Esto iba de mal en peor, ya ni un dulce podía comerme, todo lo que me llegaba se iban para las deudas, y mis hermanas tampoco colaboraban, un par de mujeres flojas que todo me lo estaban dejando a mí y ellas gozando del dinero que ganaban en sus trabajos... Las detestaba; pero no podía dejar a mi madre desamparada, porque mi padre con su nueva mujer, ni volteaba a mirar a uno y eso que yo al ser la menor tenía que estar de las mejores y más que mi padre todavía tenía obligaciones conmigo, pero ¡No! El señor prefería dejarme a la intemperie.
Estaba que aceptaba la propuesta de Hellen, pero tenía miedo, esa gente multimillonaria nunca hacía las cosas bien y ni quería imaginar lo que me pasaría si llegaba a romper algo del contrato. De solo saber que tenía que darle un hijo, me ponía a pensar, porque ¿y si termino encariñándome con él bebe y ellos no me permitían ni verlo? No quería eso, así que todavía la estaba pensando y lo bueno es que Hellen me dio un tiempo establecido, para pensar y decirle si lo haría o no.
—Hija, esta mañana me llamaron el banco y hasta me amenazaron con quitarme la casita — suspiro profundo al escuchar lo que me decía mi madre.
—Mamá, entiende que todo recae es en mí, no te preocupes, trataré de buscar ese dinero, pero tienes que calmarte — la miro — si vuelven a llamarte, solo diles que estas buscando el dinero y ya y si te amenazan solo diles que los demandaras que tienes todo grabado y dejaran de hacerlo.
—Maddie, solo te he traído problemas — la abrazo dándole un beso en la frente.
—De esta saldremos, no te preocupes — creo que estas mentiras no durarán mucho.
Esas eran las mismas palabras de siempre y nunca cambiaban las cosas, cada día era peor y peor, no encontraba soluciones y las únicas soluciones me daban miedo.
—Mamá — la llamo, quería contarle la propuesta de Hellen — ¿Tú serias capaz de vender tu virginidad y tenerle un hombre multimillonario? — ella frunció el ceño ante lo dicho — una amiga mía está en la misma situación que nosotras y hay un hombre que está buscando a una mujer que se haga pasar por su esposa y que tenga aún siguiera un hijo con él, todo porque busca su sucesor y la amiga mía tiene miedo, porque en el contrato está estipulado que ella después de completar todo deberá dejar al hijo y posiblemente volver al mundo de dónde venía, ¿Qué harías tú en ese caso?
—Hija, cuando hay necesidades, uno acepta cualquier cosa y en esto uno tendría que poner el corazón frío, porque al final de todo, uno es lo que es y si es solo un sucesor para él, no debería de importarle a tu amiga, ella podría aceptarlo, pero tendría que saber que estamos en el mundo real, donde un amor entre una pobre y un multimillonario nunca se verán bien y ellos nunca se querrán mezclar con nosotros — mi madre tenía la razón.
Si yo decidía aceptar esto, tenía que meterme en la cabeza que ese bebe en cualquier momento me lo quitarían y no sólo eso, que ese bebe seria concedido por el simple hecho de que será el sucesor de aquel hombre y que en un futuro ni siguiera supiera que yo fui quien lo dio a luz... No quería hacer esto, ni siguiera estaba preparada a tener hijos o quedar embarazada, para mi edad debería de estar estudiando y no pensando en estas deudas que tiene mi madre.
—Mamá, ya me iré, tengo que trabajar en unas horas y es un nuevo trabajo así que no puedo llegar tarde — ella solo asiente y dándole un beso en la frente salgo de su casa.
Hace unos meses que dejé de vivir con mi mamá y todo porque vive con mis hermanas mayores, pero ellas como son ellas dicen que esas deudas no son de ellas así que ni las pagaran.
