Enrre llevo a su prometida a la isla Estrelee, un lugar mágico donde el mar es tan claro como la misma agua del cielo, rodeada de hermosos paisajes y aves volando en lo alto del firmamento. Todo tipo de mamíferos encantadores.
Sobre la arena la hizo suya por décimaoctava vez.
__Me encantas gordo. - Cuando se regó dentro de ella la subió sobre sus brazos y la llevó al mar.
Después de unas horas se fueron al hotel donde continuaron descargando sus ganas. Trepado sobre ella Enrre hacia brusco movimiento, para dar las estocada final agarró ambas piernas de su novia y empezó a remecerse haciendo que ella jadee y pida más rápido.
Camila Bruce: es una modelo de figura envidiable, ha tenido muchos hombres a su corta edad pero nadie la había atrapado como lo hizo Enrre, se conocieron en una disco y la misma noche intimidaron, después de hacer el sexo toda la noche ella supo que ese era el hombre que estaba esperando.
Lo busco en la oficina en cualquier parte donde se encontrara, siempre terminaban encamados y cada vez se lo hacia mejor.
__Eres insaciable gordo. - Refuta ella sintiendo las caricias de Enrre sobre su espalda. Va dejando besos desde las pompas por la columna vertebral y llegando hasta su oído. Luego siente como el sube sobre su espalda y vuelve hacerla suya.
Pasaron Quince días recorriendo las Islas Estrelee, cuando regresaron cada uno se dirigió a casa.
__¿Que tal tu viaje cariño?
__De lo mejor mamá, Enrre es..... Ardiente, fugoso, caballeroso, como amante es lo que más me encanta.
__Que bueno hija, me alegro que estés muy enamorada de él, esa familia tiene mucho dinero.
__Lo se madre, a parte del sexo es lo que más amo de Enrre, su billetera.
__¿Ya pusieron fecha de boda?
__Aun no, primero debo terminar mi contrato para luego casarme eh irme de luna de miel.
__No dejes que se escape.
__No se escapará, está locamente enamorado de mí.
__Los hombres suelen confundirse con facilidad hija.
__A Enrre lo tengo comiendo de mi mano. - Sacudió su cabello desprendiendo un aroma encantado y luego se dirigió a casa.
Mientras tanto Enrre retomaba su rutina de trabajo, el detective que había solicitado para buscar a Crysthel aún no le llamaba, a diario su madre le insistía con que busque a la joven y él no podía complacerla.
Varios meses pasaron y Crysthel abandono los estudios, su tío Fercho fue a prisión por la deuda que tenia, su taxi fue detenido por parte de pago y en cuanto a Camelia ella continuaba su vida bailando hasta que apareció un hombre que le propuso llevarla al extranjero y pagarle más dinero de lo que ganaba en aquel bar.
__Prometo enviarte dinero, no puedo llevarte conmigo.
__Tia no te vallas por favor.
__Crystel, ya eres una adulta, pronto cumples diecinueve años y ya es tiempo de que vivas sola. Además nos estaremos comunicando. - Crysthel limpio sus lágrimas y corrio hasta la recámara, nuevamente se quedaba sola y en esta vez no tenia donde recurrir. A los pocos días Camelia se marchó dejando a Crysthel sola y triste, un mes pasó y su dinero se terminó, no quería dejar de estudiar por lo cual retomo los estudios y por tal razón siguió los pasos de Camelia.
__Solo bailaré. - Afirmo y el hombre lamió sus labios mientras recorría con su mirada el cuento de Crysthel de arriba abajo.
__Esta bien. Apreto las manos de la joven y por la noche le pidió que abra ella el escenario.
La joven de diecinueve años cubrió su rostro con una máscara y bailó seductoramente, en primera fila estaba Enrre Morgan y sus dos amigos, uno de ellos lanzó flores y dinero sobre la tarima donde Crysthel Bailaba.
La mirada fija de la joven puso incómodo a Enrre, tragó grueso cuando esos ojos azules le aceleraron el corazón.
__Hermosa, sácate la mascara. - Pidió Emir y ella hizo caso omiso, cuando bajó de la tarima este mismo intento descubrir su rostro ya que aquel cuerpo era demasiado hermosa y deseaba saber si el rostro también lo era.
Una cachetada paro en el rostro de aquel hombre lo que hizo enfurecer lo.
__No vuelvas a tocarme - gruño Crysthel y dirigio su mirada Enrre que se acercaba.
__Maldita zorra, pagarás por esto - Ladro Emir apretandola de los brazos.





