"CAPITULO 2"
Arianne
Horas más tarde…
Nos bajamos para ir hacia el club y nos dirigimos en una puerta que da hacia el patio, miramos montón de niños jugando
— ¿Puedo ir a jugar? — pregunta Melina
— Si claro, pero no te separes — digo sonriéndole, escucho la puerta principal abrirse y también murmullos que vienen hacia acá. Me doy la vuelta y miro a mi hermano a lado de un tipo y no se dan cuenta de mi presencia hasta que mi hermano gira su cabeza hacia mi dirección y queda en shock.
¿Por qué me mira así? Me incomoda.
— Hola hermanito — saludo con timidez. El desconocido trata de hablarle, pero mira confundido por la forma en que está reaccionando, pero al verme también se pone como él, trato de hablar con
— Arianne ¿quieres jugar conmigo? — cuestiona Melina y yo asiento
— Si claro, enseguida me voy a jugar contigo —contesto con un tono suave. Observo que los dos hombres ahora están en shock. Sam sacude su cabeza, camina hacia mí, me abraza enseguida
— Te extrañé tanto no sabes lo preocupado que estuve por ti — me susurra en mi oído con un tono entrecortado.
— Yo también lo hice hermanito — hablo con el mismo tono mientras lo sigo abrazando
— Quiero que me cuentes cada detalle del secuestro — habla mientras nos separamos de nuevo.
— Está bien pero cuando se duerma la niña lo haré — comento, hago una seña hacia la niña lo cual hace que mi hermano mayor me mire confundido
— ¿Tienes una hija? — indaga con interés y niego con la cabeza.
— Es una larga historia. Te contaré después — declaro y asiente una persona aclara la garganta y nos damos la vuelta para poder verle.
— Sam ¿quién es la hermosura? — pregunta mientras que se acerca a mí y pone su mano sobre mi hombro, le miro incrédula, observo al hombre de arriba abajo.
— Déjala idiota es mi hermana — contesta Sam mientras que quita la mano del tipo de mi hombro.
— ¿Tu hermana? ¿La que estaba secuestrada? — pregunta confundida y el asiente
— Así mismo, a propósito, Ariadna tienes que contarnos todo lo que te paso durante el secuestro — repite.
¿Qué no entendió que lo que dije hace rato?
— Lo haré Sam, ya me repetiste — digo y bufo cuando eso entra otra vez Melina
— Arianne ¿vienes a jugar? — pregunta de nuevo y asiento
— Si, vamos — digo cuando salgo al patio me encuentro con tres tipos entre ellos está Asim que me mira y se acerca a mí.
— Hola Arianne — me saluda
— Hola Asim — digo tímida cuando trato de agradecerle por salvarme me interrumpe.
— Ven te presentaré a mis hermanos — dice comenzamos a dirigirnos hacia donde están ellos.
— Él es el presidente del Club Killian Pregonas, él es mi hermano Asink, Caín el jefe de seguridad y armas.
— Chicos ella es la hermana de Sam, la que estuvo secuestrada— presenta a todos. Uno de los hermanos, Asink, escupe toda su bebida en la dirección de Caín quien lo mira mal
— Carajo, Asink — gruñe
— Ya perdón. Solo me tomó por sorpresa — dice apenado.
— Disculpen. Tengo que ir a jugar con una niña — me excuso.
Eso fue raro.
En la noche...
Nos pasamos toda la tarde con Melina jugando, observo la hora y hago una mueca porque es tarde, con una sonrisa ella me está contando todo lo que sucedió mientras jugaba con los niños de los Demons Kings.
— Melina es hora de dormir mañana, podrás jugar con ellos — hablo con un tono suave, ella asiente y las dos nos acostamos.
— Buenas noches mama — dice entre sueños y con los ojos cerrados.
Si ella supiera.
— Buenas noches — contesto mientras apago la lámpara
Mañana será un nuevo día para nosotras.
"CAPITULO 3"
Arianne
Melina tuvo pesadillas a la madrugada, me hizo despertar dos veces. Ella sigue durmiendo tranquilamente, decido ir a la cocina por un rico desayuno al bajar la escalera, me encuentro con el desconocido de nuevo quien antes puso sus manos en mi hombro.
— Buenos días — saludo en un tono cortante.
— Buenos días preciosa — saluda con una sonrisa, me dirijo a la cocina, escucho sus pasos siguiéndome.
