Cuando el amor desafía las reglas

"Quítate ese vestido estrafalario y esas joyas vulgares. No necesitas una ceremonia para ser mi esposa", indicó Alden, en un tono firme que resonó por toda la habitación, mientras Helena levantaba la mirada con el desconcierto grabado en su rostro.

"Nadie fuera de la familia debe saber de nuestro matrimonio. Y no nos divorciaremos hasta que el proyecto en desarrollo concluya. Ah, por ningún motivo debe haber algún escándalo. Si cumples con esas condiciones, el dinero será tuyo. ¿Entendido?", prosiguió él, delineando con brutal precisión sus exigencias.

Helena comprendió la situación, justo antes de que el hombre perdiera la paciencia por completo.

'¿Realmente aceptó que yo ocupara el lugar de Emily?', se preguntó.

Sin embargo, no le dio muchas vueltas al asunto, pues temía que cambiara de opinión. Rápidamente, se quitó el collar y los aretes, antes de despojarse del vestido de novia, quedando únicamente cubierta por su ropa interior.

"¿Piensas salir de aquí medio desnuda?", le preguntó Alden, en un tono burlón.

Helena se quedó congelada, mientras la realidad la golpeaba de nuevo.

Con indiferencia, él sacó un anillo del bolsillo interior de su saco y lo deslizó en el delgado dedo de la chica. Esta no pudo contener su sorpresa al ver que la banda rodeaba su falange perfectamente, como si hubiera sido hecha específicamente para ella.

"Este anillo debe ser bastante valioso", comentó con cautela. "Prometo que lo cuidaré bien y te lo devolveré cuando nos divorciemos".

Alden se quedó callado mientras su futura esposa le colocaba el anillo a juego en su dedo anular. Sin ceremonia ni bendiciones familiares, fueron al Registro Civil y se casaron.

Después, él le entregó a Helena las llaves de su nueva residencia y le pidió a Xavier Ashton, su asistente, que la llevara personalmente allí. No fue hasta que ella desapareció completamente de su vista que contestó la llamada de Dorian Morrison, su amigo.

"¿Finalmente la atrapaste con tu elaborado plan?", preguntó con una sonrisa maliciosa Dorian, en el otro extremo de la línea.

Alden giró el anillo de bodas en su dedo. Luego abrió su palma para examinar la marca carmesí dejada por los labios carnosos de Helena; la visión lo hizo alzar la ceja.

"Estamos legalmente casados y no hay ninguna clase de conspiración", afirmó rotundamente.

-------

"¿Estás diciendo que el toque de un hombre logró detener tu ataque de ansiedad?", preguntó Valeria Clark, con una expresión seria. Ella era la amiga y psicoterapeuta de Helena. En ese momento, ambas se encontraban en su consultorio, y la primera documentaba con precisión el padecimiento de la segunda.

Helena se reclinó en el sofá, mientras sus pensamientos vagaban desordenados. Las cosas habían sucedido exactamente así: Alden la había ayudado en ese momento crítico y, de alguna manera, terminaron casados. Ya habían pasado dos meses, pero su matrimonio seguía sintiéndose como una ilusión.

"Valeria, ¿crees que mi condición podrá curarse algún día?", preguntó Helena, exhalando profundamente.

Había seguido diligentemente la terapia, pues soñaba con casarse y tener hijos de manera natural algún día. Sin embargo, parecía que su sueño se disolvería en la imposibilidad, pues se había casado con Alden, un hombre que nunca dormiría con ella.

Valeria miró el anillo de bodas que adornaba el dedo de su amiga; estaba visiblemente irritada por su presencia.

"Tus bloqueos mentales provienen de recuerdos que perdiste hace catorce años. Una vez que logremos recuperarlos, deberías mostrar una mejora rápida y progresiva. Pero hablando como tu doctora y amiga, recomiendo que te sometas a un examen médico completo de inmediato".

