Mientras los gemelos Sánchez se veían envueltos en su propia lucha interna, la vida de la Doctora Míriam se desenvolvía en su tranquilo consultorio médico en el corazón de la ciudad en el cual trabajaba todas las mañanas antes de ir al hospital. Su dedicación a sus pacientes y su pasión por la medicina habían sido su enfoque principal durante años, pero en el fondo de su corazón, anhelaba encontrar un amor verdadero que complementara su vida profesional.
Todos solían decirle que trabajaba demasiado y que debía darse la oportunidad de conocer a alguien o hacer algo que hiciera que su corazón latiera a mil por hora. Pero ¿Cómo no darle prioridad a tu trabajo cuando el descuidarlo por un minuto podía marcar la diferencia entre sí una persona vivía o moría?
“Además, no es como que no me sepa divertir” pensaba, todos la veían muy tranquila, pero en su tiempo libre amaba surfear, hacer snowboard y otros deportes adrenalínicos y en el tema del amor… Simplemente, había tenido mala suerte, no había encontrado a alguien que pudiera con ella.
A medida que la rutina de su vida cotidiana continuaba, Míriam se encontraba dividida entre su dedicación a su trabajo y su anhelo de encontrar una conexión significativa con alguien que valiera la pena. A pesar de que ya llevaba muchos años enfoca en su carrera, poco a poco empezaba a sentir un vacío persistente en su corazón, una sensación de soledad que se intensificaba a medida que los días pasaban, creando un agujero en su corazón que no sabía como llenar.
Pero el destino es caprichoso y tenía preparado para ellas aventuras amorosas que no podría imaginar ni en sus más locos sueños, todo empezó con un simple programa de televisión era un programa de entrevistas que veía cada viernes, ese día el animador entrevistaba a Diego Sánchez, conocido por practicar deportes extremos muy riesgosos, además de pertenecer a una de las 100 familias más ricas del mundo. De pronto pegó su mirada en él, como si la hipnotizara, había algo en él que era extremadamente atrayente, con cada palabra que decía él la iba seduciendo, aun sin siquiera conocerla, pronto se encontraba mirando la tele como una idiota babeando por un hombre al cual ni siquiera conocía.
En los días siguientes, Míriam se esforzó por mantenerse enfocada en sus responsabilidades profesionales, pero su mente seguía regresando una y otra vez a los recuerdos de esa entrevista, cada una de sus palabras pronunciadas por esos sensuales labios que lucían como un sabroso fruto prohibido, a ratos se encontraba a sí misma fantaseando que se lo cruzaba por casualidad y la invitaba a tomar café.
Pero ella era una mujer racional y debía ser realista ¿Qué tan probable era que alguien como ella siquiera caminara por la misma calle que ella? Guapo, joven, rico y aventurero, sin mencionar que era soltero.
Alguien como ella no era compatible con alguien como él, aunque disfrutaba de los deportes extremos, en ese momento el 90% de su tiempo estaba dedicado al trabajo y el otro 10% lo ocupaba en comer y dormir, no tenía tiempo para una relación, mucho menos salir a alguna aventura con su amor platónico.
Así la rutina de su vida cotidiana continuaba igual que siempre, entre turnos y las películas que veía antes de dormir, últimamente se había inclinado más hacia las comedias románticas. Su interior se encontraba dividido entre su dedicación a su trabajo y su anhelo de encontrar una conexión significativa que vaya más allá de lo médico o laboral. A pesar de su determinación por mantener su enfoque en su carrera, no podía evitar sentir un vacío en su corazón que no hacía más que crecer, la sensación de soledad que se intensificaba a medida que los días pasaban, hacía lo posible por fingir que estaba bien, era orgullosa y no permitiría que nadie se enterara de que ese sentimiento de soledad la estaba sofocado poco a poco y la verdad no estaba segura de cuanto tiempo podría mantener esa farsa sin desmoronarse.
Un día cualquiera, mientras revisaba algunos expedientes médicos en su despacho, su asistente entró apresuradamente.
-Doctora Míriam, disculpe la interrupción, pero acaba de llegar un paquete para usted- Anunció con una sonrisa.
Míriam se sorprendió por la interrupción inesperada y se levantó para recibir un paquete no muy grande. Al abrirlo, encontró un libro, con una rosa entre sus páginas y una nota anónima adjunta. La nota estaba escrita con una letra elegante y cuidadosa, y decía: "Para la doctora más valiente que conozco. Espero que este libro le brinde un momento de paz en medio de su ajetreada vida. - Un admirador secreto".
Míriam se quedó mirando la nota y luego el libro, era un libro de poesía, de su autor favorito. Se preguntó si solo había sido casualidad o si su admirador secreto había logrado descifrar ese pequeño detalle. Se sentó en la silla de su escritorio y apretó el libro contra su pecho, sintiendo una mezcla de curiosidad y emoción. El gesto anónimo era justo lo que necesitaba para recuperar la esperanza, de recordar que aún había hombres románticos y detallistas en el mundo, el tipo de hombre que le gustaba, pronto se encontró a sí misma reflexionando sobre quién podría haber sido el misterioso remitente. Aunque su mente seguía luchando con su enfoque en su trabajo y su incertidumbre sobre las posibilidades de una relación amorosa, no pudo evitar sentir una sensación de calidez y gratitud hacia esta persona desconocida que había logrado captar su atención de una manera tan sutil pero significativa.
Con el libro en la mano y la nota cuidadosamente guardada en su escritorio, Míriam se permitió sonreír ante la perspectiva de un misterio por resolver y la posibilidad de que alguien estuviera pensando en ella de una manera especial. A medida que su mente divagaba en la identidad de su admirador secreto, también se encontró contemplando la idea de que tal vez, en medio de su agitada vida profesional, había espacio para una conexión emocional con otra persona, algo que la hiciera volver a creer en el romance, pero, sobre todo, recordarle que era amada, que alguien (no sabía quién) Le tenía la estima suficiente como para hacer ese pequeño gran detalle.





