El Ceo me quiere de vuelta

—Cuentanos cariño —dijo Leticia.

Tenía una gran sonrisa en el rostro.

—M-me llamaron en una universidad, una en CUYO. Trabajaré en el área de ingeniería, es un gran trabajo y lo acepte.

Sintió sus mejillas y orejas calientes. Dijo aquello mirando hacia abajo, al levantar la vista vio a Leticia con una fina línea en los labios y Lautaro tenía la misma expresión de cuando llegó.

—Felicidades —comentó y después añadió: —¿Podemos comer?

En esa noche, Sofía deseo con todas sus fuerzas que fuera día lunes para poder marcharse. Quedaban pocos días, mañana empezaría con la mudanza. Se llevaría sus pocos muebles, que había ido comprando con mucho esfuerzo.

Al levantarse, pudo ver de reojo que Lautaro se encontraba en la computadora. Suspiro, haciendo una mueca algo triste. Porque en ese momento: no entendía muy bien de ir manera realmente sentirse.

Solo quería volver básicamente a nacer.

Suspiro, sabiendo que no había un motivo real para sentirse de esa manera. Solo quería sentirse enamorada y feliz, contrario a como se sentía en ese momento.

Empezó a limpiar sus muebles. Empezó a sacar toda la ropa que había en ellos. Un placard de color azul, estaba en la parte del.living. suspiró, mientras lo limpiaba el polvo salía disperso.

Era de esos muebles que no se utilizaba pero era bonito y antiguo.

Amaba, lo vintage.

Aún se acordó cuando él, le regaló una tarjeta de ese estilo.

La tenía guardada como un tesoro, en su gaveta de cosas personales.

Paso un trapo húmedo. El cual quedó negro debido a la.cantidad de tierra que se podía entrever.

Se dió cuenta que estaba algo agotada. Pero siguió limpiando, de esa manera no pensaba tanto en el hombre que se encontraba a tan solo unos metros de distancia.

—Cariño, ¿Te llevarás esas cobijas? ¿No quieres que compremos nuevas para empezar?

—No pasa nada, están en buen estado y eso es más que suficiente. Gracias.

—Eres la niña más buena y humilde que puede existir —dijo con lágrimas en los ojos.

—Tu, me enseñaste hermosos valores y siempre... te voy a agradecer —dijo con tristeza.

—Te quiero mucho mi niña...

No pudo seguir hablando, se desarmó. En ese momento. Lo único que pudo hacer: fue irse a limpiar las lágrimas que caían en sus mejillas.

<<No quiero que se valla mi niña...>>

Sofía emitió una sonrisa nostálgica, al encontrar un currículum Vitae, del año 2017, cinco años atrás cuando ella estaba buscando trabajo.

No conseguía ningún alquiler. No obstante, había conocido a Lautaro en la universidad. Y el le había brindado una ayuda única.

Sonrío recordando aquello, y guardo eso como un recordatorio de dónde vino. Sentía que en parte es un sueño, poder entrar en esa prestigiosa universidad.

Aunque eso llevaba tener que dejar a la persona que más amaba: Lautaro.

Aunque él, no sintiera nada por ella.

Lautaro sigió tecleando ajeno, a lo que ocurría a su alrededor.

Sofía estuvo guardando prendas y prendas sin ningún tipo de prisa. Suspiro al darse cuenta que, estaba bastante apenada. Emitió una sonrisa la cual, no llego al rostro femenino.

Al girarse pudo verlo como siempre sin prestarle.nada de atención.

¿Por qué entonces dolía?

No lo sabía, pero quería borrar todos esos sentimientos de su corazón, para siempre.

Suspiro, y sigió guardando sus cosas.

Aunque esta vez con una sonrisa.

A la mañana siguiente, el día pasó con prisa. Cuando quiso pestañear ya habían pasado cuatro largas horas.

Estaban llevándose los muebles, Sofía se sentía ansiosa: no sabía muy de qué manera despedirse de él.

Cuando se acercó a su casi madre, la misma la apretó en un fuerte abrazo que la hizo estremecer

—L-las puertas de esta casa... siempre, estarán abiertas para tí —susurró Leticia.

—Gracias y me puedes visitar cuando quieras.

—Te quiero mucho.

—Yo también Leticia.

Cuando vió al frente a Lautaro, no supo que decir.

<<Te amo...>>

—Cuidat... Cuida a tu mamá —dijo triste ella.

—Tú también.

Se dió la vuelta y una voz la detuvo...

—Sofía...

—Dime ¿Qué sucede..?

El pestañeo y le dió una bolsa.

—Son... algunas cartas tuyas.

—Son... Buenos deseos para tí... los había hecho para tí.

—Da igual —dijo y se dió la vuelta.

Seguir leyendo
Lee la novela completa en Moboreader
UDesbloquear todos los capítulos
Abrir el sitio web oficial
Capítulos
Personalizar

También te puede gustar

Logo
Tu guía para los mejores dramas cortos en línea. Avances de episodios gratuitos, información completa del elenco y enlaces a plataformas oficiales, todo en un solo lugar.
©2026 PinesDramas. Todos los derechos reservados.