Ya estoy arreglada para salir me he puesto guapísima, me veo sexy seré el centro de atención de la disco. Josué me llama no contaba con esta llamada hoy día pensé que nos veríamos en el antro como siempre.
—Aló Indira ¿Cómo estás? ¿Vas a la Discoteca?
—Hola Josué. Si estoy esperando a Katy que me venga a buscar.
—Bueno en vista de ella va por ti. Yo las espero en el antro así disfrutamos juntos.
—Perfecto. Nos vemos.
Gracias a Dios que Josué ira hoy así no me siento tan sola para batallar con el insolente del Ricky que de seguro estará allí como todos los fines de semana. Internalizo un grito de alegría ante la compañía de mi amigo.
Aguardo ansiosa por Katy, espero no se haya desviado del camino buscando a sus otros amigos, en eso se toma mucho tiempo y me gana la impaciencia. Katy goza de buena vida sus padres siguen juntos, ambos son médicos y tienen buenos empleos por lo que le brindan todo lo que precisa y la complacen en todos sus caprichos, ella tiene coche esta de maravillas un último modelo, es un Mercedes Benz.
Ya llega tiene a un chico en el asiento del copiloto miro y es su amigo con derecho Abraham, es un chico fresa muy buena onda, me la llevo bien con él es muy amigo de Josué se conocieron en la universidad ambos van en el mismo salón en la carrera de Arquitectura. Ya somos más ante las impertinencias de Ricky que ni se atreva a pasarse de la raya porque le va ir como en feria.
¡Huy que divertido! Está sonando la canción que me gusta esta noche promete ser fenomenal veo a Josué y lo sigo con la mirada hasta llegar a su mesa y nos unimos a él.
—Cariño que alegría me da verte. Así somos más en contra Ricky—sonrío mientras lo abrazo y le doy un beso en la mejilla.
—Estas bellísima Indira Linares—en sus ojos se evidencia un poco de picardía la cual ignoro.
—Pídeme algo de beber Josué para calentar los motores—le digo.
—Claro que si reina—me dice sonriendo con su brillante mirada. No han pasado ni cinco minutos que llegamos al antro, ya Katy y Abraham están besándose apasionadamente este par de locos. Sonreímos al ver cómo actúan.
—Estos no se esperan a calentar.
—Están calentando y vaya de qué manera—le dijo a Josué y a la vez disparo una carcajada.
—Te tengo una buena noticia preciosa.
— ¿Qué será? —pregunto sorprendida.
—Voy hacer mi primera exposición y quiero que me acompañes en el proceso. Dime que si por favor.
—Claro siempre y cuando coordine bien mis tiempos ¿Cuándo la harás?
—En un mes aproximadamente. Le voy a pedir a Carolina que me ayude con el tema publicitario y todo el protocolo que ella conoce a la perfección.
—Felicidades, sé que la pintura es una de tus grandes pasiones, así como la arquitectura.
—También tengo otra pasión. —Josué no empieces—ya sé por dónde iba en virtud de ello le reprocho.
Nos vamos todos enseguida para la pista sin perder tiempo. Nos dejamos llevar por la música y el sonido que nos eleva. Josué me mira con ojos de enamorado no puede eludirlo evito su mirada y continúo dando mis mejores pasos. Llega Ricky a la pista frunzo el ceño no dejo que me arruine la diversión y tomo a Josué para apartarnos de su lado. Pero el muy insistente se dirige hasta el lugar donde estamos bailando e irrumpe.
—Mi bella Indira estás guapísima.
—Gracias—se lo digo en un tono frío y continúo bailando.
— ¿Qué tal Josué? —ambos se saludan y se dan la mano. Josué trata de ser cortes con este insolente. Al vernos juntos decide irse, no me apartare entonces de mi amigo para evitar a este intrépido.
—Le gustas mucho a Ricky.
—Es un imbécil. No lo soporto.
— ¿Por qué? —Su falta de originalidad me molesta. Es todo sobrado, se cree dueño del mundo porque su padre es socio de varios antros de la ciudad.
—Eso si es medio fanfarrón.
