Lo que llaman un amor prohibido [Libro I]

«Tapar la verdad suele ser nuestra peor defensa»

[....]

C A P I T U L O 2.

—Lía Sellers—

«Yo también me enojaría si mi mejor amiga no ha notado que no me voy por el lado de los chicos, sino de las chicas». Son las palabras que se han repetido en mi cabeza durante toda la noche y parte de la madrugada, todavía no me cabe en la cabeza que a Betsy le gusten las chicas cuando en este tiempo siendo amigas no me ha dicho nada. Quise enfrentarla y preguntarle si era cierto lo que me dijo Brian anoche en la discoteca, pero no pude, simplemente, se me hizo más fácil hacer como si nada.

Betsy y yo somos amigas hace años y justo por eso no creo que sea lesbiana, me ha visto desnuda cuando me arreglo frente a ella y nunca me ha hecho un comentario fuera de lo normal. Decir que no tengo dudas sería mentirme, no he podido dormir y no sé por qué en el fondo siento que es cierto, ¿por qué? Porque justo cuando mis papás nos festejaron el cumpleaños a mi hermana melliza Berni y a mí que nos tocó un reto, ella me besó, y parecía disfrutarlo, parecía disfrutar cómo me tocaba sobre mi ropa, incluso, más que yo.

—¡Lía, el desayuno! —El grito de Berni me hace reaccionar y bajo corriendo antes que se enojen mis papás. Suelen ser muy puntuales con la hora de estar en la mesa.

—Buenos días —hablo, mientras ruedo una silla para sentarme.

—Cinco minutos tarde, Lía Sellers, a la próxima no te esperamos para desayunar. Sabes que odio la impuntualidad —mamá centra su mirada en mí, haciendo un gesto de desagrado—. Tienes unas ojeras terribles, estás desastrosa.

—Mujer, solo fueron cinco minutos —Papá trata de calmarla.

—Déjala, papá, mamá siempre ve lo malo.

Nos quedamos en silencio mientras desayunamos. A veces quisiera que mi familia fuera diferente, mis papás son buenos padres, pero querer controlar todo les quita méritos. Desde que Berni y yo empezamos a crecer ambos nos inculcaron modales que para mí suelen ser aburridos. Todo está en silencio hasta que mamá habla logrando que el hambre que tenía se esfumara.

—En la tarde viene Harry, ese joven me gusta para ti. Por favor, no seas grosera con él —dice sin mirarme—. La última vez le clavaste un tenedor en la mano, fue a tener a un hospital el pobre.

—¿Pobre? Por favor, mamá, me agarró una nalga. Y dile a ese chico que no venga porque capaz el niño de papis termine en cuidados intensivos —hago a un lado el plato para levantarme.

—Lo recibirás porque así queremos nosotros —papá me detiene—. Entiendo que fue grosero de su parte tocarte, pero fue sin querer. Él nos contó todo.

—A su conveniencia —musita Berni, ganándose la mirada de mis papás—. ¿Qué pasó? Solo soy sincera, y aquí mi hermana hermosa saldrá conmigo adonde Betsy. Que pesar que no pueda ver a Harry.

—No me gusta la amistad que tienen con esa chica. Parece de todo menos nada bueno, y más de una vez ya la he visto muy cerca de Lía. No me gusta verla cerca de ustedes, en especial de Lía.

—¿Insinúas que le gusto, mamá? —Inquiero—. Betsy no me meterá malos pensamientos si eso piensas, mamá, y no, no es lesbiana porque eso es lo que estás pensando. Y mira, dile a don perfecto que se quede en su casa, no lo soporto, el hecho de verlo me revuelve el estómago.

No me gusta que mamá esté hablando mal de Betsy constantemente porque a ella no le cae bien, mamá piensa que no me ve como su mejor amiga y que esconde muchas cosas.

(…..)

Todos sabemos que en las tardes después almuerzo provoca dormir por muchas horas, en mi caso, no puedo hacerlo. Para mi desgracia, estudio de tarde y no puedo perder días porque mis papás hacen su mayor esfuerzo para que estemos en una buena universidad como lo es King’sOxf

Miro a mi hermana arreglándose y es muy guapa, su cabello muy parecido al mío le hace fuego con su miel clara como la mía y sus ojos miel. Las dos somos hermanas mellizas, pero en este caso mi cabello es castaño oscuro y el de mi hermana negro porque se lo tinturó hace unos meses, nuestros ojos son color miel, los míos son mucho más claros y en ocasiones se ven verdes.

Llegamos a la universidad diez minutos más tarde y siento que quiero partirle la madre a Loraine cuando me mete el pie y por poco me hace caer. Es mi compañera en la carrera de psicología y por alguna razón me ha detestado desde que me conoció. Nunca está sola, su perrita faldera Zaira anda con ella, igual que Carper y Dayton. Los cuatro son unos descerebrados.

—Pero mira quienes llegaron, las mellizas Sellers Dallas —como siempre, Loraine nos llama por nuestros apellidos—. Las hermanitas raras.

—Rara tu madrina —responde Berni—. Ya supera nuestra existencia, en serio que, sabes más de nosotras que nuestros padres.

—Para nosotras, ustedes no existen —se ríen con lo que dice Zaira.

—Se sienten intimidadas por nuestra belleza —aseguro —. Zaira es una hueca que está aquí porque se acuesta con el director, Loraine porque sus papis pagan por sus cagadas, y ustedes dos, chicos, están aquí para seguir viendo culos. Por ejemplo, tú, Carper, te follas a la profesora porque ella haría que te saquen a patadas de aquí. Y tú, Dayton, solo estás por estar.

