"Un beso legal nunca vale tanto como un beso robado"
-Guy de Maupassant-
Este era probablemente el momento más incómodo de toda mi vida; mis padres estaban ahí, frente a mí, en silencio, esperando una respuesta de mi parte. Mi padre se aclaraba la garganta constantemente y mi madre sonreía cada nada mientras su mirada se posaba sobre mí. —Alba: tu padre y yo seguimos esperando que respondas la pregunta que te hicimos hija — creo que después de diez minutos de silencio es obvio que no quiero decir nada—
—Isabela: estuvo bien mama; lo único malo es que tengo un compañero insoportable que se la pasó toda la mañana molestándome y presumiendo todas sus proezas —
—Bernardo: sabes hija por el tono que lo dices más parece que ese muchacho te cae muy bien— eso jamás pasara, no tengo tan malos gustos —
—Isabela: claro que no, es un egocéntrico y para colmo tengo que aguantarlo todas las tardes, por culpa de la maestra que no quiso cambiarme de compañero para realizar un trabajo grupal —
Entre en mi habitación y cerré la puerta. Sacudí mi cabeza, para quitarme la preocupación de tener que aguantar a Julio por dos semanas, pero no sabía cómo deshacerme de él ¿cómo realizar un trabajo tan complicado en el menor tiempo posible? Si era cuidadosa, seguro el no notaria que en mis horas extra adelantaría parte del trabajo o talvez si me mantenía callada todo el tiempo me ignoraría. Me senté en la silla de mi escritorio a revisar mis redes sociales, bueno, para ser más precisa el Instagram de J-Writer, un chico que se dedicaba a subir sus escritos y del que era una gran admiradora. Sus versos me inspiraban y llenaban de entusiasmo una parte de mi ser. La hora en mi reloj señalaba las 3:30pm; así que tenía el tiempo justo para llegar a mí encuentro con Julio, esta vez opte por no usar mi bicicleta y caminar un poco para poder despejar un poco mis pensamientos. Mala idea, llegue diez minutos tarde y al parecer él había empezado solo con el trabajo porque estaba bastante concentrado en su computadora. —Isabela: lamento la tardanza, por lo que veo tú decidiste iniciar sin mí el proyecto— espero que lo que adelanto este bien —
—Julio: no te preocupes linda, en realidad estaba haciendo otras cosas mientras esperaba que llegue el momento de ver de nuevo tu bello rostro — otra vez con su afán de molestarme—
—Isabela: por milésima vez mi nombre no es Linda y en lugar de estar molestándome mejor déjame ver que adelantaste—
Lo que vino a continuación me dejo atónita. ¿Cómo es que alguien como Julio puede estar leyendo y apreciando los buenos escritos de J-Writer? No me cabe en la cabeza que alguien tan egocéntrico como él pueda apreciar la buena literatura. —Julio: encontre por casualidad esa página y me llamo la atención nada más — eso está claro, alguien como él es incapaz de apreciar la buena escritura. —Isabela: está bien, lo mejor será que iniciemos con nuestro trabajo para terminar lo más pronto posible y no tener que vernos tan seguido —
Julio saco varios papeles de su mochila y los coloco sobre la mesa, los dejo a un lado y no volvió a mencionar nada sobre ellos durante las primeras dos horas que estuvimos concentrados en el proyecto. Varios minutos más tarde empezamos a preparar nuestra presentacion con toda información que recolectamos. Aun no habíamos terminado con la redacción, pero teníamos lista la introducción y confiábamos que después de un buen descanso la inspiración y las ideas llegarían mucho más fácil. —Julio: después de estar escribiendo por tanto tiempo es bueno tomarse un descanso — por primera vez estamos de acuerdo en algo—
— Isabela: esta vez estoy de acuerdo contigo; además debo reconocer que tienes buena capacidad de redacción Julio—
—Julio: lo sé, todo en mi es perfecto. Pero dime algo Isabela alguna vez te han dicho que tienes unos ojos muy hermosos — tenía que empezar de nuevo con sus cosas—
—Isabela: seguro eso le dices a todas así que ya deja de molestarme y de mirarme así por favor—
—Julio: ¿como se supone que te estoy mirando? — ahora se hace el que no entiende de que estoy hablando —
