QUE TRÁGICO.
Al no tener más excusas bobas y ser fin de semana me aliste como toda un vida casual para ver a mis amigos los extrañaba, pero también tenía que pensar en mí, es algo egoísta pues podría pedir una ayudita, eso de ser independiente es un caos.
Mientras iba en camino hacia aquel local de comida miraba que mi ropa no se arrugara, podría estar al borde de vender un riñón, pero jamás mal vestida, ay, señor, antes de ingresar al local de comida, acomode mi falda azul relativamente ajustada y mi cinturón que ayudaba a que el suéter algo suelto de cuello en V no se moviera mucho y obvio no podía faltar mis botines.
- Hola muchachos (Luna)
- Miren quien está ahí, la chica más guapa del grupo (Martín)
- Aunque la halagues no te hará caso jajajaja (Nadia)
- Jajajaja la única que cayó en mis encantos fue Nadia
- Son de los peor ustedes dos (Martín)
- bueno, bueno, muchachos hace un mes que no vemos a Luna y ustedes empiezan con sus pleitos. (Luca)
- Jajajaja ya los extrañaba un montón (Luna)
Luego de llenar a todos de muchos abrazos y pedir la comida pude detallar a cada uno y como la vida fue cambiando para todos empezando por Martin, aunque siempre recalque que es un mujeriego hasta los huesos es un excelente amigo y arquitecto, incluso creo el diseño del edificio del centro de un hotel de lujo.
Martin es un chico de un metro ochenta, ojos café, cabellos castaño con una barba bien rasurada y cuidada y un cuerpo atlético pues así atrae a sus víctimas femeninas y siempre anda de traje, aunque su manera casual es muy distinta pues parece vago.
Mientras la conversación seguía tomando su curso entre alitas y cerveza, detallaba a la parejita del momento Nadia y Camilo.
Aunque cuando nos enteramos de su relación como buenos amigo no apostábamos mucho por ellos es que eran tan diferentes pero esas diferencias los complementan tan bien.
Nadia es una chica alta promedio un metro setenta, estudio publicidad y trabaja para una editorial muy conocida y adicionando su porte elegante ya que gracias a su cabello negro y ondeado y sus ojos oscuros con sus lentes de montura que combinaban con los de Camilo el cual también usaba lentes de montura y los combinaba con los de Nadia siempre en color, él era de piel canela y a veces Martín lo molestaba diciéndole la oveja negra del grupo así de odioso se ponía, de ojos achinados y con un peinado de lado.
Camilo al ser un abogado muy inteligente había conseguido trabajo en una firma de abogados, aunque la vida de abogado no era como en los dramas coreanos donde vez conspiraciones solo llenos de papeleos.
Mis pensamientos detallando a mis amigos me despistaron un poco y lo noto Martin quien sin esperar un segundo más interrumpió mis pensamientos.
- Sabes algo siempre me pareciste una chica muy guapa (Martin)
- ¿Que? (Luna)
- Y todos hemos notado que aparte que nos ha ignorado por un mes, estas algo despistada (Martin)
- Exacto, Luna ¿estas bien? (Camilo)
- Si ya no sales de compras o comer helado como antes conmigo (Nadia)
- Lo siento, es que bueno algunas complicaciones, pero nada de qué preocuparse (Luna)
- Bueno ya que no haz comido mucho creo que pediremos otra ronda más de comida y cerveza (Camilo)
- Si chicos a comer (Nadia)
El ambiente estaba agradable, aunque por dentro me sentía algo incomoda con la situacion y no es que no tenga confianza con ellos, bueno ya son siete años de amistad, pero igual, así decidí dejarme llevar, tanto así que se pasaron un poco las copas y el problema vino cuando toco para pagar la cuenta ya que como siempre nos repartíamos la cuenta.
Mientras rebuscaba en mi cartera para juntar mis misios billetes y monedas ya que mi tarjeta estaba sin fondos QUE VERGÜENZA, estaba contando billete tras billete y sentí la mirada de Luca ese chico tenía una mirada hipnótica por alguna razón, obviemos eso de la historia por ahora, su mirada me dejo perpleja por unos minutos y luego se ofreció a pagar todo por esa noche.
