Logan, acarició el cuerpo desnudo de Beth, manteniendo un rítmico y apasionado beso: Beth jadeó en sus labios y Logan la miró a sus ojos. Pero repentinamente, él se detuvo y bajó sobre ella y sin decir palabra alguna, se marchó de la habitación cerrando la puerta de esta con gran brusquedad.
Beth quedó atónita y aturdida por lo ocurrido, no obstante, una gran felicidad invadía su corazón al haber tenido tan siquiera un poco de acercamiento entre ellos. Tomó la bata de vuelta y cubrió su cuerpo, y se dirigió a la puerta de la habitación, en dónde escuchó un par de voces en las afueras
—¿Para quién es?—La voz de Logan sonó con claridad
—La señora Beth estuvo un poco afligida, por ello, he decidido llevarle una rebana de pastel de manzana.
Logan tensó sus labios y la miró sobre su hombro
—Todo lo que se haga en esta casa, deben informármelo ¿Entendido?
—Si señor.
Beth quien escuchaba en silencio, volvió a la cama sonriendo, ella estaba satisfecha con el simple hecho de que él la haya besado de esa manera, ya que por primera vez en tanto tiempo, pudo sentir los labios de su amado.
A pesar de que había sido un corto beso, para ella había sido suficiente y placentero. Beth, le resultó imposible poder conciliar el sueño, debido a la emoción que invadía su cuerpo, por ello, tan pronto amaneció, fue en búsqueda de leith.
—No me besó en nuestra boda, y lo hizo anoche leith ¡Increíble!—Sonrió con plenitud y ella la miró.
Guardó silencio, puesto que no quería lastimar los sentimientos de una mujer tan joven la cual, había anhelado desde hace mucho tiempo, la atención de Logan.
—¿Sabes que? Prepararé para él un pastel de chocolate. Su madre ha mencionado, que a Logan le gustan los pasteles de chocolate. Aunque no sé cocinar... Haré el intento para que sepa que soy una buena esposa.
—¿Está segura? Verá, el señor Novak es...
—Estoy segura.—Interrumpiendo sonrió, y tomó la mano de Leith—¿Me ayudarás, no es así?
—Por supuesto, señorita.
—Oh, no, primero prepararé el desayuno para él.
—Está bien, comencemos.
—Me encargaré del desayuno, tu toma asiento, y me guías con el pastel.
Tras varias indicaciones, no sabía que era tan difícil preparar el desayuno. Por lo tanto, hizo su mejor esfuerzo que pudo a pesar de que varias veces el tocino termino carbonizado, al igual que el pan, y el omelette.
—Me encargaré del café. Al señor Novak, le gusta que sea fuerte y con poca azúcar, así que yo lo haré.
—Está bien.
Beth observo el desayuno, y notó que no tenía buena apariencia, sin embargo, estaba segura de que a Logan le gustaría lo que sus manos han preparado a pesar de no tener buena apariencia. Beth, corrió a su habitación y termino de arreglarse, pero en cuanto bajo las escaleras de la mansión, Logan se encontraba en el comedor tomando una taza de café.
—Buenos días—le dijo alegremente tomando asiento ante él
—Buenos días—Le respondió sin mirarla, y continuo con su mirada centrada en el periódico.
—¿Cómo te encuentras? ¿Pudiste dormir bien?
—Lo hice.
Beth asintió y espero en silencio pensando si debí decirle o no, pero, al ver que el desayuno fue colocado ante ambos, ella respiró y exhaló y dijo:
—Hoy... Preparé algo para ti.
—¿De qué se trata?
—Ya lo verás...
Logan frunció el ceño tan pronto vio el desayuno y miró inmediatamente a Leith y dijo:
—¿Qué..? ¿Demonios es esto?
—Su desayuno señor.
Logan la miró fijamente y tomó el tenedor, para luego comer el desayuno, pero, tan pronto lo probó, usó una servilleta escupiendo lo que había comido.
—¿Te ha..? Disgustado...?—Pregunta con temor
—¿Quién ha preparado esta..? Porquería?—Le dice a Leith, e inmediatamente la decepción recorrió a Beth quien bajó su mirada
—Señor yo.
—Yo quise preparar el desayuno para ti, pensé que te gustaría—Intervino.
Logan rio y la miró con desprecio
— ¿Por qué preparaste algo tan ridículo como esto para mí?
—Quise prepararlo porque eres mi esposo...—Respondió en baja voz.
—¿Te pareció adecuado?—Le dice y Beth asintió—Preferiría comer mil veces de la basura que probar algo como esto en mi vida.
—Lo siento mucho yo... Sé que no sé cocinar, pero hice mi mayor esfuerzo y...
—No me interesa saber cuánto esfuerzo pusiste en crear esa basura. Además ¿Acaso te pedí que lo hicieras? No seas ridícula, Elizabeth. —Miró a Leith y dijo: —Tú eres la encargada de esta mansión, ¿Cómo puedo tolerar que algo como esto me haya sido servido como desayuno?
—Lo siento señor.
—Al menos el café, sé que lo hiciste tú. Te lo agradezco, casi vómito al probar esa basura.
Sin decir palabra alguna, Logan se levantó de la mesa y salió de la mansión; entonces, Beth tomó su platillo y probó del mientras sus lágrimas caían.
Tenía razón, solo ha quedado un poco salado... Sin embargo, fue muy cruel lo que me ha dicho—Pensó
—Señora, no se preocupe por eso... Estoy segura de que mejorará si continúa practicando.
—No Leith... Creo que no será necesario.