Se me había olvidado había sentido el celular timbrar cuando estaba hablando con mi mamá. Miro quien me mandó un mensaje y era Hellen, esta mujer no dejaría de desistir, ella quería que, si o si aceptara este trabajo, porque era un trabajo, ni siguiera era para volverme rica, porque todo el dinero que tomaré será para pagar las deudas.
La dejo en visto y sigo mi camino al apartamento que comparto con ella. Tenía que pensar bien las cosas, porque siento que voy a tomar una decisión a la que puedo arrepentirme mañana más tarde y no es algo favorable para mí.
No me gustan los arrepentimientos, porque sé que me estaré lamentando toda la vida y es algo que no quiero sentir ni ahora, ni mañana más tarde, así que tengo que pensar mejor las cosas y sé que no habrá arrepentimiento.
Llego al apartamento, entro y busco mi habitación, donde entro, me baño y me arreglo para ir a mi trabajo. Es un trabajo nuevo así que tengo que llegar temprano, así que me arreglo y salgo del apartamento enseguida.
Espero me vaya bien, trabajaré en un bar de gente rica, así que las propinas deberían de ser buenas... Eso espero.
Llego al lugar y me atiende el administrador, me comenta como son las cosas en el lugar, como serian la atención y me dijo que las salas Vip son las únicas que tienen meseras, ya que la demás gente se acerca a la barra y pide sus bebidas, aunque a veces algunos meseros pasan y los clientes toman las bebidas que son servidas y son pagadas enseguida, no se podría servir y después pagar, el pago era enseguida y si había algún problema los de seguridad se encargaban de esto, solo había que levantar la mano y ellos se acercarían.
El turno comenzó y el bar se llenó por completo, casi todos eran hombres y alguna que otra mujer, me imagino que son las mujeres de alguno de ellos. Voy a la barra y pido unos whiskies que pidieron en una de las salas VIP, al parecer tenían una reunión de amigos o alguna cosa, porque había muchas personas en esa sala.
Pongo las botellas en los hielos y alguno que otro me agradecía por mi servicio y tres de ellos me dieron propina, no era mucho, pero servía. Cojo la bandeja y me dispongo a salir, cuando abro la puerta me doy de frente con algo duro, como si fuera una pared, miro hacia arriba y me tope con unos ojos heterocromicos, uno era gris y el otro verde... Su mirada atraía demasiado.
—¿Maddie? — mi ceño se frunce al escuchar la voz de mi mejor amiga — ¿este es tu nuevo trabajo?
—¿Hellen qué haces aquí? — miró bien y ella venía con su mano entrelazada junto al hombre que estaba detrás del hombre con el que me tope.
—¡Oh! Te los presento — ella al ver que mire a ambos hombres se separó del que estaba y se puso a mi lado — El hombre con el que vengo agarrada de manos es Dorian Banner y el que te topaste es Giovanny Hawk, el hombre que te he comentado — me sorprendí al escuchar eso.
Este hombre era hermoso y se estaba buscando una mujer como yo, que ni siguiera tiene algo bueno, solo soy una simple chica de ojos café, pelo negro, piel trigueña, mi cuerpo no es ni envidiable, estoy toda rellena, así que no creo que yo sea digna para un hombre como él.
—Tengo que seguir trabajando — fui a esquivarlos y aquel hombre me tomo de la mano haciendo que me sobresaltara.
—¿Por qué no aceptas mi propuesta? — eso me sorprendió — No tendrías que pensar en trabajar, solo en llevar a mi hijo en tu vientre y haciendo todo lo que quiera.
—Lo siento, necesito trabajar — volví a intentar irme, pero el volvió a tomarme la mano — Estos asuntos se hablan en privado y le recuerdo que esta sala VIP está llena de muchas personas que ahora mismo están mirándonos.
—Te espero mañana en mi oficina — me extiende una tarjeta — Si no puedes ir solo llámame.
Guardo la tarjeta en mi bolsillo y salgo de allí, no quería pensar en eso ahora... No iría a ninguna parte, no seré la incubadora de nadie.





