Toca mi cuerpo

—Había una chica que estaba con su mamá en el living comedor de un hotel, escucharon gritos de auxilio de su papá. Seguido con golpes, ambas quedaron en shock.

"La chica decide no abrir la puerta, la.perilla.comienza a moverse sin control alguno. Ambas miraron aterradas, pero su madre estaba tan perdida en ese momento que quería que las asesinaran junto a su esposo. Quería abrir aquella puerta, dónde estaba aquel asesino.

"Su hija se puso delante de la puerta, empujando a su mamá quien quería terminar su vida junto con su esposo. Le gritó que no lo hiciera, pero fue en vano su madre quería abrir la puerta.

"Su hija, tomo las maletas aún armadas de si madre y de ella, tomo la cartera y se fie corriendo a toda velocidad, lejos de ahí. En el momento justo que escucha los gritos desesperados de su madre, ya se había alejado corriendo por los estrechos pasillos del hotel.

"Suspiró, pudo sentir que era perseguida. En ese momento aparece un chico, con el que había entablado una especie de amistad..ella le cuenta gritando y corriendo todo y el decide acompañarla en su huida.

"Ambos huyen de El misterioso asesino que resulta ser:

El mismo chico"

—¿Por qué no escribes un libro?

—Pues... me gustaría la verdad.

Tres días después, tenía que ir a la biblioteca. Debía pedir un libro urgente, no ví la hora, ni ví nada.

—Nat..—Emiliano, me freno y me habló.

—Hola.

Dije cortante y me aparte de su lado, lo empuje con sutileza.

—Nat...¿por qué no te has aparecido?

—Estuve ocupada —evadí su pregunta.

—Lia —exclamó,.me sostuvo entre sus brazos.

Empecé a hiperventilar, ante su contacto enojado. Recordé todas aquellas veces que Javier, me tomaba de los brazos y me empujaba.

Mis ojos se llenaron de lágrimas, comencé a llorar.

—Nat... lo lamento.

El me llevo a la mesa donde siempre estábamos, no vi si alguien nos había visto, no ví nada..solo me ví envuelta en sus brazos cálidos.

Me aferre a él, con mucha fuerza.

—No eres el, no eres el, no eres el...

—Te quiero Nat, nunca te lastimaria.

Entonces hice lo menos pensado, tomé su rostro y lo besé con fuerza. El no era quién me había maltratado: por tantos años. Emiliano, era la persona a quien amaba.

Me perdí en su cálido aliento, en sus tibios y carnosos labios. Saboreo el sabor de su boca, mi lengua bailaba con la suya: en un juego que ninguno quería perder.

Sentí sus manos en mi cintura, empecé a temblar pero no quise que parara.

—Emiliano... si me alejé es porque, te Vi.

—¿Me viste, en dónde? —quiso saber confundido.

—Cuando...—tartamudie, queria concentrarme: pero sus labios estaban en mi visión—. Me hiciste el masaje y te marchaste —murmure, tome un respiro y continúe hablando : —, te seguí y estabas con aquella chica.

—No huí de tu lado, me alejé porque me estaba...

—Esta todo bien, talvez te de pena yo. Y..

—Estaba excitado Nat, por eso me fui —mencionó y me quedé de.piedra.

No sabía bien que contestarle.

—Yo... —susurré apenas audible, no sabía que decirle. Pero sus palabras prendieron un fuego en mí.

Mis mejillas se tornaron rojas.

—No quería asustarte,.lamento...

Pero lo besé, con fuerza. Me aferre a su lado.

—Queria besarte, siempre sueño que lo hago.

Cuando se hizo de noche, aún recordaba aquel beso. Cerré los ojos recordando: cuando me besó y se fue a cursar y yo me fui a hacer lo mismo aunque con una sonrisa de oreja a oreja.

Cerré los ojos y los recuerdos regresaron :

"Mientras caminábamos directo a casa, el me iba acompañando. Pude ver a Javier, con la chica bonita del curso menor. Aunque no estaban solos, estaban algunos compañeros de ellas y míos.

