La ultima vez que vi a mis hermanos fue cuando les dio un beso en la frente antes de irme, a papa también, le deje la carta y el sobre de dinero a su lado, le di un pequeño abrazo para que no se despierte y luego me fui lejos de ahí.
Cuando probé una gota de lo que había en el frasco no sentí nada asique me lo bebi de un sorbo, a los minutos empecé a sentir un cosquilleo en todo el cuerpo que luego se convirtió en quemazón, sentía que me prendía fuego por dentro y cuando el dolor era tan intenso sentí que que poco a poco mi respiración se iba disminuyendo al sentir como mi garganta se cerraba, el latido de mi corazon se fue apagando haciéndome sentir un dolor inigualable que poco a poco sentí como iba muriendo poco a poco hasta que mis ojos se cerraron y no sentí mas.
Cuando volví a abrir los ojos la luz de la luna me iluminaba y todo dolor que sentía desapareció, lo primero que llamo si atención es que no necesitaba respirar para no morir, fue raro acostumbrarme a eso. cuando me pare vi mis manos pálidas al igual que mis brazos, sentía el frio de mi cuerpo, sentía los huesos congelados, podía oler cosas que no me imaginaba que podía hacerlo, los ruidos de a Kilómetros también los sentía, hasta que olí a una persona cerca y me caí hacia atrás mientras me retorcía de dolor.
-Tienes hambre y sed -hablo el hombre de negro que apareció delante mío- Debes alimentarte, ve y agarra a esa persona y toma su sangre.
-No -dolía hasta hablar y mi cabeza se doblo hacia atrás-. Puedo.
El hombre que me había hablado mas que cualquier otro humano en mis últimos días desapareció y volvió a aparecer con una persona arrodillada delante de el, me la tiro al frente de mi y aunque mi fuerza de voluntad decía que no mis colmillos se estaban por salir de mi boca y cuando se los clave la sensación que tuve fue única e inigualable, sentí como si mariposas se fueran adentrando por mis venas y viajaran por todo mi cuerpo dándome placeres máximos y saciándome completamente el dolor que recién tenia, cuando ya nada salía del cuerpo de la persona que estaba tirada en el suelo pase mi brazo por la boca limpiándome los restos de sangre mirando con fascinación la escena, unos aplausos me sacaron de mi viaje de placer.
-Mi nombre es Gasper querida y déjame decirte que eh visto pocos de los nuestros disfrutar así un poco de sangre -me tomo del mentón-. Fascinante.
Me dio la mano que tome para pararme que aunque no necesitaba ayuda la tome en forma de respeto, el me llevo caminando hasta un lujoso auto el cual nos llevo directo a el aeropuerto , viajando directamente a estados unidos, la casa de Gasper era un castillo en el medio del bosque en un terreno grandísimo, el lugar estaba lleno de gente como Gasper o como yo también.
Allí me enseñaron a tener modales y auto control con mi sed de sangre, a actuar como era antes y que los humanos no se den cuenta de los pequeños detalles que nos hacen diferentes. no brillamos en el sol ni tampoco nos escondemos, si no irrita un poco la piel pero mas que eso nada, por eso siempre ando con protector solar y gafas de sol. solo estuve tres meses ahí y cuando me sentí lista me fui a viajar por el mundo ya que no quería vivir con un clan frio manipulador y calculador aunque Gasper siempre me dejaba hacer lo que quisiera generando que todos me miraran con un poco de celos ya que era su protegida al ser vampira por su poderoso veneno.
Las aventuras y lugares que eh conocido han sido genial, conocí muchísima gente que me zaceo de diferentes maneras, cuando pude manejar y entender el poder que tenia, el de escuchar los pecados y virtudes de los demás pude elegir a mis victimas pero a veces me gustaba relacionarme con ellas, hacerme amiga o novia o lo que fuere para crear un vinculo para que cuándo chupara su sangré se sintiera aun mas deleitable y perfecto.
Gasper amaba el cinismo que tenia a veces a pesar de no pertenecer a un clan y ser solitaria, siempre los solitarios son los que aman la vida humana y la respetan mucho, yo también amo a los humanos pero amo mas su sangre.
Me eh encontrado con muchos vampiros en el camino los cuales se han querido propasar e intimidarme pero solo con mostrar la marca que llevaba mi brazo me pedían disculpas y rogaban por piedad. tenia el signo de la estrella de 7 puntas, era el distintivo de el clan de Gasper además arriba de la estrella tenia una pequeña corona que quería decir convertida de el jefe asique aun mas temían cuando sabían que Gasper era mi padrino y yo su única convertida.
Gasper era el mas fuerte y mas rápido, era tan rápido que parecía que se teletransportaba de un lado al otro, yo también era rápida y fuerte pero nada comparado con el. odiaba los aviones pero debía subir a uno, Colombia solo estaba a 6 horas y algunos minutos de argentina asique el vuelo fue sencillo hasta que un olor apetitoso llego a mis fosas nasales y sonreí, sin mostrar mis dientes porque mis colmillos saldrían a relucir. cuando quedaba poco menos que una hora fui directo al baño de la tripulación, cerré la cortina detrás mío y saque una garra, destrabe la puerta y me metí al baño con el azafato que cuando me vio rápidamente se cubrió el pene.
-No puedes estar aquí -se puso nervioso y quiso salir.
-Pero quieres que este -sonreí seductoramente y mis ojos le llamaron la atención.
El no dijo nada, no era para nada un chico lindo pero era puro de alma y mente, mis colmillos me lastimaban los labios de tanto querer ocultarlos, me acerque a su boca y mi lengua paso por ellos haciendo que el se los muerda de deseo mientras miraba mis pechos que estaban a la vista.





