Scarlet. Se supone que es ese mi nombre, tenía un buen significado correspondiente a mí, a lo que es y será mi vida a partir de ahora, a partir de este nuevo comienzo tan desalentador y desmotivador, el comienzo de mi oscuridad, el comienzo de mi muerte, el comienzo de mi despedida a todas aquellas cosas que alguna vez me hacían feliz. Scarlet, parte de este nombre es Scar, cuyo significado en castellano es “herida”, Scarlet, qué bien va conmigo ese nombre, letra por letra.
S de Silencio, el silencio que representaría a partir de ahora, el silencio de mi cuerpo, por más que mi alma quisiera gritar, el silencio de mi corazón que sin importar cuán fuerte intentara latir, sería en vano, el silencio de mi alma, por más que mediante mi cuerpo me quisiera expresar, ahora era presa, una lamentable presa del silencio.
C de Calumnia, porque eso es lo que represento ahora, porque, eso es lo que estuve viviendo, ellas, eran tan buenas, pero ahora, me hicieron esto, ahora, estoy en este estado por ellas, por Gina y por Marta, más que todo por Marta, calumnia, porque me trataban ante el resto como amiga, para hacerme daño, para traicionarme de esta manera, para destruirme hasta que no quedara nada de mí, hicieron de mí una calumnia.
A de Alas, las alas que merecía, las alas que tenía para volar, la maravillosa vida, mi cómodo estilo de vida, una niña de clase alta con un futuro brillante, hija de los dueños de una empresa, pero ellas, ellas se encargaron de arruinarlo, esas alas, ya no existen, es por eso, que la siguiente letra de mi nombre es:
R de Rotas, porque es así como han transformado mi vida, es en eso que consiste ser como yo, estar rota, tener un futuro brillante hecho trizas, haber presenciado segundo a segundo cómo se quebraban mis alas, ahora no soy más que un saco humanoide que está muerto en vida, así me siento yo en este ¿Final? No, en este inicio, en este nuevo comienzo.
L de Limbo, porque mi vida es eso ahora, ¿Mi vida? ¡No! Hace ya tiempo que perdí eso, ahora, tengo una vacía existencia, sin razón de ser, sin razón de estar, ahora mismo, estoy en un limbo, sin rumbo, sin destino, sin punto de partida ni punto de llegada, lo he perdido todo, y en cuestión de poco tiempo, lo habré terminado de perder todo.
E de Extraña, porque ahora no soy más que eso, una extraña, una desconocida, un ser sin luz, un cuerpo apagado cuya alma pereció en aquel momento, ¿Vida? No, ya no tengo eso, ya no pertenezco a esa clasificación, ya no me considero un ser vivo, ahora soy... Un pedazo de carne pensante, verdaderamente extraño es ser como yo.
T de Tragedia, porque, haber acabado con una vida que tenía tanto futuro, tantas esperanzas, tantas expectativas y tanto camino por delante, una vida que ni siquiera había iniciado un rumbo excitante lleno de nuevas experiencias, una vida que fue arrebatada, por dos personas que se supone que eran importantes, mi vida fue arrebatada de mis propias manos por dos personas que pensaba que jamás me harían daño, todo lo perdí, por quien jamás pensé que me haría quedarme sin nada, sin nadie, sin tan siquiera la posibilidad de sentirme como un ser vivo, como un ser humano.
Desde la distancia fui capaz de sentir la presencia de alguien, pude sentir algo correr en el interior de mis brazos, mis venas, latidos, sentía mi pulso a lo largo de todo mi cuerpo, latidos verdaderamente lentos, apagados, pero, estaba latiendo mi corazón, estaba sintiéndome en un contexto ajetreado, pero en compañía, no estaba sola ni perdida como creí este entero tiempo, quizá... No había muerto, quizá, este es mi regreso, abriré los ojos y volveré a ver los colores de la vida, podré al menos saber por qué ha sucedido todo esto, por qué ellas hicieron que mi vida estuviera en un peligroso limbo entre la vida y la muerte.
