Llegaron al lugar estipulado, al entrar en aquel acogedor lugar, Sonia se vio invadida por el aroma al café recién hecho. Hecho un vistazo a las mesas que había cerca de un mostrador en el centro del local, allí vislumbró lo que pensó que era un espejismo.
─ ¿Mamá?─ se oyó preguntar sorprendida, su madre parecía una diva, vestida con un hermoso vestido salmón al cuerpo que le llegaba a la rodilla, sobre éste un bléiser color piel y sus ojos cubiertos con anteojos obscuros.
─ ¡Sonia!─ gritó al acercarse más a su hija─ ¡Oh, Sonia estas hermosa querida!─ dijo abrazándola.
─ Mamá – articuló dejándose abrazar invadida por aquel amor maternal.
─ Mírate, estas más rellenita─ dijo apretando las mejillas de Sonia- es un alivio que hallas recuperado tu figura.
─ Gracias mamá.
─ Necesitas urgente ir a la peluquería, también una depilación de cejas─ sonrió y dijo─ pero que rábanos importa todo eso si estás viva.
─Mamá, me alegro que mi recuperación te haga feliz, pero, ¿qué diablos haces aquí?
Paula mirando a Roberto y Lara dijo-─Hola, siento no haberlos saludado, entre mis ganas de abrazar a Sonia y mis nervios no los vi─ se disculpo
─ No hay problema, ¿has venido sola?─ preguntó Roberto
─ El abogado de Alex está conmigo─ dijo señalando la mesa en que estaba sentada hace unos instantes.
Mientras caminaba junto a su madre Sonia dijo:
─ No me respondiste, ¿Qué haces aquí?
Paula la miró y le dijo: ─ ya lo verás.
Después de las presentaciones correspondientes se sentaron frente aquel abogado que parecía sacado de una película. En ese instante Sonia se vio necesitada urgentemente de visitar una peluquería, depilar no solo sus cejas y vestirse adecuadamente.
─ Mi nombre es Daniel Montero─ dijo con voz grave de locutor que a ambas mujeres madre e hija, hizo erizar─ Soy el abogado de Alex Broom, la cité Sonia, porque en el testamento de Alex…─ pero se vio interrumpido por una dulce voz.
─ ¿Testamento?─ preguntó atontada Sonia─ ¿Cómo que testamento?, ¿Qué paso con Alex?
─ Lamento ser yo quien le informe─ dijo mirando serio a los adultos que acompañaban aquella hermosa joven, que vestía apenas una musculosa color blanco y unos jeans gastados, tan sencilla y a la vez tan hermosa, pensó mientras intentaba seguir hablando. Su pelo estaba recogido en una coleta a la base del cuello, lo cual la hacía ver más natural y relajada- Alex hace un año se suicidó.
Sonia asimiló rápidamente la información, Alex había decidió ese final, lo entendía, estar privado de la libertad no era fácil. Pero lo que no entendía por qué se sentía abrumada cuando en realidad debería estar odiándolo con todas sus fuerzas, las lágrimas salían en cascada, a su paso limpiaban y purificaban su corazón.
Daniel se sintió conmovido por aquella muchacha, Alex le había dicho que era como una hija, pero él no le había creído, hasta ahora, que la veía llorar a pesar de que su cliente la había abandonado a su suerte, Daniel no pudo contenerse y le alcanzó un pañuelo.
─ Gracias─ le oyó decir.
─ Vamos Sonia, es lo menos que se merecía ese estropajo─ dijo su madre en tono cariñoso.
─ Como ya estará enterada, la cadena de peluquerías quedaron a su nombre─ prosiguió evitando la tentación de abrazarla.
─ ¿Cadenas de peluquería a mi nombre?─ preguntó sorprendida.
Daniel miro fijamente a Paula y preguntó ─ ¿No se lo habían dicho todavía?
─ ¿Qué sucede mamá?
─ Alex antes de… morir decidió dejar las peluquerías a tu nombre.
– ¿Quién se encargó de la peluquería y porque hablan en plural?
─ Tu madre, decidió hacerse cargo ella misma y ya vez que fue un éxito─ comentó Roberto
─ Hay una en cada rincón del país─ dijo tímidamente Paula─ 19 exactamente.
Sonia se recostó en su respaldo tratando de asimilar la información, esto era nuevo e inesperado para ella.
─ Son todas tuyas Sonia─ le informó su madre.
─ Pero eso no es lo único que vengo a comunicar─ suspiró exasperado y dijo─ Sonia Kunt, usted es dueña de la mitad de una fábrica de prendas textiles en esa misma ciudad.
─ ¿Qué?─ preguntó estupefacta.
─ Sí, Alex antes de tomar la decisión de…, bueno, juntos realizamos un testamento y me sorprendió al ver que él le heredaba esa empresa a usted. Tiene dos días para presentarse como dueña.
─ ¿Qué pasa si me niego?─ preguntó ceñuda.
─ Perderá las Peluquerías y se verá obligada a enfrentar un gran problema con grandes deudas y dejar a personas sin trabajo─ le informó
─ Eso no es justo-─ oyó que su madre decía─ he trabajado duro para que todas y cada una de las peluquerías sigan a flote.
─ Eso lo entiendo, pero no es mi decisión si siguen o no─ aclaró Daniel.
Sonia era consciente de que todos los presentes esperaban una respuesta. Estaba muy sorprendida con las noticias. Sabía que su vida había dado un giro inesperado. No tenía previsto volver, no a esa ciudad en donde existe un pasado enterrado. Por otro lado empezar de nuevo lo podría hacer en cualquier lado del planeta.
─ Cariño, solo tienes que ver cuál de las dos opciones te conviene más, está tu salud por encima de todo─ le aconsejó Lara interrumpiendo sus pensamientos, ganándose una dura mirada de reproche de Paula.
─ ¿Tenias acaso otra opción que volver junto a tu madre?─ preguntó Paula con el ceño fruncido.
─No pensaba volver mamá, todo lo que ha pasado en esa ciudad, conmigo, mi enfermedad, debe quedar en el pasado─ dijo bajando la mirada tratando de encontrar claridad.
─ Estupendo, su madre rompiéndose el lomo para que su hija tuviera algo de que aferrarse cuando volviera y ella, huyendo como una rata.
─ Paula─ le advirtió Roberto.
─ Está bien papá, ella tiene razón, quizás es hora de enfrentar el pasado





