Pasó un mes completo y Patricia se dedicó a observar y estudiar aquel chico. Nunca se había acercado, solo preguntaba a los alrededores y escuchaba especulaciones. Ese día estacionó su vehículo y se acerca a él.
—¡Buenas tardes Joven! ¿Cómo estás? —él se queda en silencio y solo la saluda.
—¿Qué sucede? ¿Que deseas?
—Leo no quiere hablar porque las personas como tú son muy malas. —quien responde es la pequeña niña que está su lado.
—Todo el mundo no es malo pequeña. Quizas ustedes lo ven desde su punto de vista y yo soy la mala. Pero alguien me ve aquí, teniendo una conversación con ustedes, estoy más que segura que me van a decir que quien está en peligro soy yo. Solo quiero brindarle algo de comer ¿aceptan?
Desde esa noche ella se hizo cercana a aquel hombre, duró una semana completa llevándolos a almorzar y ese día decidió pagarle un corte de cabello. Cada vez era más guapo y estaba convencida que era la persona que su amiga necesitaba para ese contrato.
—El día de hoy les voy a ceder un apartamento para que viva allí. Van a tener todo lo básico disponible. Espero se sientan cómodos. —la niña corrió hacia los brazos de Patricia y la abrazó dándole muchas gracias. Tenían cinco meses de dormir en la calle porque habían perdido su residencia.
Patricia los instaló y dejó algunas cosas mal puesta para probar que no fueran personas de intenciones mala, de esta manera intentó conocerlos.
Tenia una semana de dejarlos ubicados en un pequeño apartamento que ella tenía cerca del parque. Esa tarde se dirige al apartamento de Kate. A su entrada la encontró al teléfono, esperó por unos 10 minutos y luego Kate la recibió.
Ufff —Kate suspiró.
—¿Qué sucede amiga? No me digas que la situación sigue mal.
—Solo tengo tres semanas para que mi padre vengan a conocer a un futuro prometido, creo que tendré que recurrir al idiota de Luis.
—Pero me habías dicho que ese hombre hasta te intentó acosar en el baño ¿Crees que aceptaría las cláusulas aún durmiendo a tu lado? ¿Crees que podrá guardar el secreto?
—¿Qué otra opción tengo? no tengo nada más y quedan solo tres semanas. Necesito tener todo arreglado para su llegada.
—Sabes que tiene a tu amiga y que aparte de tu amiga, es tu hada madrina. Así que te tengo la opción que despreciarse hace más de un mes "Leo"
—¡Otra vez con eso, no lo puedo creer Patricia, te dije que no!
—Ahora no es un vagabundo. Llevo un mes hablando con él, le he puesto joyas, dinero y cosas para llamar su atención, más demostró ser agradecido. Coloque cámara, y aquí está el vídeo, lo puede juzgar tú misma.
—Quieres decir que porque no te robe, tengo que casarme con un con un ratero, dormir al lado de él y convertirlo en mi esposo, ¡no puede ser! —dice ella a punto de llorar.
—Yo prefiero que sea un ratero y no el estúpido ese de Luis. Solo tómalo de esta manera. Será tu esposo de mentira, eso lo dejaré muy claro.
Esa noche ella no aceptó, pero después de sentir bastante fuerte la presión de sus padres, decidió ir a conocer a Leo y de inmediato hacer la propuesta. Así que sale, en su imponente "Ferrari color blanco, una edición especial" Llegó hasta aquel apartamento. Cuando tocó la puerta y él la recibe. ¡No lo podía creer, ese hombre era muy guapo! Patricia tenía razón.
—La señorita Patricia no está en este momento, pero si quieres dejarle algún mensaje lo puede hacer conmigo.
—¿Eres Leo? —pregunta aún incrédula, —No vengo por mi amiga he venido a visitarte.
—¿De dónde me conoces? Yo a ti nunca te había visto o creo que sí, en una valla publicitaria hace algún año. ¡Ya recordé, tú en un par de ocasiones nos llevaste a almorzar. Siempre estaré agradecido.
—Tengo una propuesta para ti que puede cambiar tu vida, pero de alguna manera también cambiará la mía.
—Señorita, usted no me conoce ¿Cómo piensa cambiarme la vida?
—Mi amiga me ha hablado de ti y en este momento como te puedo explicar... —ella lo observa detenidamente. —Estoy necesitando una ayuda. Claro que te pagaré por ella.
Él al notar la preocupación en su mirada la invita a entrar para escuchar lo que le tenía para proponer.
Cuando iban a iniciar la conversación, llega Patricia y se sorprende mucho al encontrar a su amiga en ese lugar, sintió mucha alegría, sabía, que su amiga era una mujer inteligente, que no iba a dejar pasar oportunidad. Para que no los interrumpa ella toma la niña y la lleva por un helado.
—Esto es un poco misterioso ¿Sucede señorita?
—Soy Kate Johnson, heredera de las empresas hoteleras "Johnson&Johnson" Sé que estás pasando por una mala situación y te voy a presentar una propuesta.
—¿Una mujer tan poderosa como usted, qué va a necesitar de un simple vagabundo?