Algunos chicos saludaron a Emiliano, suspiré, era obvio que debíamos ir a saludar. Nos estábamos acercando, bufando no tenía muchos ánimos de verlo con ella.

—Hola muchachos, ¿qué hacen? —se saludaron y yo me quedé ahí parada sin saber bien que hacer.

—Ven—Al parecer Emiliano, notó mi incomodidad porque me tomó de la mano y me hizo sentar a su lado.

—Hola...—murmuré.

—¿Cómo estás?—quiso saber una chica que iba a mi salón

—Bien, ¿ustedes fueron al paseo de comidas? —quise saber.

—Si, compramos unos panchos y después vinimos aquí —estaban tres chicas a mi lado, al menos eran simpáticas.

—Nosotros comimos papas, estaba bastante llena de casa, iba a explotar —bromeo.

—Yo igual, mi mamá me obligó a comer —dijo divertida Sami.

—Perdon la indirecta pero...¿tu y Emiliano tienen algo? —quiso saber Mer.

—¿Qué?,no—afirmé.

—Menos mal, a mí me gusta.

Cuando dijo aquello, algo en mí: se lastimó. Por alguna razón, me sentía un poco mal al saber eso. Aunque no entendía bien el motivo, apreté el puño y sonreí incómoda.

—Tranquila, es todo tuyo.

Miré de reojo, como Emiliano hablaba con sus compañeros de escuela. Mer, se acercó a él.

Suspiré y decidí concentrarme en Javier, quien se había alejado de aquella chica y entonces me acerque.

Era mi oportunidad.

—Hola,¿cómo estás?—puse mi mejor sonrisa, pareció que a él no le agradó porque hizo una mueca.

—Bien.

—¿Qué comiste en el paseo? —quise saber.

—¿Cómo sabes que fui?—me pregunta.

—Le pregunté a las chicas, pero por un tema de conversación.

—Pues.. pancho y una bebida.

—¡Tu bebida favorita es el Daykiri!,¿verdad?—dije con entusiasmo.

—Si...—me miro confundido y añadió:—¿cómo sabes?

—Pues.. se varias cosas de ti..

—¿Cómo que cosas? —interrogó.

—No te gusta mucho lo dulce, prefieres lo salado. Además te gusta tomar mucha agua, nunca compras gaseosa y hacer ejercicio a diario.

—¿Eres una especie de pequeña investigadora?, y pequeña digo por tu altura —dijo divertido.

—Tengo una buena altura, además si saliéramos me puedo poner tacones y quedar más bajita que tú —expliqué.

—En eso tienes razón, pero, ¿por qué querría salir contigo?

—Tengo mis ventajas —contesté orgullosa.

—¿Cuáles?—preguntó dudoso.

—Soy buena escuchando, y tengo paciencia, además no soy celosa para nada —garanticé.

—Hola de nuevo —la chica bonita apareció y lo saludó con entusiasmo, el perdió toda la atención en mí y se enfocó en ella.

Bufé, pero tenía dignidad.

O bueno algo me quedaba de ella.

Volví dónde estaba sentada, Matías enseguida me vió y se acercó a mi.

—¿Pasó algo?

—No...¿Qué pasó con Mer?

—Nada—se encogió de hombros.

—¿Te parece... linda?—pregunté algo nerviosa.

—Es linda,¿por?

—Por nada —hice un puchero triste, sin saber bien porque."

Seguir leyendo
Lee la novela completa en Moboreader
UDesbloquear todos los capítulos
Abrir el sitio web oficial
Capítulos
Personalizar

También te puede gustar

Logo
Tu guía para los mejores dramas cortos en línea. Avances de episodios gratuitos, información completa del elenco y enlaces a plataformas oficiales, todo en un solo lugar.
©2026 PinesDramas. Todos los derechos reservados.