Allí fue donde el doctor y yo empezamos a entrar en conversación y en confianza uno con el otro, el empezó a hablarme de la cirujía estética de verdad que no entendía nada de lo que hablaba pero por buen oyente solo escuché todo el conocimiento que tenía, hasta que me dijo:
— ¿Sabes de qué trata el negocio por el cual me hice socio de tu jefe?.
Mi respuesta fue muy directa.
— No, para eso mi jefe le dijo que me pusiera al tanto de todo lo que se hace en este negocio.
—Bueno pequeña, lo primero que debes saber que aquí el valor que más importante es la lealtad y el respeto, ¿tu Sabes que es eso?
— Si Lo sé, y Si no lo supiera estamos para aprender.
—Por lo que veo, tienes ganas y actitud de verdad que tienes esa garra que necesita siempre la mujer que llega a estos negocios.
— Bueno empecemos ya estoy ansiosa por saber cuál va ser mi trabajo.
— No te apresures, que acá el apuro no sirve de nada, vamos con calma, Paso a paso.
— Cómo usted diga Doctor.
— Bueno Pequeña, empezare a explicarte de que trata este negocio, Nosotros nos encargamos de trasladar mercancías de este país a los países europeos, ya llevamos tiempo en esto, pero por cuestiones de politicas y problemas entre socios disminuyó el negocio y muchos se alejaron.
—Si, y de que trata esa mercancía.
— Nosotros Trabajos con narco tráfico, ¿ Sabes Que es eso?
yo con mi ignorancia en ese momento respondí:
— Si eh escuchado en las calle donde habitaba que son personas muy adineradas y importantes así como peligrosas.
El doctor en su momento no podía detener su risa y solo me dijo.
— Te falta mucho por aprender, pero se que lo harás Rápido.
— Si yo tengo las ganas necesito el trabajo.
Esa fue mi repuesta.
allí el siguió platicandome de lo que trataba el narco tráfico, de todos los negocios ilicitos que existen y cuáles son mas discretos y abundantes en el dinero y así se fue desenvolviendo la conversación, hay fui interesandome cada momento más y más en el tema, pero en mi mente había una pregunta que no dejaba de dar vueltas, era una inquietud que no podía dejarla en duda y le pregunté.
—¡ Doctor! Una pregunta, ¿ Y que tiene que ver esas chicas en todo este negocio?
El con mucha paciencia me respondió.
— De eso trata tu trabajo, ellas haran los traslados de la mercancía de de este país a otro país
— Pero doctor, cómo lo harán, si esas pobres chicas ni Ciudadanas son.
— Todo con tranquilidad, no hay nada que con dinero a la mano no sea imposible.
—Solo necesito que me explique cómo llevarán esas chicas la mercancía, sin pasar por apercibidas en un aeropuerto.
— Para eso ellas serán Operadas.
—¿Operadas?
— Si Operadas, ellas llevarán en su cuerpo la mercancía, y si en este caso pasan ilesas, ya tu trabajo sería reclutar más chicas para seguir exportando nuestra mercancía a Europa, yo te juro que no te vas a arrepentir, ya cuando tengas en tus manos tanto dinero y poder solo será un pasatiempo buscar chicas para este negocio.
En ese momento me interese más por el trabajo, mientras más información más intriga y ganas de comenzar el trabajo tenía, esa ansiedad al saber y escuchar la palabra poder.
De verdad que mientras la conversación más se extendió más ganas tenía de seguir informandome del negocio, ese mismo momento llegamos a un acuerdo. El miércoles de la siguiente semana, llevaría a las chicas con todos los análisis al día y así empezar el trabajo de una vez.
Saliendo de la oficina, afuera me esperaban dos escoltas ya mi jefe y las chicas se habían ido, uno de ellos me dijo:
— El jefe te estará esperando en su casa, para platicar unas cosas contigo.
Estaba tan intrigada y con curiosidad y con tanta sed se saber más del negocio que inmediatamente dije.
— Vamos, es mejor no hacerlo esperar.
Salimos rápidamente de la clínica y tomamos camino a la casa de mi jefe, al llegar ya estaba en el recibo de su gran hogar esperándome para platicar del negocio, pero cuando me dirijo a él, diciendo, jefe acá estoy, cuentame para que soy buena.
Me respondió:
— De ahora en adelante no soy su jefe, Dígame Patrón, eso es lo que soy para usted su Patrón.
me transmitió tanto respeto, para que negar si se ganaba tal cual el nombre de patrón, por el cual tenía que llamarlo "Patrón".
no respondí nada más que un simple
— Ok Patrón.
Allí fue donde empezó lo bueno y me dijo:
— Ya necesitas un hogar, ya no puedes vivir acá conmigo, necesitas un lugar donde estés sola, y aprendas a tener más responsabilidad como una mujer trabajadora.
Mi respuesta fue:
— Patrón me iré a la calle, Yo no tengo dinero para comprar una casa, ni siquiera para arrendar una habitación en un hotel.
— Eso correrá por mi cuenta, uno de mis escoltas te llevará a elegir un apartamento, también para comprar todo lo que necesites para estar cómoda.
mi alegría fue instantánea, y del impulso salte de la emisión y le di un gran abrazo.
Me dijo:
— Apartir de hoy empiezas a cobrar tu sueldo como uno de mis trabajadores, eso sí quiero que estudies. ¿Crees que puedas con eso?
— Claro que sí Patrón
— No Olvides algo pequeña Monse, Te quiero como una hija, se que nunca te lo había dicho, pero solo quiero que seas grande y yo te ayudaré, ya verás serás la mujer más poderosa de Nueva York eso te lo prometo.
—Patron le prometo que lo daré todo, de mi no se decepcionará, daré todo por ser la mejor en este negocio.
— Bueno vaya con dos de los escoltas, ellos te ayudarán a conseguir todo lo que necesites, tienes estos dos días para solucionar todo lo que necesitas, el lunes a primera hora quiero que estés aquí para empezar a enseñarte cómo te tienes que desenvolver en el trabajo ok.
— Ok Patrón Así Será.
Salí emocionada de allí, cuando ya estoy por subirme al auto me llama y me dice:
— Hey Se te olvidó algo, acá está tu primer pago, que lo disfrutes.