—Isabela: con esa sonrisita de galán que te advierto conmigo no te va a funcionar porque no soy como las chicas que acostumbras—
— Julio: estas segura de lo que dices Linda — ahora que se supone que hace—
—Isabela: aléjate de mí ahora mismo Julio si no quieres que aquí delante de todos te ponga en tu lugar—
No sé en qué momento pase de hacer un trabajo con Julio, a besarme con él, y lo peor es que en ese instante me sentía en las nubes, sus labios húmedos eran sabes, dulces como miel, mi cuerpo se estremeció y mis piernas temblaban, no quería que ese momento terminará nunca, pero lamentablemente la falta de aire nos hizo separar. —Isabela: atrevido, ¿Quién te dijo que podías besarme? te juro que esto no se va quedar así y no te quiero ver en lo que me queda de vida—
Mientras caminaba de regreso a casa, mire un par de veces a mi costado, Julio venía siguiéndome desde que salí de la cafetería según el para que no me pasara nada malo en el camino. Acelere mi pasos para alejarme por completo de él y lo conseguí rápidamente. Una vez en mi casa, subí a mi cuarto rápidamente para evitar las preguntas de mis padres, saque mi teléfono y e inmediatamente ingrese al perfil de J-Writer, quería checar si había posteado algún escrito nuevo para olvidar todo lo que había pasado hoy con Julio.
Mi corazón empezó a latir más rápido de lo normal y mis mejillas estaban rojas como un tomate J-Writer mi ídolo de la escritura le había dado like a mis intentos de escritos, la mayoría inspirados en los suyos e incluso en algunos comento cosas con wow y tienes talento. Sin pensarlo mucho me decidí a enviarle un mensaje:
— Isabela: gracias por leer mis escritos, tus comentaros son muy valiosos para mí — amabilidad ante todo—
— J-Writer: de nada, tienes mucho talento y me gusta mucho lo que escribes— esto es increíble, estoy hablando con mi ídolo—
— Isabela: gracias por eso también, viniendo de ti es un gran alago —
— J-Writer: pues entones aquí tienes a tu fan número uno, deberías buscar la manera de llegar a más personas — no puedo creerlo, él es mi fan —
— Isabela: gracias de nuevo pero no creo que pueda llegar a más personas, no tengo tanto talento como tú —
— J-Writer: ya te lo dije, tienes mucho talento y me gusta mucho lo que escribes, el último poema me encanto — este chico es demasiado lindo para ser verdad—
— Isabela: lo escribí de rapidez, fue una buena manera de desahogarme cuando tuve que mudarme de país por el trabajo de papa—
— J-Writer: te entiendo, a mí me paso algo similar pero no te preocupes podrás con eso, espero volver a hablar contigo linda—
Vaya, J-Writer no era solo mi ídolo, sino alguien que podía llegar a entenderme, alguien con quien podía desahogarme sin temor al rechazo.
Mire a mi escritorio, a mi libreta de escritos; sabía que J-Writer volvería a mi cuenta a tratar de leer algo nuevo Así que tome mi lápiz y la inspiración fluyo sola, sin darme cuenta termine escribiendo un poema sobre Julio hasta quedarme dormida.
—Julio: ten más cuidado por favor, ha eres tu linda, veo que tenías muchas ganas de verme de nuevo — otra vez el egocéntrico. —Isabela: lo que me faltaba, otra vez tú, eres insoportable Julio ya déjame en paz por favor —
— Julio: yo diría que soy guapo, divertido, inteligente, guapo—
— Isabela: ¿te diste cuenta acaso de que dijiste guapo dos veces?, eres un egocéntrico —
— Julio: lo sé, pero es que soy tan perfecto, mírame soy irresistible incluso para ti — eso será en sus sueños y en mis peores pesadillas—
— Isabela: sabes algo Julio yo diría que tienes el ego por las nubes—
— Julio: mejor dejemos de hablar de mi linda y permíteme demostrarte que yo también te gusto Isabela —
Estaba pasando de nuevo, Julio me estaba besando y como la primera vez sus labios eran maravillosos, me transportaban al cielo, jamás había sentido una sensación así en mi vida. Todo era perfecto hasta que sonó la alarma de mi teléfono y desperté. No sé cómo pude tener un sueño así con el odioso de Julio.





