El día se me ha pasado lento, tengo que admitirlo. Todas las
clases han estado de lo más aburridas, más la del profesor Payne. No sé porque
pero hoy lo atrapé viéndome las piernas y cuando se dio cuenta simplemente se
aclaro la garganta y siguió dando su clase como lo normal. No lo entiendo.
—Pueden salir a su descanso-el señor
Payne dice, miro mi teléfono, faltan
diez minutos para el receso, frunzo
el ceño.
En cuanto trato de salir el profesor Payne me detiene
- señorita Welsch , por favor baje más su falda y siéntese
correctamente - murmura y yo trago saliva y asiento. Pero lo ignoro.
Camino hasta la mesa donde típicamente me sentaba con Liz y
veo una figura masculina sentada ahi, frunzo el ceño.
—¡Oh, Franchesca ! El es Luke, el nuevo chico — dice,
entonces lo miro y sonrío. Lo saludo y él me devuelve el gesto. Miro a
Liz, suspiro. Ya se lo cogió.- Viene de Australia y se quedará aquí hasta
terminar preparatoria— comenta Liz y se acurruca, Luke simplemente acaricia su
cabello.
Sonrío y comienzo a comer mi típica fruta. En cuanto la
campana suena entro al aula rápidamente y las clases comienzan a pasarse
rápido, y en menos de lo que esperaba ya me
encontraba en la sala de espera para
entrar en la oficina del señor Diaz
-Señorita Welsch pase por favor.-
el señor Diaz habla, me levanto con
mis cosas y paso. Me siento rápidamente y el señor Diaz
relame sus labios.- ¿Cómo esta el día de hoy?- pregunta amablemente, asiento-
¿sabe? Me quedé pensando en las preguntas que me hizo ayer y pude darme cuenta
que, se quedo con muchas dudas- dice y yo asiento.- bien, puede aprovechar esta
hora para que yo le responda sus dudas
.- comenta, relamo mis labios.
—No recuerdo mis dudas, ¿podría
darme el papel de nuevo?- pregunto y
él traga saliva.
-Lo siento, una vez entregado no puedo devolverlo— dice y yo
asiento.- Pero lo que recuerde puedo responderle.- comenta, asiento y comienzo
a pensar.
-Mi tipo de relaciones, antes de que
yo lo interrumpiera iba a decir algo-
susurro y él asiente
-Bien, señorita
- Dígame Franchesca por favor- digo y el
asiente.
—Bien, Franchesca . En realidad existen varios tipos de
relaciones- dice y yo asiento.- relación normal: chico se enamora de chica.
Chico sale con chica. Después de un tiempo, chico y chica viven juntos, lo
normal-dice, asiento— relación de sólo sexo: donde
todo es sexo, sexo y sexo. Cero,
sentimientos, cero amor, cero nada.
-Sólo sexo- digo y él asiente.
—Luego, esta la relación a distancia:
donde pues la pareja esta separada por kilómetros- dice,
relamo mis labios y asiento.- Está la relación masoquista: donde se hacen daño,
pero lo niegan.
—¿Qué tipo de daño?- pregunto y él
balbucea.
-De cualquier tipo en realidad-dice
y yo asiento— luego esta la relación
seudomasoquista: donde se hacen daño, pero en realidad les
gusta. La mayoría de las veces se hace daño en una manera sexual, donde se
busca placer- dice y siento que mis mejillas comienzan a sonrojarse, el
profesor Diaz sonríe.- otro ejemplo podría ser el incesto.
—Iugh- digo y él ríe con ternura
- También esta las relaciones BDSM.- dice y yo sacudo mi cabeza.
-¿Qué es eso?—pregunto y él relame
sus labios.
-Es una variedad de practicas y
fantasías eróticas- responde-
en realidad son siglas, que están
conformadas por Bondage; Disciplina y Dominación; Sumisión y
Sadismo; y por último Masoquismo- dice, trago saliva.
—Sigo sin saber que es eso.-
él ríe.
-Un ejemplo podría ser el DD/LG
— dice, frunzo el ceño, en pocas
palabras: daddy kink-murmura y yo
trago saliva- es donde un hombre,
domina la relación y tiene que ser
llamado papi por su "babygirl", a
la cual mima de todas las maneras
posibles y sólo se busca la satisfacción
de ambos, ya sea desde sexual hasta
emocionalmente. Aunque existe una
diferencia de edad.- murmura y puedo escuchar como su voz
baja de tono y se enronquese más. Mi respiración comenzaba a acelerarse
un poco.
—¿Me lo podría explicar más?-
pregunto y él sonríe.
-Creo que no es lo correcto-susurra y
yo trago saliva de nuevo.
-¿Usted alguna vez ha practicado DD)
LG?- pregunto y él ríe.
—¿Alguna otra pregunta sobre el
cuestionario?- pregunta y yo jadeo.
-¿La edad de los chicos con los que
salgo o... con los que tengo relaciones
sexuales, afecta en mi tipo de relación?— pregunto y él se
encoge en hombros.
-La mayoría del tiempo si— responde
— la mayoría de las veces que las chicas más pequeñas tienen
relación con uno más viejo, suele ser sólo sexo, por dinero o un tipo de BDSM.-
responde, trago saliva.
- ¿Usted a experimentado con una
persona mayor que usted?– pregunto y él ríe.
