Anna ayudaba a Tony a vestirse. El chico había heredado el nombre de su padre y le llamaban por su apodo. En apariencia era muy parecido a su familia paterna, con sus ojos color avellana y su pelo castaño claro. Con el paso del tiempo se fue pareciendo más a su tío, cuando era más pequeño se parecía más a su padre, y en el fondo Anna pensaba que era por su parecido con su tío por lo que su abuela acabó distanciándose del chico. Pero Jackson y Anthony eran muy parecidos, la única diferencia clara era su pelo rubio y sus ojos azules, mientras que Jack tenía los ojos color avellana y el pelo castaño claro.
Nadie sabía a ciencia cierta por qué la señora Coli era tan fría con su hijo, era algo de lo que siempre se hablaba, pero nadie decía cuál era la verdadera razón. Lo único que se sabía era que Jack nunca había estado muy unido en los últimos años, ni siquiera había conocido a la mujer de su hermano, Anna solo lo había visto antes de irse al internado, era muy suyo, pero no parecía mala persona. La morena le sirve el desayuno a Tony, él le sonríe y empieza a comer, Anna acaricia el pelo del chico y va al dormitorio a por su mochila. Al menos había conseguido evitar a Anthony hasta el momento, había sido muy inoportuno al preguntarle por algo tan íntimo, era su cuerpo en el que no tenía nada que hacer.
- Por fin he conseguido encontrarte por mi cuenta - Anna se estremece al oír cerrarse la puerta.
- Sólo he venido a recoger la mochila de tu hijo y ya me voy -intentó marcharse, pero él se interpuso como un muro.
- No te pongas tan nerviosa, no te morderé a menos que me lo pidas.
- ¿Sabes lo que quiero? Quiero que abras la puerta antes de que grite y monte un escándalo.
- No eres nadie en esta casa, ¿me oyes? - la tira del brazo.
- Suéltame ahora o gritaré mucho hasta que aparezca tu mujer.
- No vas a gritar -la empuja y ella cae sobre la cama- Más vale que te portes bien si quieres conservar tu trabajo.
- I... I... No me hagas esto, no me la quites tan violentamente.
- ¿Y quién dice que quiero ser violento? Sólo quiero ser el primer hombre en tenerte -la agarra del dobladillo del vestido, pero alguien llama a la puerta.
- Anna, voy a llegar tarde al colegio, date prisa con mi mochila.
- No dirás nada de lo que ha pasado aquí, y en cuanto vuelva de viaje lo solucionaremos -se levanta y abre la puerta.
- Voy para allá, espérame abajo y enseguida voy -intenta contener las ganas de llorar.
- Pues date prisa antes de que llegue tarde -el chico baja las escaleras y Anthony abre la puerta, Anna sale primero y corre con la mochila en las manos.
...
- Has estado muy decaída estos días, Anna -la mujer mayor pone el agua a calentar.
- No puedo contarte lo que pasó, Carmita. Tengo tanto miedo de acabar en la calle.
- No me digas que te liaste con el jefe y ahora estás embarazada.
- Claro que no lo haría, él está casado y aunque no lo estuviera, es diez años mayor.
- ¿Y desde cuándo la edad es un impedimento para todo? Pero haces bien en no involucrarte. Si no hay embarazo de por medio, ¿qué ha pasado?
- ¿Prometes no decírselo a nadie? Necesito extrema discreción en este asunto.
- Señorita, me está preocupando mucho con todo este misterio.
- El señor Coli me ha estado acosando durante los últimos días -decide omitir la traición que había visto.
- Ese chico no puede ver a una mujer y querer tener algo - Pone la mano en el hombro de Anna - Mi consejo es que mantengas las distancias por tu propio bien.
- Es tan injusto que tenga que hacer un esfuerzo. Lo correcto es que me respete a mí y a su mujer.
- Sabes que Anthony nunca pensará así, es un egoísta que sólo piensa en su propio placer.
Anna tomó una taza de té y trató de mantener la calma, sus jefes ya se habían ido al aeropuerto, así que Anthony estaría fuera por un tiempo. La morena salió al jardín a esperar el regreso de Tony, pronto llegaría de la escuela y mientras tanto prefería evitar a la abuela del chico, no era una persona muy agradable. A estas horas Anthony y Summer ya deberían estar en el avión, sin duda Tony estaría triste por no despedirse de sus padres, pero por desgracia estaba acostumbrado a la indiferencia de sus progenitores. La única vez que Summer se había mostrado cariñosa con el chico últimamente fue cuando, en una noche lluviosa, lo abrazó y se quedó en silencio sin decir una palabra. Quizá entonces recordó que era madre, pero el dolor y la amargura parecían cegarla.