- Estamos tan sorprendidos que Luna se le ha metido una mosca por estar con la boca abierta. (Martin)
- Siempre hay una primera vez para todo o no chicos (Luca)
- Claro para la próxima invito yo, pero yo escojo el restaurante (Nadia)
- Yo los invito a un bar con chicas (Martin)
- Ya empezó el pervertido (Camilo)
- ¡Gracias! (Luna)
Después de conversar un poco más y despedirnos Luca se ofreció a llevarme a casa y aunque me negué al principio, fui convencida por el cuarteto de amigos, su auto siempre me pareció hermoso especialmente porque era un mercedes, sé que tiene un buen trabajo además de hacer que todos sus proyectos sean aceptados, según chismes de Martin ya que Luca es muy reservado.
En el auto había un silencio no tan incomodo, solo música de fondo de una radio que coloco, la música no era mala y justo era de los ochenta “footloose” ya que mis pies tenían vida propia se movían al ritmo de la música y ni que decir que le contagie el ánimo que Luca empezó a tararear hasta que llegamos a mi humilde apartamento.
- Gracias, aunque no era necesario, igualmente gracias (Luna)
- Somos amigos, no (Luca)
- Si claro que lo somos (Luna)
- Recuerda también que los amigos están en las buenas y en las malas (Luca)
- Lo sé no te preocupes (Luna)
- Ok, igual si tienes dificultades, escribe a quien tengas más confianza (Luca)
Al bajar del auto solo le di una sonrisa e ingrese a mi edificio, Luca siempre era de los chicos inexpresivos y aunque era atento jamás lo había sido conmigo a tal forma de hablar directamente.
Aunque todos éramos amigos, consideraba que su mejor amigo era Martin pues se conocían de la escuela y con Nadia se llevaban de maravilla por eso tuvimos algunos nuestras dudas cuando supimos que salía con Camilo, pero solo eran buenos amigos compatibles, en mi caso siempre hubo como que una barrera entre ambos que no nos permitía ser más cercanos solo amigos de lejitos.
Ni bien vi mi adorada cama me tire sin pensar en nada más, desperté adolorida pues estaba doblada como la chica el exorcista, ni modo, me prepare un café muy cargado y empecé como cada semana mi búsqueda intensiva de trabajo.
Los días seguían pasando sin esperanzas de encontrar algo, ya había enviado varias postulaciones sin respuesta alguna, incluso postulo a trabajos básico que no tenían nada que ver con su carrera.
Ya se acercaba otro fin de semana y no quería quedar mal con sus amigos por lo que estaba por declinar por mensaje en el chat y sus amigos estaban por empezar con el bombardeo, pero una idea de última hora hizo que muchos les agradara la idea y decidieron juntarse en su casa y desde el almuerzo se juntarían como cuando estaban en la universidad.
Las cosas estaban saliendo bien de acuerdo con la reunión, luego de arreglar el apartamento y preparar algo de comida la cual era lasaña, decidí alistarse, me puse un vestido floreado de mangas cortas ajustado en la parte del busto y luego suelto hasta la altura de las rodillas, me hice un maquillaje super natural para aparentar estar solo cara lavada, me puse un listón en el cabello dejando las puntas en ondas y unas zapatillas amarillas para el outfit.
La espera de hizo algo larga así que decidí continuar viendo mi serie, unos minutos después llegaron Nadia y Camilo trayendo vino y bocadillos, nos quedamos viendo la serie hasta que llego Martin con dos packs de cerveza, estofado de verduras y un pastel de chocolate, lo cual complementaba la comida, miramos la serie un poco más con los comentarios sarcásticos de Martin hasta que llego Luca con varias bolsas.
- Asu amigo hubieras avisado qué harías el mercado (Martín)
- Déjame te ayudo (Luna)
- Solo compre algunas cosas que pensaba hacer más tarde (Luca)
- Eso me gusta, por fin nos deleitaras con tus dotes de chef (Nadia)
- Jajaja no exageres (Luca)
Mientras lo ayudaba a guardar las compras note que había muchas cosas que posiblemente no necesitara, en verdad era bastante alimentos, como dijo Martin trajo todo el mercado, pasaron muchas ideas por mi cabeza acerca de mi situacion, pero no quise darlo a notar.
