pasaron los días, llego el reencuentro con el equipo y al verla no le podía
sostener la mirada, ella intentaba pedirme perdón, disculpas con su
mirada, pero mi miedo al saber que podría gustarme las chicas era
inmenso. La odiaba y a la vez la adoraba, pero era más fuerte el que
dirán, lo que pensara mi familia, mis amigos, decidí ignorarla en
lo que pude, porque tenía que disimular frente mis compañeras.
Entramos a un nuevo torneo, era uno relámpago, solo duraba un
día, el torneo se realizaba fuera del estado en zona costera,
se debían concentrar las chicas del equipo en casa de Eloísa, para
irnos todas juntas en excursión para el torneo, mi cara de terror se
hizo notar cuando dije: no! todos voltearon a verme y me
preguntaban por qué no? se reían ...me decían que tienes?, por que
te rehusaste quedarte con el equipo esta noche en casa de Eloísa?
todos voltearon esperando mi respuesta, solo dije lo que me vino a la
mente y era no molestar con tantas chicas juntas, ella sintió
desprecio lo veía en su mirada, pero no era eso! era miedo de ceder
a su encanto.
Como pude convencí a una compañera de quedarnos en su casa con
la intención de estar más cómoda todas, gracias a Dios lo logre y
nos fuimos a su casa, en media de la noche me pregunto: ahora dime la
verdad que pasa, por que no querías quedarte allí, pasa algo con
Eloísa?, tartamudeé diciendo no ja ja ja porque ha de pasar algo,
mejor cambia el tema y no veas cosas donde no las hay... Ella soltó
una carcajada y dijo ok, ok, ok, eso me dejo inquieta fue otra noche
sin dormir pensando en ella, amaneció y llego el autobús a
buscarnos y cosas del destino quedaban dos puestos vacíos uno era al
lado de ella, era difícil disimular delante tantas personas, termine
sentándome con ella para que no se viera tan sospechoso otro
desprecio más, sus ojos se iluminaron, tenía un brillo especial que
me atrapo y solo la mire como si estuviéramos las dos solas en el
autobús, sin importar nada ni nadie, al pasar los segundo caí en
cuenta lo que hacía y le quite la mirada.
El equipo era algo extrovertido, todo era diversión, juegos,
apuestas, chiste ...de todo un poquito, nos divertíamos bastante,
eran varias horas para llegar a nuestro destino, en el trayecto ella
me rozo la mano, sentí que se me salía el corazón, primera vez que
alguien me hacía sentir algo tan extraño y tan fuerte, al mirarla
me perdí en sus ojos, sentí unas ganas locas de besarle, me asuste
más de lo que ya estaba, no entendía que quería.
Llegamos al destino, ese día logramos ganar nuevamente, mi
posición en el equipo era delantera y no por presumir, pero era unas
de las mejores, hubo un momento en el partido que recibí un fuerte
choque mal intencionado y ella corrió donde caí y me extendió su
mano, preocupada reclamo a la jugadora contraria y al árbitro, me di
cuenta de que ella estaba sintiendo algo por mí, me gusto que me
ayudara y me defendiera, pero no podía decirle para que no
confundiera las cosas, ja, ja, ja la que estaba realmente confundida
era yo, no podía aceptar lo que me estaba sucediendo.
Celebrando otra victoria nos llevaron a la playa improvisadamente,
jugábamos en la arena, fue un dio estupendo cerrando con broche de
oro, estaba atardeciendo cuando tuvimos que retornar, cayo la noche
en la vía y el cansancio se hizo notar en el equipo, solo había
música romántica con las luces apagadas, allí estábamos las dos
sentadas, sin saber que decirnos, hombro con hombro, solo esperaba
que me volviera a rozar las manos, el brazo algo, pero no paso,
quizás sea lo mejor es lo único que me repetía una y otra vez. Por
un momento pensé que se le había ido la emoción, decidí entonces
dejar las cosas pasar, cada quien llego a su casa y solo nos dijimos,
nos vemos pronto!
Pasaron días y nuevamente en la práctica la volví a ver, estaba
pendiente de ella, pero que no se diera cuenta y ella igual de mí,
ese día vía una chica mayor que yo, pasaba los 30 años, hablaba
con ella se reían, se veían contenta las dos y pregunte quien es esa
chica que está con Eloísa, me dijeron con una sonrisa irónica: es
su "prima" no sé por qué, pero empece a sentirme
incómoda, me molestaba ver como reía con ella, como se divertía y
la confianza que se tenían, me di cuenta de que estaba molesta que,
me dije: que te pasa controlate acaso estás celosa? me asuste
por lo que sentía, pero era hora de aceptar que estaba celosa,
celosisima y debía hacer algo al respecto, ella se acercó a mí y
me dijo que tienes sonriendo, estas extraña, estás incómoda con
algo? Solo le quité la mirada y me fui de allí, se dio cuenta de
que estaba pasando algo, al final de la práctica me agarro la mano
disimuladamente y me dijo que te pasa, que tienes le dije: nada por
que me tiene que pasar algo? no podía decirle que me moría de
celos, quería explicaciones de sea famosa prima, pero quien era yo
para exigirle si todo lo que hacía era ignorarla y evitarla, me fui
a casa y una vez más empezó la cadena de pensamientos... por que
estaba sintiendo todo eso por ella, no quería aceptarlo, mucho menos
confirmar que estaba empezando a sentir algo especial por Eloísa.
A la larga tuve un brillante y ridículo plan, definir mi
sexualidad, tener novio nuevamente!, fue mi peor error, pero pensaba
que era lo mejor, había un chico que me llamaba un poco la atención
y decidir dejarme conquistar y así ver que inclinación sexual
tenía, si eran los chicos o las chicas las que me gustaban, empece a
salir con el chico, mis amigas le encantaban! era el chico perfecto,
así que debía intentar tener algo con él para saber de qué bando
era.