- Anna - el niño corre a los brazos de su niñera, que lo abraza.
- He echado tanto de menos a mi precioso niño - le besa.
- Yo también he echado de menos a mi niñera - él sonríe y esto le produce una pizca de alegría.
- Vamos dentro, tienes que quitarte el uniforme y hacer los deberes.
- ¿Puedo tomar un helado hoy? Hace tiempo que no tomo uno -se acerca a la morena.
- Sólo si te comes todas las verduras de la cena y tu madre te deja.
- Yo no le importo, no le importaré -el chico se encogió de hombros, y Ana se preguntó qué había pasado para que le cayera mal su propio hijo.
- Sólo es un poco más estricta contigo, pero te quiere mucho, sólo que no sabe cómo demostrártelo.
...
- ¿Le has dado la cena a mi nieto? - pregunta la Sra. Coli.
- Sí, señora, y ahora está en su habitación en pijama y eligiendo un libro.
- Mi hijo volverá dentro de quince días, él y Summer van a pasar su segunda luna de miel, después de todo ella es una buena mujer y ninguna criada puede ocupar su lugar.
- No sé de qué estás hablando - Anna se sintió incómoda con el tono de la conversación.
- ¿Crees que no he visto los ojos de mi hijo puestos en ti? La niña ingenua que fue acogida por mi marido, que vivía en un convento.
- Si me mira de alguna manera, es su problema, nunca le he dado libertad, ni siquiera estoy involucrada con mi jefe y no voy a involucrarme.
- Realmente creo que debería alejarse, mi hijo es un hombre guapo y completo, merece una esposa a su altura y no puede permitirse perder este matrimonio.
- Por lo que a mí respecta, puede vivir toda su vida con su mujer, yo nunca me involucraré con un hombre casado.
Salió de la habitación indignada por la forma machista de actuar de aquella mujer, como si las mujeres tuvieran la culpa de su falta de vergüenza, ahora estaba obligada a ser menos atractiva a sus ojos. La morena entró en la habitación del chico y cogió el libro que había elegido, se lo iba a leer antes de dormir, al menos cuando cuidara de Tony no tendría que pensar en las absurdeces que estaban ocurriendo. Con el comportamiento de la señora Coli y Anthony, pensó que Jack debía ser un santo, después de todo, parecían estar muy en contra. Quizás realmente había ocurrido algo en el pasado, pero tenía un vago recuerdo de cuando era niña, antes de quedarse sin ningún familiar, y Jackson tenía una relación normal con la familia, quizás había ocurrido cuando estaba en el internado, algo que había cambiado las cosas en aquella casa.
En cuanto el niño se duerme Anna se va a su habitación, se ducha y se pone un camisón, fuera hace una noche preciosa y hay luna llena. No tenía muchos rituales de belleza, pero le gustaba ponerse crema antes de acostarse y cuidarse la cara y el pelo. En el colegio sólo llevaba uniforme y el pelo siempre recogido en coletas, así que estaba acostumbrada a ir sencilla, con su uniforme blanco de niñera y el pelo recogido en una coleta, sólo con un pintalabios suave y un protector solar con color. Anna no necesitaba mucho para llamar la atención, lo malo era que se fijara en ella tan pronto una persona horrible como Anthony, si la gente supiera quién era realmente, no lo pintarían como el hombre maravilloso que todos creían que era.
- Ana, pasa al salón, te llama el jefe -dijo Carmita desde el otro lado de la puerta, la morena se limitó a ponerse la bata y bajó las escaleras y salió de la habitación.
- ¿Qué es tan urgente para que nos llame el jefe a estas horas?
- Quiere a todos reunidos en el salón y parece preocupada por algo -llegan al salón y se detienen junto a los demás empleados.
- Sé que esta noticia no tardará en difundirse, después de todo, mi hijo es una persona importante, por eso he decidido hablar con usted. Estoy muy conmocionada por la noticia que he recibido, Anthony lo era todo para mí, y desgraciadamente mi hijo y mi nuera murieron en un terrible accidente - Se seca unas lágrimas - Lo único que les exijo es discreción, no quiero que la muerte de mi hijo se convierta en un cotilleo en boca de los empleados.
- ¿Y Tony? Todavía no sabe que ha perdido a sus padres", pregunta Anna.
- Puedes hablar con él, pero es mejor que lo hagas por la mañana. Aún no he tomado ninguna decisión sobre él, pero Jackson vendrá aquí, lo solucionaremos después del funeral -Anna se queda sin habla, ni siquiera en ese momento la señora Coli era menos fría con su nieto, había enviado a una criada para hablar con él sobre la muerte de sus padres.





