CAPITULO 2
30 DÍAS DESPUÉS
No he visto ni hablado con Clara durante 30 días. Todavía no podía tragar el
el hecho de huir así a Londres. ¿Cómo puede simplemente ir e ignorar
todo asi? Me tiro en la cama y miro al techo.
-¡F ernando!
Mi madre me llama llamando a la puerta.
- Ven a cenar con nosotros, hijo. Es la última cena con nuestra Clara.
Me doy la vuelta de lado en la cama, ignorando la puerta y esta maldita cena.
- ¡Hijo!
dice mi madre con voz triste.
- Nosotros también estamos tristes, pero tienes que aceptar la elección de tu hermana y
lo apoya
Quier o gritar que se está escapando de mí, de nosotros. Que nosotros
siempre nos hemos amado, pero lamentablemente para nosotros somos hermanos.
Cierro los ojos y decido permanecer en silencio.
- Te estamos esperando.
Habla y puedo escuchar sus pasos alejándose de la puerta. Mi celular vibra con
un mensaje.
De: clara
Para: Fernando
No quiero irme sin hablar contigo.
De: Fernando
Para: Clara
No quiero que te vayas.
Esper o tu respuesta, pero no llega. Lanzo mi teléfono celular en la cama y miro el
techo de nuevo. Sé que nuestra historia es imposible, pero tiene que tener un
solución. Podemos huir y vivir este amor prohibido lejos de aquí, del
ojos y juicios de todos. No puedo sentirme culpable por esto
sentimiento, diferente al de Clara. Ella siempre trató de ocultar o ignorar,
diciendo que lo confundíamos con el amor fraterno. no tengo idea de
cuanto mi cuerpo grita por el de ella y eso no es cosa de hermanos. cerrar el mio
ojos recordándome cuántas veces probé algo con una chica y
No tengo nada por pensar en ella. Soy la única virgen entre mis amigos y
es su culpa que no se me quite de la cabeza. Logré sacar a los chicos de
su vida, pero ella en Londres no podré hacer nada. los celos crecen
en mi pecho imaginándola con alguien. Odio este sentimiento.
Odio ser su hermano.
************
Mir o el reloj y son las 2:45 de la mañana y todavía no he pegado ojo. EL
El vuelo de Clara sale a las 8 am.
Escucho golpes en la puerta.
- Fernando, abre la puerta.
Clar a pregunta en un susurro, pero no abro. Quien sabe la culpa no lo hagas
rendirse.
- Tienes que entenderme.
Su voz está llorando. Mi corazón está doliendo como el inferno, pero no
Yo puedo. No dice nada más y creo que se ha ido. en menos de seis
Las horas ya no estarán aquí. Voy a perder a mi Clara. me levanto de la cama,
decidido a hacer que se quede. Salgo de mi habitación hacia la de ella.
P ongo mi mano en el pomo de la puerta y siento que mi corazón sale por la puerta.
boca. Ahora es Fernando...
Haz que se quede contigo y no la dejes ir. Abro la puerta de su habitación y entro.
Clara me mira y veo sus ojos rojos de tanto llorar. Cierro la puerta y
reloj. Mi cuerpo automáticamente sigue el de ella, nuestros ojos sin
evadir.
- Él es...
Pr egunto de pie frente a ti.
- ¿Me gusta?
Ella empieza a llorar de nuevo.
- ¿Cómo puedo quedarme aquí con esto?
Ella levanta los brazos nerviosa.
- Encontraremos una manera.
- ¿Por qué camino, Fernando? Soy tu hermana y eso nunca cambiará.
- La gente huye. Salgamos de aquí y empecemos una vida diferente.
Se aleja de mí, dándome la espalda.
- Evitemos la mirada de los demás, pero...
Da la vuelta hacia mí.
- No huyamos del sentimiento de mal y culpa.
Intenta tocarme la cara, pero la detengo.
- Este sentimiento es solo tuyo, Clara. No me siento culpable por amarte.
- Soy tu hermana...
Ella grita, llevándose la mano a la cabeza.
- Esto está mal en todas las formas posibles.
- ¿Y tu solución es huir de mí?
- Sí...
Me acerco a ella y le toco la cara.
- Aunque estés lejos, te seguiré amando.
- No diga eso.
- Puedes huir a cualquier parte del mundo. Seguiré amándote.
Acerco su cabeza a la mía y la beso. No rechaces y devuélveme
beso con la misma intensidad. Tan pronto como suelto sus labios, observo su rostro.
- Olvídate del mundo exterior.
T oco su brazo y lo miro a los ojos.
- Solo estamos nosotros dos aquí.
