Capitulo 1
Jaiden se encontraba en el parque, mirando las hojas caer mientras esperaba a Freddie. Era la primera cita para la pareja después de sin contactarse de 2 meses. Jaiden había notado que su novio había estado distante, y sabía que algo no estaba bien en la relación, su intuición la recordó que ecesitaba hacer algo.
Pensaba y esperaba, por fin Freddie llegó, la tensión era palpable.
-¿Freddie? -empezó Jaiden, intentando sonar casual-. ¿Podemos hablar?
-Claro, ¿sobre qué? -Freddie se cruzó de brazos y suspiró, sin esconder su impaciencia.
-He notado que te has alejado un poco -La reacción de su novio le hizo friar el corazón, comentó Jaiden-. ¿Por qué?
Freddie se quedó en silencio un momento, mirando al suelo.
-Sí, bueno... Creo que esta relación que teníamos de amigos con derechos debe terminar. No quiero que haya problemas entre nosotros en el futuro. -dijo con seriedad.
-¿Amigos con derechos? -preguntó Jaiden, quedó palido, abrió sus ojos con fuerte. -Creía somos novios! Creía que estamos en una relación seria!-
-Lo creía también, pero... encontré con mi amor verdadero. -confesó Freddie, y Jaiden sintió un duro golpe en su corazón-. Es Miranda, y la amo de verdad. No quiero que nada perjudique mi relación con ella, no puedes darme el afecto mismo como el de ella.
-¿Y ahora qué somos? -replicó Jaiden, levantando una ceja-. Ahora quieres decir que yo sea tu amante en los meses pasados? Una tercera de una pareja?!-
Freddie se quedó en silencio, atrapado entre sus sentimientos.
-No es eso, Jaiden. Me importabas, pero lo que tengo con Miranda... es diferente.
Jaiden pasó la mano por su cabello, sintiéndose traicionada.
-Siempre pensé que teníamos algo especial... Solo haría amor con el hombre que amo!
-Lo tenemos -respondió Freddie, con la voz entrecortada-. Pero no sé cómo equilibrar todo. Amo a Miranda, pero también te aprecio mucho.
-¿Así que me traicionaste? -preguntó Jaiden, sintiéndose impotente.-Después de te ofrecí mi amor, mi tiempo mi virgindad y todo?
Freddie se acercó, tratando de tomar su mano, pero Jaiden se hizo a un lado.
-No era mi intención herirte, Jaiden.
-Lo sé. Sé perfectamente que ya terminó nuestra relación! O sea al principio no comenzara! -gritó Jaiden con lágrimas en los ojos, a la vez reveló una sonrisa decepcionada.-. Que seas muy feliz con Miranda.
Sin escuchar más palabras del hombre que le amó y traicionó, la joven se marchó con el corazón destrozado.
*
La vida seguirá, Jaiden necesitaba trabajar. A pesar de sus esfuerzos por mantener una fachada de normalidad en la pequeña galería de arte que dirigía, el peso de su corazón herido se volvía más evidente. Sus amigos más cercanos, Lucy, Susan y Robbie, notaron que su chispa habitual había desaparecido, también notaron los ojos rojos e hinchados de su querida amiga.
Durante un descanso, Lucy se acercó con preocupación.
-Jaiden, no has estado tú misma. ¿Qué pasa?
Susan se unió a la conversación. -Sí, cuéntanos. Quién te hizo daño?
Jaiden suspiró. -Es Freddie... Tiene novia y decidió terminar lo nuestro.
-Novia? No fuiste tú que estás saliendo con él?- Lucy sorprendió por la repuesta, pronto ordenó su sentimientos. -TE traicionó? El hijo de puta!
Robbie, normalmente reservado, intervino. -Eso duele, pero no puedes quedarte así amiga. Necesitas distraerte. ¿Qué tal si salimos a beber esta noche?
-¡Sí! -dijo Lucy, sonriendo-. Conocí un club que recién abierto, prometemos hacer que te diviertas.
Jaiden dudó, pero finalmente asintió.
Esa noche, el grupo se reunió en su bar favorito. La música sonaba fuerte, las risas llenaban el aire, y Jaiden intentó dejar su tristeza atrás.
-¡Por la amistad! -exclamó Jaiden, levantando su vaso en un brindis.