Sin querer queriendo la tarde se pasó volando y ya era de noche, ya no quedaba ni cervezas, ni pizza que Luca había preparado, ni bocaditos, eran cerca de las once cuando los chicos empezaron a despedirse y decidimos repetirlo el próximo fin de semana, pero en la casa de Camilo y Nadia.
Me despedí de los chicos, pero me percate que Luca aún seguía en el apartamento, no quería ser grosera y decirle adiós, le ofrecí una bebida la cual acepto gustoso y tuvimos una conversación super casual y al verme empezar con la limpieza se ofreció a ayudarme y algo avergonzada le di las gracias.
Sin darme cuenta verlo lavar los platos me causo cierta rareza pues no sabía que era diestro en labores del hogar además que era buen cocinero, Nadia no dejaba de halagarlo recordando la vez que fueron de campamento en el voluntariado que se inscribieron.
Parecía una boba observándolo según yo limpiando la mesa, jamás me había parecido atractivo, pero viéndolo lavar los platos era otra posición, Luca era alto cerca de un metro ochenta tres, cabello color chocolate natural, aparte de una mirada seria pero seductora con ojos color caramelo y una barba muy cuidaba pero corta y ni que decir de los músculos que adornaban su cuerpo que aunque no los haya visto se podían notar por la tela de su ropa, creo que lo estaba detallando demasiado pues baje la mirada rápidamente al sentir que se voltio a mirarme.
Luca había estudiado administración y aunque era muy reservado con su trabajo solo sabíamos que la paga no era mala y que era muy estricto además de inexpresivo a morir solo con nosotros era una persona normal podría decirse.
Les agradecí que se quedara a ayudarme y además que cuando intente que se llevara sus cosas que sobraban solo sonrió y me toco la cabeza con su mano como si fuera una niña pequeña.
Como dicen la canción de Vicentico - Los camino de la vida todo era inesperado para mí ya estaba por tirar la toalla y llamar a mis padres para pedir ayuda, mis ahorros estaban pidiendo a gritos ayuda y con lo poco que me quedaba pague el alquiler por adelantado.
Los caminos de la vida
No son lo que yo pensaba
No son lo que yo creía
No son lo que imaginaba
Los caminos de la vida
Son muy difícil de andarlos
Difícil de caminarlos
Y no encuentro la salida
Yo pensaba que la vida era distinta
Cuando era chiquitito yo creía
Que las cosas eran fáciles como ayer
Mientras cantaba con un voz triste la canción, la música se detuvo por una llamada entrante y la verdad pensaba rechazarla, pero al acercarme note que no tenía guardado aquel número así que conteste llevándome una sorpresa, tenía una entrevista, luego de saltar emocionada me percate que tenía solo unas tres horas para alistarme y salir corriendo para llegar a la entrevista.
Tome un baño rápido ya que comúnmente suelo demorarme y tome un vestido negro con cuello tipo saco con cinturón dorado en la cintura de manga larga las cuales doble hasta medio brazo y una pulsera, me coloque un maquillaje de labios y pestañas nada exagerado y una coleta alta, super profesional.
Durante el camino obvio que en bus porque no alcanzaba para el taxi ni me percate para que puesto había postulado, en fin, a nada necesitaba el trabajo, aunque sentía que estaba algo elegante.
Aun me quedaba una hora para llegar a la entrevista, pero como la suerte siempre está de parte de los necesitados me encontraba atorada en un tráfico fatal y según estaba a unas cuadra porque lo que me baje del auto y camine lo que faltaba llegue unos quince minutos antes y luego de dar mis datos, camine hasta los ascensores, pero por distraída choque con alguien y lo hice botar los papeles que tenía y al ayudarlo a recoger sucedió lo inesperado.
- ¿Luna?
- Omg, Luca, ¿trabajas aquí?
- Mmm si y tú ¿qué haces por aquí?
- Asuntos laborales
La entrevista a mi parecer resulto perfecta solo me quedaba recibir la llamada ganadora y seria feliz si lo obtenía, resultaba que el puesto era para el área de mercadotecnia, era una agencia de publicidad y solo quedaba que estuviera acorde con ello.
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