Me acerco a su boca y la vuelvo a besar con amor, con todo lo que siento,
rogándole que sea mía y se quede. Tus manos están en mi pecho,
permitiéndome hacer lo que quiera con ella, como si me regalara su
cuerpo y tu alma para mí. Empiezo a agacharme besando tu cuello, el
entre sus pechos sobre la camiseta y mi mano baja hasta sus pantalones cortos.
La decepciono y veo sus bragas. Beso su pierna y ella gime. Levanto los besos hasta
tu boca otra vez.
- Levanta los brazos.
Pr egunto y Clara se pone de pie. Me quito la camisa y luego me pongo la de ella. ¿Está por ahí?
solo mírame hipnotizado. Ella está sin sostén y mantiene sus manos para
arriba. Nuestros ojos no se desvían, bajo mi mano sobre tu cuerpo
caliente y perfecto. Siento tus pechos y cada contorno de tu pezón
endureciéndose a mi toque. Ambos estamos jadeando.
- Yo nunca...
Cierr o tus labios con los míos.
- Yo tampoco y me alegro que sea contigo.
La acerco a mí envolviendo mis brazos alrededor de su cuerpo.
- Eres mia y yo soy tuyo.
Le susurro al oído y la acompaño a la cama.
- No te escapes, Clara...
Recuest o su cuerpo tranquilamente sobre la cama y beso su cuello, escuchándola
gemidos de placer. Bajo besando sus pechos y su vientre. sus pechos
son tan frmes y perfectos. Cuando me acerco a sus bragas la sigo
mano en él.
-¡F ernando!
Ella gime mi nombre cuando la toco y puedo sentirla mojada. yo recuerdo eso
no tengo preservativo
- No tenemos condón.
susurr o besando su vientre.
- Mamá me obliga a tomar medicina.
La mención de nuestra madre pone tensa a Clara y no quiero que piense
en eso. Me arrastro sobre su cuerpo y la beso. Puedo sentir que vuelve a mí.
Sus manos bajan a mis pantalones y comienza a jalarlos, llevándolos a lo largo del
calzoncillos. Sus manos están temblando y coloco las mías sobre las suyas.
calmándola. Ahora más tranquilos y con mi ayuda, quitamos el resto del
nuestras ropas. Me acomodo entre sus piernas y ella me mira. Tan linda...
Me dirijo a su entrada y sus piernas se envuelven alrededor de mi cintura. Su mano
agarra la mía y empuja, haciéndolo entrar en ella. Ambos soltamos uno
Gimo fuerte cuando estoy completamente dentro de ella. no me muevo,
solo sintiendo su agarre y lo caliente que está. Cuando me doy cuenta de que esto
Bueno, empiezo a moverme. Busco tus labios como te amo. Estoy
amando a mi Clara con mi cuerpo...
-F ernando...
- Claro...
Beso su cuello y vuelvo a sus labios, aún en movimiento. Va por
manos en mi espalda acercándome a su cuerpo. cuando el mio
pecho toca el de ella y nuestros corazones prácticamente se escuchan, nuestros cuerpos
Se liberan y lo siento latir dentro de ella, junto con su agarre alrededor de él.
Esto es amor entre hombre y mujer... No puede ser entre hermanos. cuando nuestro
los cuerpos se calman, me bajo de Clara. Estamos jadeando mirando el
techo del dormitorio. Sin decir nada, completo, nuestras manos se encuentran.
Luego se vuelve hacia mí y no puedo quitarme la estúpida sonrisa de la cara. ¿Está por ahí?
Solo alcanza y toca mi mejilla. No dice nada y miente en el
mi pecho. Suspira y deja un ligero beso.
- ¡Quedate aqui! Viste que lo que tenemos va más allá de la sangre.
digo besando tu cabeza. El silencio es tu respuesta, pero sé por dentro
hay una lucha entre quedarse y huir. Solo espero que se quede.
************
T rato de abrir los ojos, pero la luz en la habitación es fuerte. Clara nunca cierra
la cortina. Mi mente automáticamente me trae los recuerdos de este
noche. Me giro para ver a Clara y no la encuentro.
- Claro...
Mir o a mi alrededor y nada. Miro el reloj y veo que son las 9 am.
- Claro...
La desesperación comienza a acumularse dentro de mí. Me levanto y me doy cuenta
mi ropa dobló un papel. Mi corazón se acelera. tomo el papel
con la letra de Clara.
" Disculpame...
No puedo hacer eso.
La culpa siempre existirá y me impedirá amarte como es debido.
Será mejor así.
Con amor...
Claro"