"¿Por qué?", preguntó la otra, enderezándose, mientras su ansiedad crecía.

"Te casaste con un completo extraño sin consultarme. Es razonable que sospeche que tu cerebro pudo haber sufrido alguna clase de trauma desconocido", respondió Valeria, manteniendo su expresión estoica.

Helena guardó silencio, pues el sarcasmo de su interlocutora la había afectado más de lo que pretendía. Valeria fue quien consiguió a un médico para que atendiera a su padre e incluso cubrió varios meses de sus honorarios. De hecho, reconocía que, como amiga, ya había hecho demasiado por ella, así que no quería imponerle más cargas.

Afortunadamente, la familia Simpson había cumplido su parte del trato y envió a su padre de vuelta a la casa de reposo. Ella solo tenía que soportar hasta que el proyecto en desarrollo concluyera, para que Alden se divorciara de ella sin dudarlo.

Después de su sesión, Helena se despidió de Valeria y se dirigió directamente al edificio adyacente: Nexus TV. Como presentadora del tiempo, estaba lista para cualquier transmisión meteorológica no programada.

Tras bambalinas, Eleanor Murphy, la presentadora de noticias de la noche, platicaba animadamente con algunas de sus compañeras.

"¿Ya se enteraron? Alden, el heredero del Grupo Wilson, quien recientemente regresó del extranjero, vendrá hoy a la sede para una entrevista".

Helena estaba maquillándose cuando escuchó eso. Su mano tembló notablemente y el labial se le resbaló, dejándole los labios manchados. No podía creer que Alden fuera al lugar donde trabajaba. Durante los últimos dos meses, él apenas había puesto un pie en el hogar compartido.

Por su parte, ella había seguido al pie de la letra sus demandas, manteniendo su relación oculta. Debido a su profesión, salía de casa temprano cada mañana, así que no se veían en todo el día. Nunca se imaginó que se encontraría con su esposo en el trabajo.

"¿Heredero? ¿No te enteraste del último chisme? Alden sufrió un accidente y perdió completamente la audición. ¿Cómo podría su familia confiarle un imperio tan vasto a alguien... dañado como él?", soltó Eleanor, chasqueando la lengua con desdén.

"Si está discapacitado, ¿por qué no se quedó en el extranjero viviendo de la riqueza familiar?", inquirió otra voz, con una crueldad casual.

"Probablemente regresó para evitar que el patrimonio familiar acabara en manos de su hermano. Es una pena que terminara así... porque es bastante guapo. Si no fuera por su... condición, definitivamente valdría la pena intentar conquistarlo", comentó Eleanor, con una carcajada que resonó en el aire.

"Deberías cuidar tus palabras", le advirtió una de sus secuaces con fingida preocupación. "Después de un accidente de tal magnitud, ¿cómo sabemos que sus oídos fueron las únicas víctimas?".

Las mujeres estallaron en carcajadas burlonas y despectivas.

Justo más allá de la puerta parcialmente abierta, Alden permanecía inmóvil, con una expresión estoica, mientras escuchaba burlas a las que ya se había acostumbrado. Esa clase de desprecio se había convertido en un compañero constante.

"Señor Wilson, iré a...", empezó Xavier, con el ceño fruncido por la indignación.

Antes de que pudiera completar su amenaza, Helena, que había estado maquillándose en su lugar, se levantó abruptamente de su asiento. Golpeó su polvera sobre la mesa con deliberada fuerza, asegurándose de que el agudo crujido resonara como un trueno.

En el acto, el chisme se evaporó, y todas las cabezas se giraron hacia ella, con los ojos bien abiertos ante la inesperada interrupción.

Capítulos
Personalizar
Siguiente capítulo

También te puede gustar

Logo
Tu guía para los mejores dramas cortos en línea. Avances de episodios gratuitos, información completa del elenco y enlaces a plataformas oficiales, todo en un solo lugar.
©2026 PinesDramas. Todos los derechos reservados.