Después de ese encuentro tan delicioso, no pude verlo pues tuve salida de campo, a Chiapas, me tardé 15 días en regresar, ya estaba desesperada, deseaba volver a tener un encuentro tan intenso con él.
Solo deje mi mochila en mi casa y Salí a su departamento para sorprenderlo, cuando llegue no abrían la puerta, ¿habrá salido?, después de un rato salió con una toalla amarrada a la cintura, -perdón estaba en la regadera, pasa, ¿Cómo te fue en tu viaje? Yo sin responder me lance a besarlo desesperadamente, el tiro la toalla y me cargo me llevo al baño, entre los dos quitamos mi ropa, entramos a la regadera, me cargo y comenzamos con otro encuentro maravilloso, tuve un orgasmo, y después otro y cuando pensé que se había terminado me llevo a la cama y tuve otro orgasmo. Me abrazo muy fuerte y siguió besándome, pero ya había salido de mí, -te extrañe, no sabes cuánto te extrañe, ¿Por qué tardaste tanto? ¿Por qué no me escribirte ni llamaste?, -lo siento respondí, el muestreo tardo más de lo esperado, el terreno era muy grande, y no teníamos comunicación pues estábamos en la plena selva. Se levanto, y fue por mi ropa al baño, y él se colocó la suya, - te voy a hacer de cenar, me hizo unas quesadillas de harina, tomamos vino tinto, y vimos una película, yo me quedé recostada en sus piernas y me dormí, a la mañana siguiente desperté en su cama, con un pantalón deportivo y una camiseta de él. – buenos días dormilona, ya está el desayuno. – Gracias, debo ir a mi casa, a sacar mis cosas de la maleta. – No te vayas, por favor, te extrañe mucho, hagamos algo juntos. – ¿Que se te ocurre?, - vamos al cine. Pero solo traigo la ropa de ayer y es la ropa con la que llegue del viaje, está sudada. Con una sonrisa pícara saco de una bolsa un vestido rosa pálido, y unos zapatos bajitos, agradecí que no fueran con tacones ya que mis pies estaban muy cansados de tanto caminar en la selva. ¿Será que mi amiga Miriam tenía razón, que empezando a tener relaciones el sería más detallista conmigo?
Continuamos reuniéndonos en su casa o en la mía para tener encuentros románticos, o simplemente ver una película o salir.
Llego la fecha de la boda de Paula, claro que Manuel estaba invitado me puse un hermoso vestido color verde agua, con la espalda descubierta, soy la dama de honor, Manuel me recogió en mi casa y el vestía un hermoso traje, nos veíamos fabulosos. Cuando me abrazo expreso -vaya, ¡que sexi! puedo meter mi mano más abajo de tu espalda, ¿espero que nos divirtamos después de la fiesta? Yo solo respondí con una sonrisa.
En la iglesia Paula lloraba, no sabíamos si mi papá se presentaría en el templo para entregar a Paula en la misa. Lorena entro apresuradamente, - ¡mis papas llegaron!, - ¿Los dos? dijimos Paula y yo al unísono, -¡Si!, los dos
Efectivamente en el templo esperaba mi papá y mi madre con un hermoso vestido de fiesta. Durante la misa, Manuel se mantuvo alejado de mí, para que mis papas no vieran que ya tenía novio. Mi mamá no noto mi acompañante, pues estaba molesta por que mi papá la obligo a ir a misa, pero el deseo de mi papá era entregar a su hija mayor en el altar.
Al término fuimos a la recepción, ya no fueron mis papas, prefirieron irse a casa, Paula estaba realmente triste, pero trato de disimular y seguir con la fiesta.
Mis hermanas conocieron a Manuel, y las dos se expresaron muy bien de él, durante toda la noche estuvimos bailando, cualquier tipo de música, en la música romántica me veía fijamente a los ojos, como si quisiera comerme, y yo claro le correspondía. Salimos a los jardines entre los árboles me abrazo comenzamos a besarnos, apasionadamente, bajaba su mano más allá de mi espalda, se lo permití, nos fundíamos uno en el otro, no llegamos a más, pues me daba pena que nos descubrieran, note que se desilusiono un poco, pero me abrazo y regresamos a bailar. Al salir de la fiesta -Julia, ¿tu casa o la mía?, al día siguiente no tenía que hacer así que – la mía, respondí.
Al llegar al departamento el me abrazo y dijo no te quites el vestido volvió a meter su mano por la espalda subió mi vestido, se desabrocho el pantalón sin bajarlo, hicimos el amor en el sillón, fue otra noche apasionada.