— ¿Medio? Es un completo imbécil. Mejor no hablemos de ese cretino así no nos amargamos la noche.
— ¿Le tienes odio? ¿Por qué te hizo algo?
—No para nada ignóremelos—no le puedo decir a Josué que una oportunidad Ricky se quiso pasar de listo conmigo. Sino lo mata por defenderme. Volteamos y no vemos a Abraham ni a Katherine por ningún lado. Ya me imagino donde estarán, sonrío al imaginarlo.
—Estos se fueron sin avisar—me dice Josué.
—Ya te debes de imaginar en donde están. Seguramente en algún motel cerca al antro.
—Así es—dispara Josué una carcajada.
— ¿Quieres comer algo?
—Bueno si ya me dio hambre.
—Vamos por unos tacos al pastor aquí en la esquina es más económico inclusive.
—Genial que rico. Vamos—lo tomo de la mano y salimos de la disco por los tacos. En la esquina del antro estamos comiendo y platicando a gusto.
— ¿Cómo vas con el asunto de cambiar de empleo?
—Hasta ahora nada amigo. El lunes tengo una entrevista en la empresa donde trabaja Caro cruzo los dedos para que admitan en lo que sea.
—Tu eres brillante y muy inteligente Indira seguro destacaras en esa entrevista ya verás.
—Gracias por las porras cariño—lo abrazo. Echo un vistazo a la puerta del antro allí estaba Ricky en su rostro puedo ver signos de odio.
Espero que en su mente cochambrosa no se teja ninguna red de artimañas en nuestra contra, de él espero cualquier cosa. Hasta estoy pensando en alejarme un poco de los antros y hacerle caso a mi amiga Carolina no vaya hacer de malas y me meta en una bronca por culpa de este sujeto. Lo que menos quiero son problemas en mi vida. Ya son más de 3:00 am de la madrugada y nada que aparece Katy decido irme con Josué a mi casa y cuando nos vamos al estacionamiento por su coche, llegan ellos de lo más sonrientes muertos de risas.
— ¿Dónde se habían metido? —pregunto.
—Fuimos por ahí—la cara de Katy mostraba una buena borrachera. Pero al menos Abraham no le haría daño.
—Ya nosotros nos vamos. No deje que conduzca en ese estado por favor Abraham—le suplico.
—Tranquila Indira ya sabes cómo es Katy cuando toma no para.
—A todas estas ¿Estuvieron en otro antro?
—Si fuimos por la colonia condesa una amiga de ella estaba de cumpleaños y no me pude negar acompañarla—frunzo el ceño y me sonrío. Nosotros pensando mal que posiblemente se habían desviado a un motel. Ahora si estoy convencida que Katy está en buenas manos con Abraham—nosotros también nos vamos por qué no nos siguen dejo a Katy en su casa y Josué me das un aventón hasta mi casa no traigo coche amigo.
—Si amigo vamos. Mientras vamos rumbo a casa de Katy voy muy pensativa.
— ¿En qué piensas?
—Mi cabeza en este momento es un vendaval.
— ¿Por qué lo dices? —Vivir sola a veces es complicado. Mi problema ahora es financiero gano muy poco en la cafetería y tengo muchos gastos.
— ¿Tus padres no te colaboran? —No como decidí vivir sola, ellos no estuvieron de acuerdo y mi padre dejo de darme mi mesada. A raíz de allí me las ingenio sola. No es fácil estudiar y trabajar al mismo tiempo hacerme cargo de mis gastos y todo lo demás. Pero tengo fe que mi situación puede cambiar.
—Yo te podría ayudar Indira sabes que me gustas. Si me aceptas puedo aliviar tus cargas sabes que no soy mal hombre y nunca te haría daño.
—Yo te quiero mucho Josué como amigo. No creo que algo más pueda surgir entre los dos. Lo siento.
—Tranquila siempre me bateas ya estoy acostumbrando.
—Me siento mal cuando veo tu rostro de derrota por mi causa.
—Está bien Indira si duele que te desprecien. Pero tampoco te puedo forzar a algo que no quieres nada obligado es bueno. Al menos me conformo con tu amistad que sé que es verdadera.