A pesar de que podía sentir presencia, no veía nada de nada, tenía algo peculiar que me negaba el sentido de la vista, que me negaba siquiera poder abrir los ojos, ese algo era como una gasa en los ojos puesta, pude sentir entre mis brazos, apenas intenté moverlos, una enorme cantidad de cables, intenté mover mi cuerpo y de sentarme, pero además de que me faltaba fuerza estaba rodeada de incontables cables, luego de todo esto pensé que era el momento de hacerme una pregunta que tenía derecho de poder responder: ¿Cómo es que estoy viva? Realmente no lo sé, sin embargo si salí intacta de todo eso lo agradezco y lo agradeceré hasta que no quede nada de mí que pueda agradecerlo. Me detengo también a pensar que esas amigas que jamás me traicionarían de repente me intentan asesinar, y algo sucedió afuera. Algo de lo que no estoy enterada, algo que va más allá de que las personas en las que confiaba me traicionaron, algo que va mucho más allá de que mis mejores amigas, resultaron ser partícipes de mi estadía en ese limbo que se ubica entre la vida y la muerte.
La decepción corre por mis venas porque esas chicas inseparables que alguna vez fuimos ahora simplemente me traicionan ¿Por qué me traicionaron? ¿Acaso les hice algo? ¿Acaso nunca fueron mis amigas? ¿Nunca me quisieron? Odiaba tener que hacerme esas preguntas, pero lamentablemente no hay nada que pueda hacer, ni siquiera puedo saber qué pasó exactamente. Ni siquiera sé dónde estoy con exactitud, no veo así que no puedo saber si estoy en el cielo, infierno, o soy un alma en pena, o si simplemente estoy viva ¿Cómo podría hacer para saberlo?
— Marta, Gina, ¿Por qué me hicieron esto?— dije yo entre un mar de lamentos irremediables que crecían uno tras otro cada segundo que transcurría— ¿Dónde estoy? ¿Esto es el infierno por casualidad? ¿Por qué no me quemo? ¿Por qué estoy vendada?
— Pequeña, usted no está en el infierno, está en una clínica— dijo un hombre, debe ser el doctor.
Pienso en el infierno, porque nunca seguí a Dios, nunca fui su fiel sierva, mejor dicho: Nunca quise serlo, y ahora tengo menos razones para ser su fiel y obediente hija, nunca querré hacerlo, así que, sí, por eso pensé que estaría en el infierno.
— ¿Por qué tengo los ojos vendados?— dije confundida moviendo mis manos a todos lados, notando nuevamente acerca de esos cables.
— Porque usted está en riesgo de perder la vista, le hicimos una operación para aumentar la probabilidad de salvar su vida y su vista.
— ¡Miente! No puedo perder mi vista ¡Soy la hija de un par de empresarios! ¡Tengo una vida por delante que sin mi vista no será la misma! Suplico que me salve por favor— estaba desesperada ¡Mi vida no puede irse a la basura solo porque así lo quisieron las que se hacían llamar mis amigas! Esto me pasa por haberme confiado ¡Qué torpe soy! Jamás pasó por mi mente, que todo esto acabaría pasando— ¿Cuánto tiempo debo estar vendada, de esta manera?— digo preocupada. El no saber si sobreviví intacta o no me martiriza, era como una tortura que parecía perderse a lo largo de la eternidad, tener tantas preguntas y tan lejos de responder tan siquiera una de ellas. Me enloquece tanto la preocupación que me consume lentamente ¡Quiero una estúpida respuesta ahora! Necesito saberlo, necesito saber si podré ver los colores de la vida, si podré seguir viendo el mundo que hay frente a mis ojos, no puedo simplemente perderlo todo porque sí.
— Hasta que despertara, pasaron 7 días del incendio y la operación, es más que suficiente— dijo el doctor, ¿Siete días? Tanto tiempo inconsciente, estaba sorprendida de todo ese tiempo que pasé ¡Era demasiado! ¿Cómo estarán mis padres? ¿Cómo estará la escuela? ¿Cómo estará la empresa generalmente hablando? Recordando que se incendió esperaré que no se haya terminado de destrozar, espero que haya sido solamente el ascensor.
