El empresario tecnócrata y multimillonario, Cristopher Norton Cárdenas llegó a ciudad de México, esta mañana, acompañado de su esposa la modelo francesa Laetitia Robert y sus tres hijos; al momento de preguntar el motivo de su viaje, el magnate respondió: “es un viaje para encontrar mis raíces latinas y visitar lugares donde mi madre pasó su infancia” recordemos que el mes pasado su tan querida madre, doña Amelia Cárdenas falleció de un cáncer al estómago. Esperamos de todo corazón que nuestro orgullo nacional Christopher Norton Cárdenas se quede mucho tiempo con nosotros y que él y su hermosa familia encuentren la paz y el confort que necesitan.
Diario El sol de Yucatán; 12/06/2017
La mansión se mandó a construir en las afueras de la ciudad, en un lugar exclusivo, donde solo se puede acceder avión privado. Era una sorpresa para su madre, que ella no podrá disfrutar. A pesar de todos los esfuerzos por salvar a su mamá, el cáncer ya se había ramificado por todos los órganos, lo que hizo imposible salvar su vida; a pesar de la insistencia de sus hijos, sobre todo de Chris, Amelia prefirió pasar sus últimos días de vida, en compañía de su numerosa familia; tranquila y soportando los fuertes dolores gracias a la morfina que le suministraba su enfermera particular.
Una vez sepultado el cuerpo de su madre, Christopher decidió partir de inmediato a la mansión recién construida; a pesar de que sus hijos aún estaban cursando la primaria, a mitad de año, también talleres importantes y amistades que no querían dejar, sin embargo, su padre insistió en que debían viajar en familia, y que el año lo recuperarían con clases virtuales; así fue como todos dejaron su lujosa vida en New York para viajar al tercer mundo y conocer, no de muy buena gana, el país que vio nacer a su abuela Amelia.
_ ¡Bienvenidos al hogar de México! _ dijo el padre con entusiasmo, viendo que la decoración y los muebles estaban tal y como él lo había solicitado. Un estilo, natural en tonos cálidos, con ciertos toques coloridos de arte azteca. _ ¿les ha gustado? _ “nice” dijeron los niños sin mucho entusiasmo, mientras que la hija pequeña y favorita de Chris, Maite, estaba encantada con la mansión, Ana, la niñera, se fue al dormitorio con la pequeña para cambiarse e ir a la inmensa piscina que rodeaba la mansión nosotros también vamos, dijeron los mellizos: Antoine y Marco.
_ Me parece muy bien que disfruten, yo los acompañaré pronto, por ahora debo atender un asunto en mi oficina.
_ ¿Dónde está la servidumbre Chris?
_Esa es una de las cosas de las que me debo encargar, ahora_ responde él mirando su teléfono.
_ ¿pero no deberían estar aquí ahora? _ pregunta su esposa aturdida
_ ¿es demasiado trabajo para ti llamar por teléfono y encargar comida? _ arremete su marido con ironía.
_ No, no es demasiado trabajo, _ responde ella con acento francés, _ es solo que pensé que ya estaría organizado.
_Pensaste mal,_ el hombre baja a voz para que sus hijos no escuchen y continúa: _ si en vez de estar dopada todo el día con tus píldoras o vomitando en el baño y me ayudaras a organizar este tipo de cosas, sería mucho más fácil para todos ¿no crees?
_Eres insoportable Chris_ la mujer se va con lágrimas en los ojos, él pensó por un segundo en ir y pedirle disculpas, pero se arrepintió al instante, ya no le interesaba esa mujer que en un momento fue un sueño hecho realidad para él. Ambos se habían conocido en París, cuando él visitaba la ciudad por primera vez y fue invitado a un desfile de modas de la marca Chanel; ella era una hermosa modelo de apenas 18 años, mientras él en ese entonces ya tenia 32 y era unos de los hombres más acaudalados del mundo; Leatitia, ya se había hecho un lugar en la moda y aparecía en muchas publicaciones. Después del desfile, como se acostumbra, las modelos se quedan para ser acompañantes de los patrocinadores, uno de ellos por supuesto era Christopher, que, por ese entonces, vio un excelente nicho de negocio para él con su compañía de teléfonos y además que rodearse de mujeres hermosas siempre fue su placer; Leatitia no lo sabía entonces, pero lo que Christopher buscaba aquella noche, era una madre europea para sus futuros hijos. Quería aportar un ADN distinto a su familia, mitad, latina y mitad inglesa. Ambos se fueron a un hotel, tuvieron sexo y al día siguiente él la llama para cenar; ella acepta, conversan, ríen, se tocan y vuelven al mismo hotel; tres días más tarde la prensa ya estaba detrás de ellos tomando fotos cada vez que los veían paseando por las calles de París; él la invitó New York, una semana más tarde; se enamoraron, él le ofreció todo lo que tenía para que fuera su compañera de vida y dejara el modelaje; a Leatitia, no le costó mucho tomar la decisión, ella modelaba desde los 14 años y el mundo de la pasarela, las sesiones y acostarse con clientes ya la tenía agotada. Después de un generoso acuerdo prenupcial, la pareja contrajo matrimonio y dos meses más tarde, estaba embarazada de los mellizos y dos años después, de su pequeña, Maite. Los mellizos ya tenían 8 años y la relación en matrimonio se fue deteriorando por las extrañas conductas de su excéntrico marido. A veces se encerraba días enteros a trabajar en su oficina, que era un piso completo para él, donde tenia juegos de video, múltiples computadoras y pantallas; monitoreaba las cámaras de seguridad, y otras cosas que su esposa prefería no saber; como cuando una vez vio salir de allí a una muchacha, ella calcula de no más de quince años de edad; cuando ella le preguntó por la niña que vio, él se desentendió completamente del tema, acusándola de loca; desde ese día, la mujer comenzó a tomar fármacos para los nervios, su esposo ya no la tocaba y su carrera, había desaparecido.





