En medio de la noche solo se podían ver dos figuras de mujeres, el tiempo parecía detenerse en ese momento, cada una observaba su parecido, pero Xiaomi fingió no darse cuenta.
—Mi nombre es Holly ¿Y tu quien eres?¿Necesita ayuda con algo más señorita?–Mintió ese no era su nombre pero tenía que hacerlo, a ella le habían dicho que alguien de su familia les ordenó matarla.
—Oh,sí– Ximena saco un espejo de su bolso creyendo que tal vez la mujer de enfrente no se había dado cuenta de su parecido.
—¿Que hace?–pregunto Xiaomi.
—Mira¿Ves el parecido que tenemos?–dijo Ximena dándole el espejo.
—Señorita, no veo ningún parecido entre nosotras, creo que es el efecto de el alcohol que la hace alucinar, debería de irse y dejar de consumir demasiado.
—No, yo no no estoy alucinando,¿cuánto quieres por hacerte pasar por mi mientras yo me voy al extranjero para hacerme una cirugía?
—¿Crees que necesito de tu dinero para sobrevivir?
—¿Entonces que necesitas?
—Nada, si proviene de la gente rica, creo que no va a ordenar nada, así que me voy–Ximena no se rendiría fácilmente tenía que obligarla de alguna manera, ella era aquella hermana que había muerto al nacer ¿Pero como fue posible que estuviera viva?