—"Lealtad" Necesito que seas bien leal a mí ¿Crees poder hacerlo?
—La acabo de conocer señorita, pero si algo me ha enseñado la vida, es que una persona leal y respetuosa pobra obtener grandes resultados.
—¡Pues excelente! ¿Qué necesitas? ¿Cuál sería uno de los sueños de tu vida?
—Poder tener un hogar para criar a Amalia —responder mientras aprieta sus ojos.
—¿Ella es tu hija, siempre te veo con ella?
—Es una pequeña niña que encontré en la basura a mi salida de presión, he estado a su lado y he cubiertos todas sus fiebres y necesidades desde ese entonces ¿Crees que merezco ser llamado padre?
—¡Pues claro que sí! pero debes también saber, que eso es una situación legal que tienes en tu contra y te puede traer problemas.
—Yo sé que sí señorita, pero prefiero que volver a prisión y no abandonarla.
—¿Estuviste en prisión? ¿Qué hiciste, robaste, mataste violaste a alguien?
—¿Por qué tengo que darle tanta explicaciones?
—Quizás porque me interesa hacer un negocio contigo y deseo conocerte ¿Te molestan las tantas preguntas?
—Fui acusado de algo que no hice, luego que conocieron la verdad y confirmaron mi inocencia, fui puesto en libertad. Duré 3 años de prisión, y a mi salida todo me cerraron en la puerta, me quede solo.
—Pues en este día, yo te voy a abrir una puerta, vas a tener un buen trabajo.
—¿Usted le va a dar un trabajo a una persona con mi récord?
—Podemos olvidar esto por ahora, más adelante trataré de borrarlo.
—¡Bien entonces sí! Deseo escuchar lo que necesita.
—Necesito que en tres semanas te presente con mis padres como mi prometido. Ellos van a fijar una fecha de matrimonio, solo tendremos que aceptar de inmediato. ¡Ah! La boda sería en 5 meses.
—¿Usted me está diciendo que se quiere casar conmigo señorita? —La mira bastante sorprendido.
—¡Así es señor Leo! ¿cuál es su apellido?
—No tengo apellido, pero alguna vez lo tuve y era "Leo Sánchez"
—¡Perfecto! sería un matrimonio por contrato, aquí le traje un documento, donde puede leer a fondo todas las cláusulas, beneficios y lo que conlleva esta unión. Seremos una fachada de esposos por el periodo que está indicado en el contrato, 18 meses. Donde luego iniciarán los problemas que nos llevarán al divorcio.
—Aquí dice que el beneficiario obtendrá una casa, pero también dice que tendré que vivir el periodo de los 18 meses en su mansión ¿Cómo van a decir que somos marido y mujer si no vamos a vivir en el mismo lugar?
—Disfrutará de los beneficios pertinente, una vez que nos separemos.
—¿Por qué usted me ha elegido o sea porque confía en mí? no entiendo.
—Usted tiene la última palabra y es quien sabe, si quiere vivir en la miseria, en la basura del parque pidiendo limosna, o quiere esa mansión, un auto del año, la educación de su pequeña; también la custodia. Solo que tendremos que firmar algunos documentos, separaciones de bienes y otras cosas que dejaré fuera de ese matrimonio en las cláusulas. No abra intimidad aunque vamos a dormir juntos. Solo lo haremos porque afuera están los encargados de la casa y deben pensar somos una pareja feliz. Buscaremos la manera de acomodarnos.
—¡Bien! ¿La niña podrá estar con nosotros?
—A la niña primero tenemos que arreglar sus documentos, recuerda que tu mismo me dijiste, que ella no está contigo legalmente, esto podría traernos problemas
—Dices que tendré que alejarme de Amalia, entonces no acepto ese contrato.
Kate abrió los ojos grande, todo lo que le había ofrecido y aún así una niña es más importante, quizá era una persona de la calle, pero tenía un corazón y de eso se acaba de dar cuenta. —Patricia es mi amiga y abogada. Necesito que inicies con ese proceso para que todo esté legal dentro de la casa. No te alejaré de ella.
—Si vamos a estar bien Amalia y yo, no tengo nada que perder voy aceptar.
—Te voy a dejar estas hojas, son una copia del contrato, para que tenga toda la información. No necesito errores, mañana te cambiarás de este lugar para un penthouse que hay en el centro de la ciudad. Allí vas a vivir con la niña y es donde vas a recibir y conocer a mis padres.
—No lo sé, no quiero fingir ser una persona que no soy. Eso es lo único que no me agrada.
—!Por favor! necesito esto. He buscado la persona y no he encontrado hasta que mi amiga te conoció y te eligió. Sé que esto es algo difícil créeme, que para mí tampoco lo es, pero solo tengo dos semanas y unos días.
—Voy a aceptar por ayudarla y de alguna manera esto me va a beneficiar para volver a ser un nombre de bien.
—¡Muchas gracias! Me pondré de acuerdo con mi amiga y ya mañana estará cambiándose de residencia. Te agradezco de nuevo y necesito que estudies el documento y tomes serio está propuesta.