— Quiero verlo todo, la clínica en la que estoy, el doctor que me está atendiendo, absolutamente todo.
Segundos luego de haber dicho eso, el doctor retiró los cables de mi cuerpo, lo supe por la sensación de estos desaparecer de arriba abajo, al retirarlos me ayudó muy lentamente a quedar sentada en la camilla donde estuve postrada siete días, posterior a ello retiró muy lentamente las vendas de mis ojos, en cuanto recibí instrucciones de abrir los ojos lo hice, cuidadosamente los abrí, no es como si contara con mucha fuerza pero en cuanto los terminé de abrir pude verlo todo normalmente, o bien casi todo, veía con claridad los objetos que me rodeaban, el contexto, tamaño y distancia, pero lo anterior se veía en un extraño y peculiar color gris, ahora mi mundo, era por completo gris, pude sentir las lágrimas salir de mis ojos.
— ¿Por qué? ¿Por qué todo es gris? ¿Por qué no es rosado? ¡Pinte inmediatamente la clínica, usted, todo lo que esta gris píntelo de rosado!— Me desesperaba más y más, sólo de pensar que ahora tendría esta visión ¡Al menos no perdí la vista! Pero igual, era verdaderamente lamentable.
—Mire aquí— dijo el doctor y me puso a ver una luz, que era gris también, eso me asustó más aún.
— ¿Por qué la luz también es gris? — Pregunté verdaderamente atemorizada.
— Parece que usted sufre de Acromatopsia, a causa del fuego— dijo el doctor, mi corazón se apretó al escuchar todo eso, no puede ser cierto lo que acabo de escuchar— es una forma de ceguera que consiste en ver todo en escala de grises, pudimos salvar su visión, pero lamento decirle que no volverá a ver nada a color.
¡No! ¡No me merezco esto! ¡No es la vida que yo quería para mí! Esto es una cruel maldad, algo tuve que haber hecho para pagar este precio tan caro, perdí el control al empezar a llorar porque no tiene sentido alguno actuar como si no me importara ¡Una vida perdida porque a ellas quisieron que fuera así!, desesperada en llantos y sollozos llamé a Marta.
— ¿Diga?/ gracias/ ¿Por?/ gracias a tu bromita, quedé ciega, veo pero en gris/ ¡Oh! Lo siento amiga/ ¡Cállate! ¡No te hagas la hipócrita que te queda feo! Quiero que te pierdas, jamás quiero volver a verte, y si nos vemos, no nos conocemos, ¿Entendiste?/ pero alguien más— Un primer grito de su parte se escuchó, uno agonizante, pude escuchar en el mismo el miedo— ¡Auxilio! — Un segundo grito se escuchó luego de pedir ayuda, un grito mucho más alargado que el primero— Lo siento, el número que usted marco, no existe— eso fue extraño, no era normal que Marta gritara de ese modo Pero eso no importa ¡Ella me traicionó y no me manipulará con sus teatros! estaba tan furiosa que no le di importancia y colgué.
Llamé a Gina, ella lloraba preocupada, su tono era tan terrible, tristeza, susto, enojo, pude notar ello en su llanto.
