—¡¿Se ha vuelto loco?!
Bianca se levanta indignada de su lugar para marcharse ya que era evidente para ella que solo se estaba burlando de ella, se sintió mas humillada que hizo lo que pudo para no romper en llanto frente a él, pero al darle la espalda sintió que las lágrimas amenazaban con salir.
—Piensa en mi propuesta, solo te he dicho una parte, si aceptas puedo decirte el resto cuando me llames —Eros se acercó a ella y le sonrió forzosamente —Buenas noches.
Al llegar a su casa su madre la recibió, al ver a su hija se sintió aliviada de que haya llegado a salvo, las noches no son seguras, eso es lo que ella decía. Le pregunta a su hija como le había ido, pero Bianca se encontraba triste y decepcionada ya que no tiene el valor de decirle lo que sucedió a su madre.
—No es… lo que yo esperaba, así que rechace lo que me ofrecía.
Su madre no quería presionarla así que le dijo que ella sabía si la decisión era la correcta, Bianca comió poco y se fue a dormir, al buscar su celular en su cartera encontró la tarjeta que le había dado Eros en el hospital, frunce el ceño y la deja caer al suelo.
“Piensa en mi propuesta, solo te he dicho una parte, si aceptas puedo decirte el resto cuando me llames”
Ella no podía creer que fuera capaz de proponerle eso, pensaba que no tenía descaro o vergüenza alguna. Pero su mente tenia gravada su imagen, pensaba que era apuesto y eso no lo había visto antes cuando se encontraron las dos veces anteriores.
“Un hijo suyo”
Por un momento piensa en la propuesta que le hizo y que no seria tan malo, no se preocuparía por los gastos médicos o por los alimentos de su casa ya que él se encargaría de todo “¿pero que pasara después cuando de a luz? “me quitará a mi hijo”
Pensar en un hijo le hacia recordarse así misma que ya antes había perdido uno y que no soportaría que le arrebatasen otro ya que prácticamente le estaba pidiendo que le alquilase su vientre y Bianca es una chica que ama y se enamora de cada detalle de su vida.
Sumergida en sus pensamientos no se percató del estruendo que se escuchó en la cocina y solo reaccionó cuando escuchó el grito de su madre, al salir corriendo para saber lo que había pasado, se paraliza cuando ve a su madre tendida en el suelo inconsciente.
—¡¡Mamá!!
Paralizada por el miedo llamó a su madre repetidas veces, pero ella no reacciona. Los vecinos llamaron a la ambulancia y se la llevaron a un hospital privado y cuando Bianca se dio cuenta de eso ya era tarde porque su madre estaba siendo atendida porque había sufrido un paro cardiaco y los médicos le dijeron a Bianca que fue una suerte que ella se salvara
Sintiéndose acorralada por las dificultades de la vida, Bianca mientras tomaba la mano de su madre dormida pensó que no tenía más opción que aceptar la propuesta de Eros para darle un hijo a él y a su esposa.
—Bianca…
Ella se limpia las lagrimas de inmediato cuando ve a su ex novio en la puerta, molesta se levanta de su lugar preguntándole que hacía en el hospital y él le responde que supo lo que le había pasado a su madre y quería saber cómo estaba ella también.
—¿Desde cuándo te importamos tanto?
—Sé que me odias por lo que te hice pero…
Bianca levanta su mano al sentirse mal, los mareos por no haber comido bien la estaban torturando. Ella le pide que se vaya y la deje sola pero su ex al verla pálida se preocupó de que estuviera embarazada así que fue directo con ella y le preguntó si lo estaba dejándola paralizada con su pregunta.
—¿Y si lo estuviera qué? No es tu problema.





