El Secreto Robado de Mis Hijos

El mundo a mi alrededor se desvaneció. Solo podía oír el pitido de las máquinas del hospital y el latido acelerado de mi propio corazón.

Me tambaleé hacia atrás, buscando apoyo en la pared fría.

"Máximo", susurré, mi voz apenas un hilo. "¿Qué significa esto?".

Él no pudo sostener mi mirada. Su rostro, normalmente tan cariñoso, ahora era una máscara de culpa.

Su familia se quedó en silencio, como estatuas de sal. La verdad había salido a la luz, y ya no podían ocultarla.

Lo agarré del brazo, mis uñas clavándose en su piel.

"¡Dime la verdad, Máximo! ¡Ahora!".

Me llevó a un pasillo vacío, lejos de los oídos curiosos.

Finalmente, se derrumbó.

"Luciana, perdóname", sollozó, cayendo de rodillas. "Isabella es nuestra hija. La que creíste que nació muerta".

Sentí como si el suelo se abriera bajo mis pies.

"¿Qué hiciste?".

"Mi hermano y su esposa... no podían tener hijos. Estaban destrozados. Tú estabas inconsciente después del parto. Mi hermana dijo que era lo mejor... que la niña crecería feliz, rodeada de amor. Y lo ha hecho, Luciana, mírala. Es una niña sana y feliz".

Su justificación era como veneno en mis oídos.

"¿Lo mejor? ¿Lo mejor para quién, Máximo? ¿Y mis otros cinco hijos? ¿Los otros cinco bebés que lloré, que enterré simbólicamente en mi corazón? ¿Dónde están?".

El pánico en mi voz era palpable. Una idea horrible comenzaba a formarse en mi mente.

Él palideció, su rostro se volvió ceniciento.

"Luciana, por favor...".

"¡Dime dónde están mis hijos!", grité, mi dolor convirtiéndose en una furia helada.

En ese momento, su familia nos alcanzó. Su hermana mayor, la ginecóloga, se interpuso entre nosotros.

"Luciana, cálmate. Estás siendo irracional. Lo hicimos por el bien de la familia. Esos niños necesitaban un hogar, y nosotros podíamos dárselo".

"¿Mi bien no importaba? ¿El bien de una madre que cree que ha perdido a seis hijos?", respondí, temblando de rabia.

"Quiero a mi hija de vuelta. A Isabella. Y quiero saber dónde están mis otros hijos. O te juro, Máximo, que pediré el divorcio y te destruiré".

Fue como si hubiera presionado un interruptor.

La cara de Máximo se endureció. Se levantó del suelo, suplicando.

"No puedes hacernos esto, Luciana. Somos una familia".

"Ustedes dejaron de ser mi familia en el momento en que me robaron a mi primer hijo".

Justo entonces, Sasha apareció en el pasillo, con su hijo de la mano. Al ver la escena, su rostro adoptó una expresión de preocupación y comprensión.

"Máximo, ¿está todo bien? Luciana, pareces muy alterada. ¿Necesitas algo?".

Su falsa amabilidad me revolvió el estómago.

Máximo la miró como si fuera su salvavidas.

"Sasha, llévate al niño a casa. Esto es... complicado".

Luego se volvió hacia mí, su voz baja y amenazante.

"Si sigues con esta locura, si intentas quitarle a Isabella a mi hermano, me iré. Me mudaré con Sasha y mi hijo, y no volverás a vernos. Elige, Luciana. O aceptas la realidad, o me pierdes para siempre".

Me quedé allí, paralizada, mientras él se alejaba con Sasha, quien me lanzó una mirada de triunfo disimulado.

El corazón se me partió en mil pedazos. El hombre que amaba, el hombre por el que había sacrificado mi carrera, me estaba amenazando con abandonarme por la mujer que me ayudó a contratar.

Pero debajo del dolor, una nueva resolución nació.

Saqué mi teléfono y marqué el número de mi abogada.

"Carla, soy Luciana. Necesito el divorcio. Y necesito que me ayudes a recuperar a mis hijos".

Seguir leyendo
Lee la novela completa en Moboreader
UDesbloquear todos los capítulos
Abrir el sitio web oficial
Capítulos
Personalizar

También te puede gustar

Logo
Tu guía para los mejores dramas cortos en línea. Avances de episodios gratuitos, información completa del elenco y enlaces a plataformas oficiales, todo en un solo lugar.
©2026 PinesDramas. Todos los derechos reservados.