Mi Hermosa Mamá y Su Pretendiente Misterioso

Mientras el motor del Maybach rugía, Maurice pasó a toda velocidad junto a Eliana y los gemelos y, justo antes de cerrar la ventana, vio al grupo de tres.

Frunció el ceño y se sintió un poco molesto con esa mujer, aunque no la conocía.

'¡Qué mujer tan descuidada! ¿Cómo diablos pudo perder a esos niños tan lindos?', se preguntó.

Pero, cuando el precioso rostro de Aileen cruzó por su mente, se le ablandó el corazón.

En un parpadeo, el auto desapareció en una esquina, dejando atrás a una Eliana aturdida.

"Mami, ¿qué te pasa? ¿Sigues molesta conmigo?", cuestionó Aileen en un susurro, alcanzando la mano de su madre.

Adrian le reviró la mirada a su hermana. "Todo es tu culpa, ¿por qué llamaste 'papi' a un extraño?", espetó.

"Mami, te prometo que no lo volveré a hacer", juró con solemnidad la pequeña.

No fue hasta entonces que la muchacha recobró el sentido, y solo le sonrió a su hija con suavidad. "No estoy molesta contigo", dijo.

"¿Entonces por qué no me contestabas?", curioseó la nena e hizo un puchero, confundida.

Ante esto, su madre se sumió de nuevo en el silencio, pensando que esto no era más que coincidencia.

En estos últimos cinco años no olvidó que alguien había intervenido para hacer que el Grupo Pierce quebrara y, tras investigar muchísimo, por fin encontró algunas pistas.

Descubrió que Asher también estaba involucrado, pero él era un simple peón… Había alguien más detrás de todo lo que pasó.

Solía pensar que su padre se había tirado de un edificio porque no podía soportar el revés de la compañía, y que su madre también se suicidó porque no pudo aceptar su muerte; pero ahora se preguntaba si eso no era todo.

Según veía, el Grupo Moran estaba detrás de todo eso.

"¡Mami, no me contestas de nuevo!". Aileen hizo un puchero y estrechó la mano de su madre con fuerza.

Por fin, la muchacha dejó de pensar en el pasado y, acariciando las cabecitas de sus hijos, dijo:

"Vamos a buscar a la persona que vino a recogernos".

Tomó sus manos, y los tres aguardaron en la entrada del aeropuerto.

Al cabo de un rato, un Lincoln se detuvo frente a ellos.

"¡Señorita Pierce, por fin llegó!". Una amable mujer de mediana edad bajó del auto. "Puede llamarme Kimora. El señor Bowman hizo arreglos para todo. Primero, por favor, entren al auto".

Aileen y Adrian saltaron, emocionados. "¡Genial! Jonathan envió a alguien a recogernos".

Eliana y los gemelos subieron al auto y fueron llevados a la casa que Jonathan arregló para que ella viviera.

Tras guardar sus cosas, la muchacha sacó vacilante su celular y, por fin, hizo una llamada.

"Gracias, Jonathan", dijo con cortesía.

"Eliana, no hace falta ser tan formal". La voz de aquel hombre era baja y agradable al oído. "Sé que volviste a casa para investigar el asunto del Grupo Pierce, y me gustaría ayudarte con eso. No dudes en llamarme si me necesitas".

"Gracias de nuevo".

Además de agradecer, la muchacha no sabía qué más decirle a Jonathan.

Fue él quien le salvó la vida cuando cayó al mar y, después de ser rescatada, descubrieron que estaba embarazada.

El médico dijo que estaba en mal estado, y que abortar podría poner en riesgo su vida. Así que, gracias de nuevo a la ayuda de Jonathan, consiguió dar a luz a Aileen y Adrian.

Le debía la vida a ese hombre, pero no importaba cuánto lo intentara, no conseguía amarlo y, como se daba cuenta de que él si sentía algo por ella, se le hacía difícil enfrentarlo.

Sería muy cruel de su parte rechazarlo, pero tampoco podía convencerse de aceptarlo. En una frase: estaba atrapada entre la espada y la pared.

Después de colgar, se sacudió la cabeza, buscando deshacerse de todos esos pensamientos desordenados, pues ahora no era momento para entrar en una relación romántica. ¡Su prioridad número uno era investigar la verdad sobre lo sucedido con el Grupo Pierce!

Volvió a mirar su teléfono, y pulsó la oferta de trabajo del Grupo Moran.

"Querida señorita Pierce, ¡bienvenida al Grupo Moran!", decía el mensaje.

Apretó los puños con fuerza e ideó un plan.

La repentina quiebra del Grupo Pierce y la muerte de sus padres... ¡Tenía que averiguar qué pasó por su cuenta!

Al día siguiente, Eliana fue a la sede del Grupo Moran, con una ubicación privilegiada, y de la que debían destacar sus altas Twin Towers, que eran magníficas.

La recepcionista la llevó al área de oficinas, y le avisó en un susurró: "Esta es Gabrielle Aston, la directora del Departamento de Diseño".

Ella asintió e ingresó al despacho.

Una mujer se sentó en un sofá que se encontraba al centro, y la observó de arriba abajo, lo que incomodó a Eliana que, sin embargo, mantuvo la calma y sonrió con cortesía. "Hola, soy Eliana Pierce", se presentó.

"Bienvenida al Grupo Moran", dijo Gabrielle y sonrió mientras la miró con seriedad y dijo: "Tengo una reunión con un cliente esta noche, ven conmigo", "¿Esta noche?". La muchacha se sorprendió, pero lo ocultó enseguida. "Está bien", contestó.

Gabrielle asintió con satisfacción, se levantó y caminó hacia la puerta, moviendo las caderas. "Sígueme", indicó.

Eliana estaba lista para cumplir con las formalidades. Cuando salieron del ascensor, vio que las caras de los empleados se pusieron serias, como si se enfrentaran a un enemigo formidable.

Una figura alta salió de una sala de reuniones, rodeada de ejecutivos de primera línea; vestía un traje a la medida y tenía una postura digna. Obviamente, no era un simple empleado.

Eliana se lo quedó viendo, porque se le hizo familiar.

El varón se detuvo en el pasillo y giró la cabeza.

"Eliana", la llamó Gabrielle desde atrás.

Ella fue arrastrada a un lado antes de que siquiera pudiera reaccionar, y el rostro de Gabrielle se oscureció, al mismo tiempo que su mirada se volvió fría. "Tienes que conocer tu lugar desde el principio. El señor Moran es despiadado y distante. Si muestras algún sentimiento inapropiado hacia él, serás despedida de inmediato", advirtió.

Ese hombre era Maurice, el CEO del Grupo Moran.

La muchacha se lo pensó por un momento y bajó la cabeza, en señal de obediencia. "Entendido".

Gabrielle resopló y entró en la oficina, pero la otra no se movió; en cambio, levantó la vista y se fijó en el pasillo.

Seguir leyendo
Lee la novela completa en Moboreader
UDesbloquear todos los capítulos
Abrir el sitio web oficial
Capítulos
Personalizar

También te puede gustar

Logo
Tu guía para los mejores dramas cortos en línea. Avances de episodios gratuitos, información completa del elenco y enlaces a plataformas oficiales, todo en un solo lugar.
©2026 PinesDramas. Todos los derechos reservados.