Cuando Faetón presumía a su padre febo, el Dios sol, sus amigos se burlaban.
"Tu mamá debe estar loca o tú estás loco por creerle.¿Cómo podría ser el sol padre de nadie?"
Rabioso y sintiéndose humillado faeton fue hasta su madre, climene.
"Se están riendo de mí y no puedo responder, que digo ya no lo soporto, soy el hazmerreír de todos, si esto es cierto madre, si el sol el alto Dios febo si él es mi padre ¡pruebamelo! dame pruebas de que vengo del cielo"
Luego la abrazó y gimoteó
"Te lo ruego por mi vida,por la vida de tu esposo merope, y por las esperanzas de boda de mis hermanas, sólo dame una prueba de que el sol es mi padre"
Ya fuera conmovida por la congoja del hijo o interesada en defender su honor contra los viejos chismes, climene respondió, extendió los brazos hacia el Sol.
"Por el mismo globo fulgurante que ahora nos ve y escucha, todo esto que digo juro que eres su hijo, tú eres el hijo de esa gran estrella que alumbra el mundo entero. Si miento en este instante me quedé ciega y nunca pueda ver otra vez la luz del día. pero si tanto deseas un encuentro con tu padre, no es imposible, el sale por esa tierra que limita con nuestra tierra, si quieres la verdad sobre ti mismo ve y pregúntale."
Faeton salió corriendo con la cabeza encendida con la idea de la gloria celeste. Cruzó su propia tierra Etiopía, luego la India, la tierra que ya se bajó los fuegos solares del cielo, y llegó al palacio donde su padre amanece.
Magníficas y exactas columnas sostenían una masa de estratos de oro, tan brillante que los ojos se apartaban.
El techo todo un reflector de Marfil Pulido.
Las puertas de plata como mandaste llamas y sobre una de esas llamas, vulcano, El Dios del fuego había puesto en relieve un retrato de la creación. Estaban los mares ahí puede verse a Tritón con su trompeta y a proteo El señor de las formas cambiantes y egeon encorvado hace que lo lleven por las aguas dos ballenas, una bajo cada brazo.
Ahí estaba Doris, con sus hijas nadan o montan peces o se peinan sentadas en las rocas, todas diferentes y todas parecidas como hermanas.
Y ahí sobre la tierra estaban las ciudades la gente, los bosques, las bestias, los ríos las ninfas y otras deidades rurales.
Y sobre estas escenas el artista grabó en lo alto la imagen de los hielos luminosos y el zodiaco, 6 signos en cada puerta derecha y 6 en la izquierda.
Faeton subió por la pendiente de acceso y entró a la casa de su padre, quién tanta vergüenza le había causado. Fue directo a su presencia real pero tuvo que detenerse, la luz era inmensa y tan violenta que no pudo acercarse.
Porque ahí estaba el Dios febo, el sol, vestido de púrpura y sentado sobre un trono De esmeraldas refulgentes, que esparcen y retractan sus llamas
A su izquierda y a su derecha su comitiva anual estaba en orden: el día, el mes, año el siglo y las horas; la primavera coronada con una guirnalda de flores, el verano desnudo, a no ser por una corona de espigas, el otoño salpicado de púrpura por las uvas pisoteadas y el invierno con los bucles rígidos y blancos.