— ¿Dónde está la pequeña? — pregunta con curiosidad
— Esta dormida, ayer tuvo pesadillas y no pudo dormir bien — explico y el asiente callado comienza a comer su desayuno al igual que yo, hago una bandeja para que la pequeña pueda comer también, al subirme y dirigirme hacia la habitación encuentro a la pequeña llorando, enseguida dejo la bandeja en la mesita de luz y me acerco a ella.
— Tranquila Meli, tranquila solo fue un sueño — repito mientras la consuelo abrazándola, acaricio su cabello, cuando se separa de mí, ella me observa con un puchero.
— Quiero a mi mamá Ari, quiero a mi mamá, quiero encontrarla — repite una y otra ve mientras llora.
— Meli a tu mamá le tienen unos malos, no podemos ir a buscarla sé que es difícil, pero ella me dijo que te cuide hasta que tu padre venga por ti — explico mirándola.
— Él la tiene, le hará daño y eso yo no quiero Ari, tenemos que proteger a mi mamá y papá — dice con desesperación.
— No tienes que preocuparte porque estas en un lugar seguro ¿De acuerdo? — continúo hablando mientras le abrazo de nuevo.
— Tranquila Meli, le buscaré a tus padres, veras que ellos te buscaran pronto — susurro en su oído mirándola y ella asiente, me abraza
— Ahora vamos a desayunar para que tengamos fuerzas, pero primero vamos a bañarnos — cambio de tema, cuando estamos bañadas y vestidas, nos encaminamos hasta la cocina y nos sentamos en las sillas de la cocina, preparo su desayuno a Melina y le entrego.
— Arianne — me llama mi hermano lo cual hace que preste atención a lo que me quiere decir.
— ¿Qué pasa? — pregunto.
— Alguien viene a buscar a Melina — dice
— Ya nos vamos — es lo único que digo y asiente, se va cuando terminamos de desayunar, nos bajamos hacia el club, nos encontramos con llenos de hombres hasta que reconocí al tipo que me secuestro.
¿Qué hace aquí?
— ¡Tu! — chillo señalándolo con el dedo mientras que me acerco más a él.
— Tu fuiste quien me secuestro y me llevo en ese horrible lugar — grito alterado, el hombre se pone nervioso y mira a todos los hombres del club, Melina mira al hombre
— ¡Papá! — grita alegre corre para abrazarle, pero el esquiva a su hija.
¿Qué carajos hace? ¿Por qué vino sino reconoce a su hija?
— Yo no te conozco — dice serio
— Papá soy yo Melina, mamá ¿dónde está? — pregunta, pero el ignora y niega con la cabeza.
— Te equivocas de persona niña, yo no soy tu padre y tu madre está muerta — suelta de la nada. Melina comienza a llorar y dirigirse hacia mí, me abraza
— No quiero estar aquí Ari ¿Nos podemos ir a otra parte? — pregunta con una voz quebrada.
— ¿Porque no vas al patio a jugar con los niños mientras yo hablo con el señor? — pregunto con un tono suave, levanto mi cabeza y miro con desprecio al hombre que tengo frente mío. La niña corre hacia el patio, me doy la vuelta furiosa empiezo a caminar hacia el tipo
— No sé quién eres, pero tu hija te reconoció, eres un puto cobarde, quiero que dejarte bien en claro algo, buscas a Melina y a mí para hacernos daño te las veras con mi hermano y con los demás en este club. Si traicionas a este club y su presidente pagarás las consecuencias de todos tus actos. Yo sé que me seguís en el momento que tu esposa y yo salimos de esa casa, Yo sé que fuiste el que mató a tu esposa y yo sé que tu trabajas solo, a mí no me engañas porque acuérdate que las mujeres enojadas somos más peligrosas que los hombres — amenazo al hombre al agarrar sus huevos y se queja de dolor
— Así que ya sabes, nos hace daño y te veras conmigo o con mi hermano mayor — amenazo nuevamente.
— ¿Como supiste que trabajo solo? — pregunta
— Porque eras el único hombre de la casa solo le hiciste creer a tu esposa que te iban a matar los de la mafia, pero no es así. Yo tengo ojos y oídos, no soy sorda ni mucho menos sorda — susurro en su oído haciendo que se ponga tenso, Le suelto y me voy al patio trasero de la casa.
No dejaré que se quede con Melina para hacerle daño, tengo que proteger a esa niña.