-Señorita, creo que eso es personal
—Pero usted me ha preguntado lo
mismo en su hoja- digo y él traga
saliva- es injusto que usted sepa cosas
tan personales de mi y yo no de usted,
¿sabe?- pregunto y él suspira.
-¿Alguna otra pregunta sobre la hoja?
-¿Cuál es su preferencia de edad,
señor Diaz?- pregunto y él relame sus labios.
—Bien, proseguiremos entonces.- dice
y yo bufo- mire, Franchesca . Como psicólogo de la escuela
me comprometo a no decir nada de lo que usted me diga, pero usted también tiene
que prometer no decir nada de lo que hablemos aquí-
murmura y yo asiento.- por el bien de
ambos- dice y yo alzo mis cejas. Saca
un documento y me entrega una pluma
Comienzo a leerlo.
En pocas palabras dice que todo lo que diga será
confidencial y en caso de que el señor Diaz lo divulgara cuento con todo el
derecho de demandarlo.
Pero que si es necesario divulgarlo,
por ejemplo, si se me acusa de algo
ilegal, y él sabe la verdad tendrá que
divulgarlo y está en todo su derecho. Y que yo tengo también
que prometer no decir lo que pase en la sesión porque las personas a mi
alrededor pueden afectar mi procedimiento al saber que es lo que sucede.
Tomo la pluma y firmo, el señor
Diaz hace lo mismo y guarda la hoja
en un folder.
-Entonces a partir de aquí, puede
considerarme su confidente.-
murmura y yo balbuceo.
—Sigue sin parecerme justo el hecho de que usted tenga que
saber todo de mi y yo nada de usted- digo y él suspira me recargo en el escritorio,.-
hagamos esto trabajar, señor Diaz.- susurro y levanto mi meñique hacia
él-prometo decirle todo lo que pasa en mi vida, desde lo más normal hasta lo
más asqueroso- digo y él me mira
directamente.- si usted hace lo mismo
— murmuro y él mira mi meñique.-
usted será mi confidente. Yo la de usted — me encojo en
hombros.
Él se recarga en su silla y me mira directamente. Comienza a
analizar cada facción y expresión de mi rostro y mi meñique.
—¿Cómo se que puedo confiar en
usted?
-Esto es como una ruleta rusa, señor
Diaz- digo y él ladea su cabeza.-
ni usted sabe si podré guardar sus
secretos, ni yo sé si usted hará lo mismo— digo. Mi meñique
estuvo en la misma posición todo el rato. Estuvimos así alrededor de diez
minutos. Mi meñique comenzaba a doler- ¿tiene problemas de confianza, señor Diaz?-
pregunto y él ríe.
-Eres insistente-ríe y yo me encojo
en hombros, él recarga sus codos en el
escritorio y me mira directamente a los ojos- antes
que nada, ¿qué esta
haciendo con su meñique?-pregunta
y yo río.
-Pinky Promise— digo y entrelazo
mis dos meñiques, y él alza sus cejas
confundido.- es como una promesa,
que nunca debes de romper, es como
un pecado romper una pinky promise- digo y él ríe
-¿Qué pasa si rompes una pinky
promise?- pregunta y yo hago cara de
indignada.
-Nunca se rompe una pinky promise.-
exclamo y él ríe- pero me imagino que
arde en el infierno y pierde la confianza —me encojo en
hombros y él asiente.
Entonces entrelaza su meñique con el
mío.
-Acepto su propuesta, Franchesca - dice
mirándome a los ojos, sonrío— seremos confidentes, nada
saldrá de aquí. No podrá decirle nada a nadie, ni siquiera a su madre- dice y
seguimos sin soltar nuestros meñiques-y recuerde las reglas: el único motivo
por el cual podría divulgar nuestros secretos es.....
-Por asunto legales, lo entendi- digo
y él asiente. Suelto su meñique y sonrío – entonces... ¿ha
experimentado con una persona mayor, señor Diaz?- pregunto y él ríe.
—Empiezas pronto, Franchesca - dice y me
encojo en hombros- si, he tenido
relaciones con chicas mayores que yo-
dice y yo trago saliva.
-¿Qué tan mayores?- pregunto y él
balbucea.
—No lo sé, ¿Veinte años?- dice
inseguro y yo abro mis ojos como platos.
-Eso es demasiado- digo y él sonríe
con la cabeza baja.
-Ahora es mi turno, dígame señorita,
¿se siente atraída por el tema del daddy kink?—pregunta y yo
trago saliva.
-Bueno... En realidad... No lo sé —
susurro y él me mira directamente.-
simplemente que no se mucho sobre...
eso, y me parece interesante.- me
encojo en hombros.
-Con 'eso', ¿se refiere al daddy kink o
al sexo?- pregunta y yo balbuceo.
-Ambos-murmuro y él asiente.
-¿Le gustaría experimentar alguna
relación que no sea simplemente normal o a distancia?-
pregunta y yo trago saliva, entonces pienso.
-A lo mejor- susurro y el ambiente
se coloca más tenso- ¿cuál es su
preferencia de edad, señor Diaz?
—No tengo— responde y yo ladeo mi
cabeza.- la edad es sólo un número,
¿sabe? Para mi, si dos personas se
aman, así sean uno, dos o hasta veinte
años de diferencia, la relación no tiene porque ser
diferente— responde y yo asiento. Suspiro— la veo mañana
señorita Franchesca .- dice y yo asiento.
Tomo mis cosas y salgo de su cubículo.
No sé que cojones acabo de hacer, pero espero que salga
bien.





