En la barra del bar Isis Lu estaba apunto de perder el sentido de la realidad, su corazón dolía, no solo dolía estaba tan abrumada estaba roto en mil pedazos ella inconscientemente tenía lágrimas en sus ojos tan hermosas como el universo, recordaba que no hace unas horas ella casi se entregaba a ese hombre miserable y mentiroso, ella le entregó su corazón más no su castidad, el dolor que ella sentía aún no se transformaba en odio seguramente era porque ella lo amaba con toda su alma su mente y corazón, segundos después ella quizo pararse para ir al baño pero no pudo en ese preciso momento perdió el equilibrio ya el alcohol había hecho lo suyo con ella.
En el momento que la mujer perdía el equilibrio, Lucían Jo la tomó en sus brazos el hombre la había estado observando ya hace un par de horas bebiendo, el estaba esperando llegar en ese preciso momento ya que era su costumbre llevar a chicas hermosas a la cama era un descarado, pero nadie podría oponerse ni rechazar al hombre más rico del país y del mundo, todas las mujeres con las que terminaba en la cama, obtenían una buena compensación a la mañana siguiente era una situación de ganar ganar como lo decía el.
En el momento en que Lucían tomó a Isis este quedó estupefacto, al sentir a la chica sin sostén y al tocar su trasero por la forma que este la tomó sintió cómo está no llevaba nada puesto, el vestido tan blanco le quedaba perfecto no delineaba sus curvas tan bien pero hacia qué se viera cómo un ángel caído, era sin duda la mujer más hermosa que él jamás había visto, un deseo inexplicable surgió en su corazón, él quería poseerla, sin más preámbulos decidió llevarla a su suite privada en el hotel de lujo el cual era uno de sus tantos negocios esa habitación la usaba para sus propios placeres.
Cuando llegaron a la habitación esté la colocó de un golpe en la cama, se puso sobre ella y le quitó el pelo despeinado de su cara ella por otro lado todo el camino hasta el hotel durmió y cuando sintió el golpe en la cama logró despertar un poco, miro arriba y vio a un hombre hermoso de rostro afilado ella se asustó un poco pero estaba tan ebria que no podía ni hablar de una manera coherente, Lucían observó el intento fallido de la mujer de decir algo y este se burló en su interior él sabía más que nadie que esta chica no saldría de aquí sin que el la probara.
Isis Lu en un intento más por reaccionar intento quitar al hombre sobre ella de una patada pero lo que logro fue aferrarse más a el, en un momento extraño esté la beso muy despacio y acaricio su cuerpo suavemente hasta llegar a sus pechos, de sus pechos bajo un poco más hasta su abdomen y luego a su parte más íntima, roso un poco sus dedos y froto suavemente sobre el vestido de Isis, su más sensible clitoris ella gimió en sus adentros Isis no podía creer que se estaba excitando estaba tan ebria que sus deseos carnales estaban desenfrenadamente activos, su conciencia la que le había permitido permanecer Virgen hasta este momento estaba ausente solo quedaba su deseo de ser poseída.
Lucían jo estaba sorprendido que la mujer se viera tan provocativa aunque estaba ebria no había nada que no le gustara de ella, siguió besándola de sus labio hasta su cuello bajo un poco hasta toparse con la línea de su vestido blanco que se miraban la mitad de sus pechos el bajo despacio el vestido como ella no llevaba sostén no quedó nada a la imaginación sus pechos saltaron y ella tuvo un escalofrío desde su espalda hasta su cuello inconscientemente esta acción había hecho que gimiera y la había excitado tanto que empezaba a humedecer su parte íntima, el bajo un poco el vestido hasta llegar al ombligo la miró y la rosó detenidamente era la mujer más suave tersa y hermosa su tacto era embriagador cuando la observó era una mujer blanca y con cuerpo de infarto tenía unas curvas soñadas y una piel como la porcelana era perfecta.
Era una noche llena de lujuria y deseo para Lucían termino de bajar su vestido hasta dejarla como vino al mundo una desnudez tentadora él se quitó la ropa y empezó a besar su boca con más intensidad, besaba sus pechos su abdomen, y luego llegó con sus labios hasta la zona íntima de Isis ella gimió y ya no tuvo más control de sus impulsos y su cuerpo pedía más en ese momento olvido que estaba triste y estaba decepcionada olvidó que era la mujer más estupida del mundo por creer en un hombre, Isis tomó con sus manos la cabeza de Lucían y lo acercó más hacía su zona íntima esté al ver la acción de ella se emocionó empezó a besar su clitoris a lamer sus labios y hacer círculos con su lengua en su punto más delicado, cuando ella estaba tan excitada que no paraba de gemir y apretar sus manos en la sábana decidió que era el momento de poseerla.
Cuando Lucían quizo entrar a ella no pudo en el primer intento ejerció un poco de fuerza, Isis se quejó de dolor por un instante esto la había vuelto a la realidad de los que estaba haciendo, entonces un poco aturdida le dijo más despacio es mi primera vez, el hombre se sorprendió al escuchar lo que ella le estaba declarando el asintió con la cabeza y empezó a empujar suavemente su miembro estaba tan erecto y deseoso que no aguantaba por embestirla con todas sus fuerzas, Isis gemía de dolor y placer hasta que al final el pudo introducir todo su miembro en ella lágrimas se apreciaban en el rostro de Isis esto dejó un poco consternado a Lucían pero era un punto sin retorno.
El placer apenas empezaba Lucían la embestía con más y más fuerza, la acariciaba y la besaba como si ella fuera la única mujer en su vida y corazón Lucían no podía creer que esta mujer de ojos azules fuera Virgen y no solo eso fuera hermosa y suave, la cambio de posición muchas veces hicieron el amor toda la noche y madrugada hasta ya no quedar más fuerzas ella estaba extasiada encantada en sus adentros aunque estaba un poco ebria pudo tener un poco de sobriedad conforme el hombre la penetraba, dolor y deseo fue una combinación extraña para ella, mientras tanto el había tenido la experiencia más hermosa y lujuriosa de su vida, poco a poco ella se fue quedando dormida en los brazos de Lucían, mientras tanto el antes de quedarse dormido roso un poco sus dedos con la espalda de Isis y fue tan gratificante para el que no comprendía que estaba pasando en su mente y corazón acaso se había enamorado de esta chica que al verla más de cerca pudo apreciar su hermoso rostro y sin hablar de su cuerpo tenía unas curvas excepcionales y unas nalgas redondas pechos redondos y hermosos tenía una estatura media, a la par de él se miraba pequeña pero era porque él era un hombre de metro ochenta y cinco eso hacía a cualquier persona verse un poco pequeña, Lucían por el cansancio se fue quedando dormido apreciando a la mujer.





