Rápidamente, ambas gemelas se suben al coche de su hermano Robbie quien las estaba esperando para ir a la universidad, él era un agente secreto de la interpol se había ganado ese puesto dada a su esfuerzo y dedicación, aunque constantemente corría peligro, ya que él tenía a su esposa Melanie ella quería mucho a las gemelas las vio crecer durante 12 años al verlas sonríe, pues ambas ya eran unas señoritas listas para ir a la universidad.
Annie saca un libro para repasar la tarea que le habían dejado el día anterior, pues ella era una chica muy aplicada a comparación de Rosemary quien no era muy buena con los números, pero si tenía una vocación amaba cuidar a niños de la iglesia donde iba ella era una chica a comparación de Annie quien no creía mucho en esas cosas de la iglesia ambas tenían personalidades distintas una era más extrovertida mientras que la otra era más tímida se sonrojaba fácilmente, pero era la más destacada en la escuela.
― ¿Listas para ir a la universidad? ― preguntaba su hermano Robbie.
― Bien Robbie, pero sabes, la pequeña Annie conoció a un chico muy encantador ― dijo Rosemary haciendo que su hermana negara con la cabeza sonrojándose levemente, de verdad era encantador, era de pelo negro, ojos cafés claros alto y de muy buen ver era el típico galán que cualquiera pudiera soñar o mejor dicho un galán de telenovelas, aunque de verdad él eso era un actor.
― Cuenta Annie, quiero saber todo ― respondió Melanie mientras sonreía un tanto emocionada, mientras que James solo manejaba un tanto serio.
― Si es verdad lo conocí, pero solo fue un percance que ambos tuvimos solamente ― dijo Annie guardando su libro.
― Si claro percance tanto que te ha pedido tu número de teléfono ― decía Rosemary sonriendo pícaramente le encantaba poner un tanto nerviosa a su hermana.
― Rosemary él solo trata de ser amable, solamente ― dijo ella ocultando la verdadera razón por la cual le había dado ese número de teléfono.
― ¿Te gusta Annie? ― pregunto Robbie haciendo que Annie solo se quedara callada sin decir nada más, pues aún no sabía si él llamaría o solamente era uno de esos chicos que les gustaba coleccionar números de teléfono.
«Si supieras que me encantaría conocerlo más» pensaba Annie mientras se le escapaba un pequeño suspiro mirando por la ventana.
― Mi pequeña Annie se está enamorando ― dijo Rosemary abrazando a su hermana.
― No lo conozco, además tu bien sabes por qué ― le dijo Annie haciendo que Rosemary le dijera algo en el oído.
― ¿Aún sigues pensando en Andrew? Él no merece tus lágrimas ― dijo Rosemary enojada recordaba la noche en que ella lloraba al saber que él era casado y solo jugaba con ella.
Annie solo se quedaba callada, le daba miedo enamorarse, le daba miedo que la volvieran a lastimar como lo hizo aquel chico del cual se enamoró un amor fallido que le habían roto el corazón como nunca.
― Bueno, ya llegamos a la universidad ― dijo Melanie haciendo que las dos abrieran la puerta más porque Lucas, novio de Rosemary estaba esperándola mientras se fumaba un cigarrillo.
― Ahí está ese novio tuyo que no me gusta para nada ― respondió Robbie sonando directo haciendo que Rosemary pusiera los ojos en blanco.
― No empieces Robbie ― contesto Rosemary negando con la cabeza le molestaba que hablara mal de su novio.
― Perdón, pero es la verdad, mira Rosemary debo protegerte, pero respetaré tu relación, solo quiero que tengas cuidado con él ― respondió Robbie haciendo que ella sonriera y se fuera con su novio.
Por otro lado, Kendall acababa de llegar al aeropuerto a los Ángeles, California con su novia Kate, ella estaba feliz de regresar, ya que quería estar en la playa con su novio.
― Precioso, ven vamos a la playa y a la casa de la playa que tenemos quiero que me hagas tuya ― dijo Kate sonando un tanto pícara.
― ¿Quieres ir a la playa? ― pregunta Kendall agarrándola de la cintura dándole un beso apasionado.
― Me encantaría hermoso ― le dijo ella sonando seductora, por lo que agarran las maletas y se escapan a esa casa de la playa que tenían en los ángeles, haciendo que Kendall ya no fuera con su familia y por si fuera poco a la compañía donde sería el nuevo CEO no les quedaba de otra más que darle ese puesto al puesto que Freddie ya era el nuevo doctor del hospital donde estaba trabajando.
― Freddie, tu hermano Kendall no será capaz de liderar esta compañía, tú eres más capacitado para hacerlo ― le dijo su padre haciendo que Freddie sonriera levemente.
― Lo agradezco padre, pero no sabe que mi vocación es ser un gran médico con excelencia ― le dijo Freddie haciendo que su padre lo tomara de la mano.
― Al menos se la mano derecha de Kendall yo sé que lo guiaras ― le dijo su padre haciendo que Freddie no le quedara de otra más que apoyar a su padre, puesto que Kendall le encantaba ir de fiesta.
― Solo porque usted me lo pide padre, estaré al pendiente de esta empresa ― le dijo Freddie haciendo que su madre lo abrazara, ya que él era el más inteligente y no solo eso amaba a su familia adoptiva.
― Bien hijo en la noche haremos el anuncio ¿Está bien? Freddie eres el único que ha logrado llegar lejos, has logrado administrar bien la herencia que te ha dado tu abuelo ― respondía su padre haciendo que Freddie se sintiera agradecido.
Horas más tarde Freddie llamaba a su novia para que fuera a la cena que harían su familia, ya que nombrarían que Kendall y Freddie serían los nuevos CEOS de esa empresa que su madre y su padre levantaron con mucho esfuerzo, por lo que ella acepta asistir a esa celebración, sin embargo, Kendall al fin aparece a la casa con aliento alcohólico, puesto que sus padres se sintieran decepcionados de él.
― Ahora sé por qué no llegabas a la casa ― le dijo su madre furiosa.
― Por favor, madre, deja vivir mi vida, no estoy para sermones ― respondió Kendall haciendo que su padre lo enfrentara.
― ¿Te das cuenta de lo que estás ocasionando? Los invitados llegarán en cualquier momento ¿Crees que estarán contentos al saber que eres tú el CEO de esta empresa? ― le respondió su padre haciendo que Kendall pusiera los ojos en blanco.
― Mejor me voy ― respondió Kendall ignorando a sus padres, por lo que Freddie negara con la cabeza, era increíble que él no se tomara las cosas serias.
― Llamaré a mi novia para que ya no venga a la celebración ― dijo Freddie agarrando el celular, por lo que su padre lo detiene.
― No cancelaremos la fiesta ― contesto su padre sentándose en el sillón.
― Amor Kendall está borracho, no puede sostenerse a sí mismo ― respondió Kimberly haciendo que su esposo la tomara de la mano.
― No te preocupes por eso, amor, yo tengo la solución perfecta a este problema ― respondió Joan haciendo que Freddie y Kimberly se acercaran a él.
― ¿Qué solución papa? ― preguntaba Freddie haciendo que Joan sonriera.
― Ya los verás hijo ― contesto Joan haciendo que Freddie y Kimberly se miraran confundidos.