—¡Cállate la maldita boca! —Carper se me acerca con su rostro totalmente rojo—. No busques que te haga la vida imposible —me susurra.

—Y tú no hagas que le cuente a la universidad que el niño que juzga a todos y que presume tener mil chicas, tiene sexo con mi amigo Brian. No me tientes, cariño —hablo de la misma manera que él y sonrío para tirarle un beso y dejarlos solos.

Sabía que la cara de ese chico iba a cambiar con lo que le dije, y no pienso decir nada de lo que sé, pero debía ponerle un punto a sus amenazas. No sé qué estaba pensando cuando acepté andar con él en la secundaria. ¿Saben qué es lo peor? Fue el primer chico con el que estuve y no me gustó para nada. Solo se encargó de saciar sus ganas sin pensar que me estaba lastimando.

Veía a mis amigas hablar de sus primeras veces con tanta emoción que acepté hacerlo con él, y ahora me arrepiento porque fue lo peor que hice. Carper solo es un machista que nunca me dejó saber cómo es verdaderamente. Terminó por estar con Brian y todo en secreto porque sabe que su teatro de mero macho se le puede ir al suelo.

Entro al salón ignorando por completo al pesado de Harry y voy donde están mis amigos para saludarlos. Aprovechando que el profesor no ha entrado me acerco a Betsy para hablar y con mis uñas toco su frente. Es lo que hago la mayoría de veces cuando está enojada.

—¿Podemos hablar? —Aparta la mirada para evitarme—. Ok, no quieres hablar, pero lo vamos hacer porque no sé estar mal contigo. Eres mi mejor amiga —me doy cuenta que tiene su cuaderno favorito donde escribe y nunca me ha dejado leerlo, así que se lo quito y salgo corriendo del salón para que venga detrás de mí.

Miro hacia atrás y la veo venir corriendo, pero todo sabemos que tiene mejor condición que yo y logra alcanzarme. En su intento me hace caer quedando encima de mí. Su rostro es muy lindo. Sus ojos se quedan fijos en los míos y cuando la veo acercarse vuelvo hablar:

—Sabía que ibas a seguirme para quitarme este cuaderno que nunca dejas que lea —se hace a un lado quedando sentada en el césped—. No sabía que decirte que te gustaba Brian te iba a enojar tanto. Siento haberte hecho sentir mal.

—Ya no importa, solo no quiero estar lejos de ti, me duele no hablarte —sonríe, dejando ver su dentadura blanca—. Mi comportamiento no fue el mejor, ¿cierto?

—Fue del asco —me le tiro encima para abrazarla y dejo un beso en su mejilla—. Eres mi mejor amiga, Berni Blair.

—Y tú la mía —nos apartamos

Dudo en soltar la pregunta, pero lo hago.

—¿Por qué no me dijiste que te gusta alguien que no quiere nada contigo? Ayer dijiste que nunca se fijaría en ti.

—Nunca vas a entender si te cuento, es un amor de esos que debes ocultar por el bien de todos, o puedes formar una bola de nieve tan grande que podría joderte hasta el último hueso. Es un amor que nadie ve con buenos ojos —no dejo de verla. Sus ojos se han nublado de lágrimas y la manera en la que lo dice me hace pensar tantas cosas que siento miedo de que sean así.

—¿Lo que llaman un amor prohibido?

—Eso mismo, Lía Sellers.

—¿Betsy?

—¿Qué?

—¿Ese amor prohibido soy yo, cierto? —Nos miramos por segundos y aparta su mirada. Tomo su barbilla y hago que me mire—. ¿Ese amor del que nunca hablas soy yo?

—¿Quieres la verdad maquillada o la verdad?

—Ninguna de las dos, solo quiero que saques lo que sientes sin rodeos.

—Efectivamente, mi amor prohibido eres tú —intento hablar y pone uno de sus dedos en mis labios. Sigue hablando—. Quita esa cara porque solo es una broma —suelta una risita y algo me dice que me está mintiendo—. No eres esa chica, no podrías ser tú cuando te he visto llorar por amores que no valen la pena, ¡por Dios, Lía, eres mi mejor amiga!

—Una amiga que te gusta. No eres sincera conmigo, Betsy.

Solo fue decir lo que pensaba para que mi amiga dejara de sonreír, y sin saber qué decir me levanté para alejarme de ella. Jamás he visto una chica con otros ojos y menos a Betsy, pero algo dentro de mí me dice que ella no está siendo sincera conmigo y sería una tontería seguir haciéndome preguntas de algo que nunca pasará, porque sí, nunca tendría una relación con Betsy ni con otra chica. Estoy segura que no es lo que quiero.

Acepto que algo pasa con mi amiga, pero puede que esté pensando lo que no es y desde ahora olvidaré esa tontería. No sería bueno pensar en ella como algo más, no cuando el mundo me podría tachar de enferma y sería una decepción para mis padres. Esto quedará así y olvidaré esa estúpida conversación sin sentido. Betsy Blair solo es mi mejor amiga, solo eso y nada va a cambiar.

Seguir leyendo
Lee la novela completa en Moboreader
UDesbloquear todos los capítulos
Abrir el sitio web oficial
Capítulos
Personalizar

También te puede gustar

Logo
Tu guía para los mejores dramas cortos en línea. Avances de episodios gratuitos, información completa del elenco y enlaces a plataformas oficiales, todo en un solo lugar.
©2026 PinesDramas. Todos los derechos reservados.