Pasan las horas y nos que paso con mi hija, no se donde empezar a buscar solo he llamado a la policia pero siento que algo le debe star pasando en eso llaman a mi celular y es el hospital.
-Hola muy buenas noches, usted es el padre de Briceida Gu – me habla una joven del otro extremo de la línea.
Si yo soy el padre – respondo asustado y con lagrimas en mis ojos.
-Su hija se encuentra en estos momentos en urgencias fue encontrada a las afueras dela ciudad, esta con vida de milagro.
-¿Puedo ir a ver a mi hija? Que ella esta desaparecida de ayer en la noche a las 21 hrs.
-Claro, señor no hay problema lo estaremos esprando aca ya que el doctor necesita hablar con usted.
Salgo a toda prisa de mi casa y reacciono a llamar a Bianca mi ex esposa marca una, dos, tres, cuatro y a buzon de voz eso me enfurece ahora que mas la necesita tu hija no se molesta en contestar mis llamasdas llego al estacionamiento del hospital entro por Urgencias y una enfermera me detienen.
-Señor ¿Viene a ver algun paciente?.
-Si señorita, es a mi hija el doctor dijo que queria hablarme de ella – respondo velosmente a sus preguntas.
-Necesito el nombre de la paciente señor – para encontrarla en los listados de pacientes de urgencias.
-Briceida Gu, señorita.
-Por favor señor Gu acompañeme donde el doctor y su hija.
Llegamos a donde esta el doctor y me comienza a explicar que mi hija casi pierde la vida a las afueras de la ciudad.
-Bueno señor Gu, le explico un poco su hija sufrio una violación y trataron de matarla a golpes casi abandonada a las entradas de la ciudadas bajo la lluvia temblando de frío por suerte paso un vehículo en ese lugar y trajo a su hija hasta aca – dice de forma para agradecer al joven.
-Muchas gracias por traer a mi hija para salvar de su vida.
El joven me ve con angustia y se acerca me abraza para después ir a donde esta mi hija y pregunta su nombre a quien no dude en responderle.
-Su nombre es Briceida, ¿con quien tengo el gusto? – pregunto curioso.
-Mi nombres es Aquiles Lin, soy empresario señor Gu – mostrandome una sonrisa en su rostro.
-Es un placer joven.
-Vendre a ver a su hija para saber como va evolucionando, claro ¿Sí no le molesta?.
Claro, venga cuando guste a ver a mi hija.
-Ok, me despido señores hasta pronto – me estrecha su mano para despedirse y respondo con estrechar mi mano.





