Natalia Collins
Por qué me pasa a mi todo , no se podría sentar en otro sitio con todos los sitios que hay y tiene que ponerse a mi lado, me da a mi que no nos íbamos a llevar bien. Este me empezó a hablar, pero yo no tenía ganas de hablar con él solo quería atender la clase.
— Soy James Miller—Me tiende la mano.
— Natalia Colllins—Le digo mi nombre para no ser maleducada.
—Bonito nombre.
— Gracias—Digo.
Ya había tocado la campana , recogí mis cosas y salí del aula y fui a mi casillero dejé los libros y me fui a la cafetería a tomar algo ya que me moría de hambre. Entre a la cafetería y me puse en la fila que había esperé un rato hasta que por fin fue mi turno , me pedí una manzana con un zumo de naranja, pagué las dos cosas y me senté en una mesa que había libre. Abrí el zumo y me lo bebí en nada ya que estaba sedienta. Fui a darle un mordisco a la manzana cuando una chica se acercó a mi.
— Hola, soy Jess, eres la nueva ¿cierto?—Me muestra una sonrisa.
—Así es.
—¿Quieres venirte a mi mesa?—Me señala su mesa—El chico de la derecha es Liam mi mejor amigo, y los demás ya los irás conociendo son muy majos todos.
Me levanto de la mesa y sigo los pasos de la chica morena hasta la mesa en la que se encontraban los demás. Dejé la bandeja en la mesa y todos se callaron de repente.
— ¿Y tu quien eres?—Pregunta un chico de la mesa.
—Soy Natalia Collins , soy nueva aquí, hace poco me mudé.
— Yo soy Liam, un placer—Me tiende la mano—Tengo el presentimiento de que nos vamos a llevar muy bien.
Este se levanta y se dirige a tirar los restos que tenía en la bandeja. Todos empezaron a decirme sus nombres pero se que no se me iban a quedar ya que eran muchos nombres en un día.
Por fin había terminado el día llegué a mi casa como pude ya que os fue un día un poco raro pero a la vez estuvo bien ya que al menos me hice dos amigos que parecían buenas personas. Dejé la mochila en la mesa y noté mi móvil vibrar, lo cogí rápidamente y vi de quien se trataba.
Jess: Hola, espero no haber sido muy directa y que mis amigos no te hayan incomodado, puedes ser a veces un poco pesados pero al final le coges cariño.
Natalia: Tranquila está todo bien, gracias por haberme integrado en tu grupo.
Dejo el móvil en la mesa y me tumbo en la cama para descansar un rato ya que esta noche no dormí mucho ya que estaba nerviosa la noche anterior de empezar el instituto. Vuelvo a coger el móvil y miro cuantas horas he dormido, el móvil me indica que mi sueño de anoche fue de 4 horas y media, eso significa que no he dormido nada. Cierro los ojos e intento dormir un rato pero me fue en vano ya que mi cuerpo no quería descansar por lo que bajé a la cocina a por algo de comer, he de decir que me paso todo el día comiendo pero al menos tengo algo bueno y es que no engordo, es lo que tiene tener los genes de mi madre. Abro la nevera y reviso un poco lo que hay pero no me llamaba la atención nada de lo que había ya que todo era espinacas, brocoli o pescado y la verdad es que yo no soy de comer verduras sino todo lo contrario a mi que me den una hamburguesa, una pizza y sobre todo nutella, la nutella es mi perdición no puedo vivir sin ella y como no haya en casa me da algo. Voy a la despensa y saco mi preciada nutella y la unto en el pan para hacerme un mini bocadillo de nutella. Dejo el cuchillo en el lavavajillas y le doy un mordisco a mi bocadillo cuando alguien me interrumpe ese momento. Dejo el bocadillo en la encimera y bajo de la silla para ir a abrir la puerta.
— Buenos días, están sus padres por aquí—Pregunta un señor con un periódico en la mano.
— No ¿Por que lo pregunta?—Le miro de arriba a bajo.
— Era para darles el periódico que me pidió hace poco su padre.
— Démelo a mi, ya se lo doy yo.
Me despido del señor para luego cerrar la puerta. Dejo el periódico en la encimera y vuelvo a mi bocadillo. Le pego otro bocado pero ya no podía más por lo que tuve que tirar el trocito que me había sobrado. Voy al sofá y empiezo a hacer un zapping de todos los canales pero no había nada interesante por lo que me puse la serie de "Insatiable". Oí la llave en la puerta por lo que eso significaba que mis padres habían llegado ya a casa.
— Ya estamos aquí cariño—Me da un beso en la cabeza mi madre.
— ¿Que tal os fue?—Pregunto.
— Agotador cariño, pero todo bien.
— Por cierto papá en la encimera te he dejado un periódico que ha traído un señor—Señalo hacia la encimera.
—Gracias cariño.
—¿Has comido algo?—Pregunta mi madre.
—Un bocadillo de nocilla—Me tapo la cara.
— ¿Entonces no vas a querer nada de cenar, verdad?
Niego con la cabeza y me levanto del sofá para ir a mi habitación a darme una ducha y irme a descansar a la cama ya que mañana tengo que levantarme otra vez a las 7:00 de la mañana. Cojo el pijama que me iba a poner con unas braguitas para irme a la ducha cuando mi madre me grita algo desde la cocina. Dejo las cosas que llevaba en las manos y me acerco a la puerta para poder escuchar mejor lo que me estaba diciendo.
— Mamá puedes repetir lo que me has dicho—Digo desde mi puerta.
— Que mañana no podré recogerte del instituto ya que estaré trabajando hasta muy tarde.
— Tranquila ya me las apañaré.