— ¿Se puede saber por qué lloras?/ Tú también estás llorando, amiga/ ¡Jamás me vuelvas a llamar así, Ginata!/ ¿Por qué? Si la del ascensor.../ ¡Cállate! Quedé ciega gracias a ustedes, veo pero en gris/ Déjame decirte que Marta no quiso/ ¡Cállate y piérdete! ¿De acuerdo?/— al decir eso lancé mi celular al suelo, este se estrelló quebrándose completamente, vi los pedazos esparcirse a lo largo del suelo en cámara lenta, posterior a ello empecé a llorar, ¿Con qué hipocresía me tratan esas dos? Fingiendo ser mis amigas, ¿Y me hacen esto? No se dieron cuenta que yo tenía sueños, una vida por delante, me veía en el espejo y decía: Cuando tenga 20 seré una exitosa empresaria, pero ahora me veo de otro modo: Cuando tenga 20 no seré nadie ¡No seré nada! Ya que tampoco puedo hacer mucha fuerza, porque perdí calcio en mis huesos, qué esperanza, no sé, pero si vivo, sería como un estorbo más en el mundo, encontré una navaja, con la que me habían operado, la agarré y la pegué junto a mis venas, pero en el cuello, en el brazo es inútil porque hay quienes sobreviven, pero no tenía el valor para cortar pues me temblaba la mano. Estaba asustada.
—Joven— dijo el doctor llegando— ¡Suelte eso inmediatamente! póngala en la mesita donde estaba— por el impacto que sus palabras me ocasionaron deje caer muy llena de miedo la navaja, al darme cuenta de que tan niña había intentado suicidarme empecé a llorar, la navaja estaba al lado de mi camilla, así que no me había levantado.
— ¿De qué vale mi vida? ¡Yo iba a ser una gran empresaria como mis padres, pero ahora no puedo, esto no vale la pena!— y me levanté furiosa, y cuando afinqué el pie izquierdo me caí ¿Por qué? ¿Acaso también quedé inválida? El doctor me recogió, ¡Ay no! Yo que creía que las cosas no podían ser peores. Qué ingenua soy.
— ¿Ahora qué? ¿Tampoco podré caminar con un pie?— dije sintiéndome atrapada en mi propia confusión.
— No, lo siento— y al verme a simple vista no tenía quemaduras, así que aún conservo mi belleza física, eso me alegra.
— Al menos no tuve quemaduras que quedarían el resto de mi vida en mi piel— dije yo algo relajado.
— Si tuvo, en la cadera— y cuando vi mi cadera, el lado de donde quedé coja, tenía una enorme, como roja, o amarilla, pero el centro de esa mancha era morada.
— ¡No!— grité desesperada, un largo y profundo pero vacío grito— Al menos no fue en mi cara— lo que falta es que tenga quemaduras en mi cara.
Revisé y después me di cuenta que tenía como una espinilla, y el doctor me dijo que no era una espinilla, que era una quemadura, pero que para que no se note, podía usar el pelo suelto, pero después de mi tratamiento. Por lo menos puedo esconderla, tuve algo de suerte, sí, con suerte, porque la suerte es para perdedores, y esa habilidad, se me da muy, pero muy bien.
Mi vida se ha arruinado ¿Qué fue lo que hice para que el precio de la condena sea tan caro? Sentía que me hundía, lentamente Marta y Gina me empujaban hacia un abismo que solo tenía una caída infinita, cada segundo pasó y fue atormentante, quería simplemente una máquina del tiempo y volver a esos tiempos tan hermosos, donde yo, Scarlet Andreina Gómez Sequera, era feliz, tan feliz con aquellas hipócritas, junto a las falsas amigas de las que estaba rodeada, de Ginata y Marta, me duele que esas amigas que tanto quería en un solo segundo me convirtieron en nada, sin la más mínima piedad.
He aprendido con esta experiencia tan dolorosa que jamás debo confiar en nadie, porque por confiar, lo he perdido todo, mi futuro, mi infancia, mi reputación, mi lucha, en parte mi físico, y a mis “amigas”, ahora solo tengo a mi alma encerrada en este cuerpo dañado, con una visión defectuosa, que no puede caminar sin una muleta, una invalida, eso soy, al menos el destino se apiado de mí y no me dejó tirada en una horrenda y mugrosa silla de ruedas. Eso me reconfortaba, me relajaba, me hacía feliz entre tanto tormento, era una razón para sonreír en medio de tantas lágrimas. Silencio. Calumnia. Alas Rotas. Limbo. Extraña y Traición. Eso soy yo, Scarlet.