Debía ser una noche divertida, pero de pronto, la risa de Jaiden se congeló al ver a Freddie entrar al bar... con Miranda.
-Oh no... -murmuró Lucy, siguiendo su mirada.
Jaiden sintió un torbellino de emociones: tristeza, ira y celos. Pero la lealtad de sus amigos le dio consuelo.
-Vayamos a bailar -sugirió Susan, intentando animarla. -Venga amiga, no solo existe un hombre en el mundo. Conocerías mejor hombre que él!-
Jaiden asintió, dejándose llevar por la música, tratando de olvidar.
*
Skandar, dueño del bar, estaba en su área privada, ignorando los avances de Janette, una de sus conocidas. La mujer solo tenía una relación de una noche una o dos veces, por lo que creía que fuera especial de sí misma para Skandar. Lo que molestaba mucho al hombre.
-¿Vas a ignorarme toda la noche? -preguntó la mujer, molesta.
-Déjalo, Janette -respondió él, distraído, ya no le interesa esa mujer.
Justo que Peter, su guardaespaldas, se acercó a interrumper la conversación desagradable con duda. -Señor, hay una chica en el baño privado. ¿La sacamos?
-No. Yo me encargaré -dijo Skandar, aprovechó esta oportunidad a alejándose de Janette.
Entró al baño privado y encontró a una chica borracha, quien lo miró por espejo con los ojos semi cerrados.
-Hola. No deberías estar aquí -dijo él con una sonrisa, Skandar se divertía por la expresión de la desconocida. -Es espacio privado.-
-¿Quién eres? -preguntó Jaiden con su lengua torpe debido a tomar demasiado alcohol.
-Skandar. Dueño de este lugar.
-Lo siento señor. No sabía que era privado.-Jaiden se disculpó, y iba a salirse pero Skandar la detuvo.
-¿Estás interesado en mí o algo? -Tal vez por el hermoso rostro del desconocido, tal vez por la valentía que le daba por alcohol, Jaiden le hizo una pregunta que nunca haría a hombre desconocido.
-Sí. Has llamado mi atención. Skandar a la vez dio cuenta de que la chica borracha tenía una cara bonita, también una figura le interesa.
-Entonces, ¿puedes ayudarme a olvidar a alguien? Debía ser una pregunta ofensiva, pero para una pareja temporal no es problema.
-Mientras puedas aguantarlo -respondió él, desafiante.
-No hay problema. Puedes hacer lo que sea.
Skandar rio, no tenía interés en follar con una mujer borracha que perdió juicio. -¿Estás ebria?
-Sé lo que hago. Jaiden le contestó, con seriedad como una provocación.
Él se acercó, haciéndola retroceder contra el lavabo. -Si algo pasa, ¿no te arrepentirás?
-Estoy segura. Jaiden confirmó.
-Entonces, considera a esa persona olvidada -susurró antes de besarla.
Skandar la llevó a su hotel, en la habitación amplia y lujosa donde colocaban algo tiene nada que ver con la decoración: esposas y látigos en una mesa.
-¿Tienes miedo ahora? -preguntó Skandar, con una sonrisa maliciosa.
-No. En cambio, me causa curiosidad. Jaiden le contestó, sin revelar temor al mundo nuevo.
Skandar se sorprendió. -Esa no es la respuesta que suelo recibir.
-Quizá tengo una perspectiva diferente. Jaiden sonrió.
Él sonrió, intrigado. -¿Estás dispuesta a descubrir más?
-Dime primero... ¿por qué tienes esto?
Skandar la guió al sofá, sirviendo vino.
-Me gusta explorar la intimidad de manera... intensa. El placer y el dolor pueden ser dos caras de la misma moneda, con confianza y consentimiento.
Jaiden lo escuchó, cada vez más intrigada.
-¿Y me estás invitando a ese mundo?
-Solo si tú quieres. La elección es tuya.
-Quizá ya esté lista. -Ella sonrió.
-Estás segura de que estas lista -dijo Skandar viéndola fascinado- Una vez que entres en este mundo, no te aseguro que puedas salir de él
-Estoy lista -dijo Jaiden sonriendo ampliamente- Pero primero dame un poco de teoria para prepararme para la practica
-Como tu quieras -dijo Skandar riendo levemente, dejó un beso ligero en el dorso de su mano. La sonrisa leve del hombre le hizo la braga húmeda....
Continuará.