—Así es. Te quiero mucho.
—Y yo te amo—me lo dice con su rostro constipado. Paramos en casa de Katy y Abraham la ayuda para que entre. Nosotros esperamos fuera por Abraham. Josué me mira, aunque no lo quiera decir esta disgustado por no tener éxito conmigo se siente frustrado por que el resultado nunca es el que espera. Sale Abraham y corre enseguida hasta el coche.
—Katy se pone bien intensa cuando bebe. Pero así alocada y todo me encanta.
—Dichoso tu que eres correspondido amigo—frunzo el ceño en señal de reproche ante el comentario de Josué. Que no fue más que una indirecta.
— ¿Y ustedes pelearon o qué onda? Esas caras—dice Abraham.
—No para nada amigo—Abraham sonríe y opta por callar.
Vivo algo retirada a la casa de Katy quien vive por la zona rosa de ciudad de México. Sus padres no deben de estar en casa seguramente están de guardia en el hospital la recibe su hermano menor Tobías quien es más maduro que Katherine con tan solo catorce años de edad.
El ambiente en el auto está un poco tenso solo nuestras miradas hablan. Miro de reojos a Josué y viceversa no veo la hora en llegar a casa lo más rápido posible. Al fin llegamos y me despido de todos, Abraham sale para cambiarse al asiento del copiloto y lo despido con un beso en la mejilla, mientras que a Josué le disparo un adiós con la mano.
Tomo mis llaves y abro la puerta de la vecindad donde vivimos alquiladas Carolina y yo. Ellos todavía continúan en el coche hasta que yo ingrese completamente para mi seguridad. Me asombro al ver a Carolina despierta a esa hora estaba viendo por la ventana, se podría decir que estaba suspirando.
— ¿Y eso que haces despiertas a estas horas?
—No tenía sueño ¿Josué estaba con ustedes?
—Si ¿Por qué preguntas?
—Por nada. Traes una cara ¿No la pasaste bien?
—Si la pasé increíble. Solo que Josué insiste que lo acepte como novio, pero eso jamás sucederá yo no lo quiero como algo más que amigos.
—Está muy enamorado de ti—lo dice en un tono bajo lleno de melancolía.
— ¿Te gusta Josué Carolina?
—No ¿porque dices eso?
—Estoy atando cabos, cuando te vi en la ventana pude evidenciar un suspiro que disté enseguida lo viste y ahora preguntas si me gusta. Tu sabes la respuesta, ojalá se fije en ti ustedes harían una bonita pareja conmigo él no iría a ningún lado. Sabes que está por hacer su primera exposición seguro te hablará para pedirte ayuda con el tema publicitario.
— ¿Te dijo algo que pediría mi ayuda?
—Si me platico de ello en el antro. Es la oportunidad para que se fije en ti, de eso me voy a encargar personalmente.
—Qué cosas dices deja de estar inventado.
—Ya deja el drama si te gusta y le damos una ayudadita al destino seguramente se juntan y todos felices. Así Josué deja de estar esperanzado conmigo. Es buen tipo te conviene amiga.
—Estás chiflada—sonríe ante mi idea.
—Ya verás deja todo en mis manos.
—Cambiando el tema viste al tal Ricky ese en el antro.
—Huy si es raro no verlo su padre es uno de los dueños de la mayoría de los locales nocturnos de la ciudad de México.
—Ten mucho cuidado con ese sujeto. Se puede encaprichar contigo.
—Creo que te voy a tomar la palabra y me voy a dar de baja unos días de los antros hasta que las aguas de calmen y el Ricky deje de asediarme.
—Me parece buena idea. Yo tengo fe que esta semana te darán el trabajo en la empresa están necesitando promotoras y aprendices tu encajas perfecto con el perfil. Ya mañana tienes tu entrevista. Más tarde le pongo una veladora a San Onofre para que te ayude conseguir el empleo eso te va ayudar mucho a dejar esa vida nocturna que llevas que a la final te puede traer problemas serios Indira.





