El teléfono sonó Alicia despertó e inmediatamente recordó todo lo de la noche anterior, sacudió su cabeza contestó un poco desanimada.
—¿Bueno?.
— ¿Hija? Ya llevé a la escuela a la niña.
Era Celeste quién llamaba, Alicia vio el reloj extrañado de la hora y vio que eran las 11 de la mañana.
—¡Ah Mamá!, ok muchas gracias.
Respondió Alicia todavía adormitada.
—Hija... Hoy me habló Gabriel me dijo lo del divorcio, que es un hecho.
Celeste comenzó a escuchar del otro lado del teléfono sollozos.
— Mamá, me dejó, me dejó yo que lo amo tanto, ¿Qué hice mal?
Lloraba Alicia inconsolable.
— Hija no llores él es mi hijo lo amó demasiado, pero es un tonto en dejarte ir.
— Mamá ¿Qué haré ahora?, ya no soy nada.
Respondió Alicia entre lágrimas
—Alicia cálmate no digas tonterías, eres una mujer hermosa, no sé que pasa en la cabeza de mi hijo, él no mencionó nada más que lo del divorcio, talvez está confundido y estresado.
Al escuchar esto Alicia pensó que no era así, ya que su mismo esposo la había cambiado por otra.
— Hija que te parece que me quedé una semana Abril aquí en casa, de este modo tú te tomas tu tiempo para calmarte, busca alguna actividad eso te ayudará.
—Está bien má, yo hablare con Abril más tarde cuando regresé de la escuela.
Respondió Alicia un poco más tranquila.
Colgaron el teléfono, Alicia no se levanto de la cama en toda la mañana seguía acurrucada en la cama, la cena que había hecho para Gabriel aún se encontraba en la estufa, lloro por horas no podía creer que estaba sucediendo esto, después de que se había calmado recordó a su suegra decirle que buscará una actividad en el cual distraerse, tomó el celular y abrió su página social tenía mucho tiempo que no entraba tenía mensajes de viejos amigos y entre esos uno de un amigo de Gabriel de la preparatoria, Alicia se le hizo muy extraño, pero lo ignoro, ella estaba buscando algo en qué entretenerse no encontró nada en eso salió un anuncio de empleo "¿Debería trabajar?" Se cuestionó cuando de repente llegó un mensaje
— Hola.
Alicia abrió el mensaje era de Luis el compañero de la escuela de Gabriel, ellos siempre estaban juntos eran los más sociables muchas chicas estaban enamoradas de ellos, pero después de que ella empezó a salir con Gabriel ellos ya no salían juntos.
—Luis ¿Eres tú? ¿Cuánto tiempo de no saber de ti?
Escribió Alicia
—Hola, si ya mucho tiempo, más bien tú eres la que se perdió de la sociedad.
Respondió Luis.
—Ja, ja, ja si verdad.
Escribió Alicia.
—¿Cómo te ha ido?," señorita Torres" o perdón "señora de Cruz".
Escribió Luis, cuando Alicia leyó eso no puedo evitar recordar el momento donde Gabriel y ella se casaron:
— Señorita Alicia Torres luna ¿Acepta por esposo a Gabriel Cruz Álvarez?
— Si acepto.
Ese día ella se convirtió en la señora de Cruz, ella era la mujer más feliz del mundo, su corazón de nuevo dolió no puedo evitar que aquella lágrima saliera, sacudió la cabeza se secó la lágrima, ella dudó si corregirlo y decirle que muy pronto sería de nuevo Torres, pero no lo hizo, ella aún no podía asimilarlo, así que no lo menciono.
— Je, je, je si, pues he estado muy bien ya sabes viviendo, solo me conecte un rato para distraerme, estoy buscando alguna actividad interesante.
-- Ah ¿Estás aburrida de tu vida de casada?.
—No, no es eso, he estado pensando en ocuparme de algo ya es tiempo, mi hija ya tiene 7 años es más fácil.
Alicia no dudó en responderle desde lo de Gabriel y el divorcio había cruzado por su mente un trabajo, cuando su suegra le mencionó una actividad reforzó esa idea, ella normalmente no era tan abierta con sus ideas y pensamientos, pero se sentía tan sola sin quien contarle sus cosas, ella cuando se casó se encerró en su casa dejó sus amistades, por eso no dudo en mencionarle a Luis sobre buscar un trabajo.
—Oh estás buscando un trabajo y ¿qué opina Gabriel sobre eso? Hasta donde sé siempre fue muy celoso contigo.
—Si está de acuerdo.
Alicia vio su reloj eran las 4 de la tarde su hija ya había salido de clases y quería hablar con ella.
— Luis me tengo que ir fue un placer hablar contigo nuevamente.
Escribió Alicia, realmente Luis nunca trató mucho con ella, ella lo recordaba al cómo un chico muy atento aunque con ella no hablo mucho las pocas veces que le habló siempre le daba una sonrisa muy cálida, aún no entendía que había pasado entre él y Gabriel que terminaron distanciados que no asistió a la boda, Gabriel ya no mencionó nada de él.
