El dulce premio del caudillo

Hasta que Kaelyn terminó de empacar y salió por la puerta, Kathy y Verena permanecieron inmóviles, recuperándose lentamente del shock y de la incredulidad. Tenían los ojos fijos en la solicitud de divorcio sobre la mesa.

"¿De verdad piensa divorciarse de Landen?", murmuró Verena con recelo. Al agarrar el documento para examinarlo de cerca, su rostro se contrajo de rabia. "¡Ja! ¡Justo lo que pensé! ¡Solo quiere el dinero! Mira, quiere quedarse con la mitad de los activos de la familia Barnett. ¡Es una desvergonzada!".

El sonido de la puerta principal abriéndose rompió el silencio absoluto. Landen entró con una expresión cansada pero serena.

Las dos mujeres se acercaron de inmediato, como si fuera una emboscada.

"¡Landen, tienes que acabar con esta tontería!", exclamó Kathy, muy indignada. "¡Esa mujer se ha aprovechado de nuestra familia y ahora exige aún más! ¡Está usando este divorcio para extorsionarnos!".

"¡Sí, y eso no es todo!", intervino Verena con voz temblorosa. "¡Nos faltó el respeto a mamá y a mí, nos arrojó la solicitud de divorcio y actuó completamente fuera de lugar! ¡Hay que exponerla para que todos sepan que no es más que una desvergonzada! ¡Una vez que todos la rechacen, no tendrá más opción que regresar arrastrándose con nosotros!".

Landen frunció más el ceño y entrecerró los ojos. "No", afirmó, sin dejar lugar a discusión.

El Grupo Barnett se encontraba en un momento crucial, ya que era reconocido como una de las cien empresas más importantes del mundo. Su futuro podría alcanzar alturas sin precedentes con el apoyo de Rodger Barnett, el actual líder de la familia y un hombre de inmensa influencia en círculos militares y financieros. En ese momento, cualquier escándalo podría ser desastroso.

Antes de que pudiera seguir hablando, su celular vibró con un mensaje. Landen lo sacó y respondió irritado. Pero su expresión cambió en cuestión de segundos. Su molestia se transformó en urgencia.

"¿Qué acabas de decir? ¿Has conseguido una pista sobre Egret?", preguntó en voz alta con interés. "Sigue investigando. ¡Sea lo que sea, necesito que me ayude!".

Era las diez de esa noche, en el Bar Radiant.

"¡Por el regreso de Kaelyn!". Sebastian levantó su copa con una sonrisa amplia y desenfrenada mientras disfrutaba de la animada atmósfera. Todos podían ver su alegría contagiosa.

Sentados a su alrededor, sus secuaces lo imitaron con entusiasmo, levantando sus copas y vitoreando en voz alta.

"¡Bienvenida de vuelta, Kaelyn!".

"¡Kaelyn, eres asombrosa! ¡En cuanto se corrió la noticia, la gente quiso descubrir quién era la legendaria sanadora Egret!".

"¡Exacto! ¡Escuché que el Grupo Barnett ofreció un millón! ¿Te imaginas la cara que pondría Landen si supiera quién eres en realidad?".

Al escuchar ese nombre, la expresión de Kaelyn se volvió fría.

Sebastian notó el cambio y se apresuró a desviar la conversación. "¿Un millón? Eso no es nada. ¡Otra persona hizo una oferta y propuso quince millones para localizar a Kaelyn! ¡Y le ofrecieron setenta millones si aceptaba su caso!".

Kaelyn hizo girar su bebida antes de tomar un sorbo con indiferencia.

Ni siquiera respondió. Quienquiera que estuviera dispuesto a pagar esa suma debía tener una red de poder e influencia, y el paciente debía tener una condición realmente complicada. Acababa de regresar, así que todavía no quería sumergirse en un caso tan exigente.

Al notar su silencio, Sebastian sabiamente redirigió la charla hacia temas más ligeros.

Kaelyn no dijo nada y siguió tomando su bebida mientras sus pensamientos divagaban.

Pero pronto, su animado grupo atrajo miradas curiosas, y los extraños comenzaron a acercarse para unirse a su conversación. Las interrupciones la ponían incómoda. Con un suspiro frustrado, se inclinó hacia Sebastian y tiró de su manga. "Vamos a bailar".

Kaelyn entró a la pista de baile con movimientos fluidos. Después de años de asfixiante restricción por parte de los Barnett, ahora no quería nada más que deleitarse con su libertad.

Mientras se escuchaba el ritmo palpitante de la música de rock, ella se dejó llevar, moviéndose con elegancia sin mucho esfuerzo. El mundo se volvió borroso hasta que no existió nada más que la música y el movimiento.

Pronto los bailarines que la rodeaban vacilaron y se quedaron cautivados por su magnetismo.

Bajo las luces destellantes, su vestido negro se ceñía a su figura, acentuando su belleza. Cada paso y giro era fascinante, una mezcla de fuerza y elegancia que hechizó a la multitud.

"¿Esa es… Kaelyn?".

Landen se quedó congelado cuando entró al bar. Su voz apenas se escuchaba por encima de la música. Tenía la mirada fija en la radiante mujer en el centro de la pista de baile.

Había traído a Verena y unos amigos para celebrar el regreso de Claire del extranjero, pero no imaginó que se encontraría con Kaelyn ahí.

¿Esa aburrida y mundana mujer tenía una fachada inesperadamente cautivadora?

Aferrada al brazo de Landen, Claire sintió que sus músculos se tensaban en cuanto sus ojos se posaron en Kaelyn. Sus cejas se fruncieron ligeramente debido al disgusto.

Seguir leyendo
Lee la novela completa en Moboreader
UDesbloquear todos los capítulos
Abrir el sitio web oficial
Capítulos
Personalizar

También te puede gustar

Logo
Tu guía para los mejores dramas cortos en línea. Avances de episodios gratuitos, información completa del elenco y enlaces a plataformas oficiales, todo en un solo lugar.
©2026 PinesDramas. Todos los derechos reservados.