— Sí que tengas buen día, igual me dio gusto hablar contigo.
Alicia cerró la conversación luego le marcó a su suegra.
— Má, buenas tardes ¿Estará por ahí Abril? Quería hablar con ella.
— Hija, si déjame le habló.
Celeste dejó el teléfono para llamar a Abril
— ¿Mami?.
Respondió una pequeña voz tan dulce.
—Si mi amor, ¿Cómo estás mi cielo?, ¿Cómo te fue en la escuela?
Preguntó Alicia
—Bien mami, estuvo muy divertido hoy, mami dice mamá Celeste que me quedaré aquí unos días y me llevará al parque.
—Que bueno mi amor, si te quedarás unos días ahí con mamá Celeste, yo te mandaré tu ropa, te portas muy bien, pásame a mamá Celeste.
—Si mami te quiero, espera ahora te la paso.
Se escuchó el silencio.
—Si hija ¿Qué pasó?
—Te llevó mañana la ropa de Abril sale, mamá quería preguntarte otra cosa ¿Cómo sigue papá?.
Preguntó Alicia, la salud de su suegro Carlos había decaído en el último año incluso pensó que por ese motivo Gabriel se encontraba, triste y estresado; le habían detectado cáncer estaba en las etapas finales, era cuidado las 24 horas por una enfermera.
—Pues igual hija, esperemos siga así, estable. Respondió con una voz triste.
—Mañana que lleve la ropa de Abril pasaré a verlo.
—Si hija, entonces nos vemos mañana, me da gusto escucharte más tranquila.
— Si má, no te preocupes te encargó a Abril te quiero.
Alicia colgó el teléfono lo dejo sobre la mesa, vio la estufa vio aún la cena de Gabriel recordó que no la había levantado desde la noche anterior, tomo el espagueti lo colocó en un plato abrió su puerta camino el pequeño patio abrió su portón vio a un perrito que venía de la calle puso el plato sobre el piso el perrito se acercó y comió del plato, ella detestaba tirar la comida prefería que lo, comiera alguien hambriento, cuando el perrito terminó ella levantó la basura volvió entrar a la casa, se desvistió, tomó un baño al salir se puso un short y una camisa muy grande se amarró el cabello realmente así era como se sentía cómoda se recostó en la cama vacía, su hija no estaba y su esposo tampoco, una tristeza la invadió, Alicia estaba sumida en su tristeza cuando escuchó sonar el teléfono, era una notificación de mensajes, quería que fuera Gabriel en todo el día no había sabido de él, pero ella sabía que no era él, abrió la notificación vio el nombre de Luis.
—Alicia, te tengo una noticia, me dijiste que querías un trabajo ¿No? Pues es tu día de suerte, en la empresa que trabajo necesitan una secretaria, acaban de despedir hoy a la que era secretaria del jefe y se lanzó la convocatoria de manera urgente, ya que el presidente de la empresa no puede estar sin secretaria y pensé en ti ¿Qué dices?
Alicia leyó el mensaje no sabía que responder, talvez era muy pronto acababa de firmar el divorcio y ¿si él se arrepentía?, pero igual pensó que él había dejado en claro todo que ya no quería estar con ella, que desde hace tiempo él quería divorciarse por qué ese documento ya estaba realizado desde tiempo atrás, entonces no lo pensó más.
—¿En serio? Si me interesa dime ¿A dónde debo ir?
—Que bien, si mira sería para mañana las entrevistas a las 8 de la mañana, ya que como te digo él la necesita de manera urgente, la empresa es "Caballeros Tours" la dirección la puedes encontrar en internet, con la ubicación exacta, vale.
— Ok entonces mañana estaré por ahí haré mi currículum, muchísimas gracias Luis.
—No es nada, te veo mañana.
Alicia estaba emocionada nunca había trabajado, ella y Gabriel decidieron que ella se dedicaría a la casa y si algún momento tenían hijos, cuidaría a sus hijos, lo cual fue así cuando nació Abril, ni siquiera había estudiado la universidad, en lugar Gabriel si estudio él se había graduado de administración de empresas, a pesar de que ellos vivían en una casa modesta y tenían un solo vehículo la familia de Gabriel era bien acomodada incluso tenía una empresa de seguros, pero él siempre quiso hacer las cosas por su cuenta, empezar desde abajo, eso admiraba de el, aunque así era, en el último año había quedado cargo de la empresa por la enfermedad de su padre, ya que era hijo único.
Alicia comenzó a escribir su currículum, aunque en trabajos no puso nada, llegó al apartado de estado civil, ella estaba a punto de escribir casada, pero recordó aquel papel la firma que ella puso en él, con el dolor de su alma puso divorciada, imprimió el documento y se acostó a dormir a pesar de estar en aquella cama el sueño no venía después de horas logro dormir.





