Amor es más que palabras

El texto en negritas hizo que a Cassidy le ardieran los ojos.

Debajo del texto aparecía una foto de Franklyn y Maggie Valdez, la hija del presidente del Grupo Ascendente. Los dos estaban abrazados en medio de la noche, junto al mar, luciendo como una pareja amorosa de ensueño.

La ropa que el chico traía en la foto era la misma que Cassidy le ayudó a ponerse la noche anterior, cuando se fue de su casa. Por un momento Cassidy no supo si la patética era ella o Maggie.

Después de cerrar el navegador, Cassidy tocó su conversación en WhatsApp con Franklyn. El último mensaje que el chico le envió fue la tarde anterior, para informarle que esa noche la visitaría.

Como Franklyn aún no le había dado el ultimátum a Cassidy, tal vez en esos momentos todavía estaba en la cama de Maggie.

Entonces Cassidy respiró hondo y se arrastró fuera de su cama. Estaba decidida a romper con Franklyn, incluso si él nunca se lo mencionó.

No era su estilo rogarle al chico que se quedara, a pesar de que su amor por él se había hecho más profundo en los últimos años.

Después de asearse, Cassidy se arregló y corrió a la empresa. Tan pronto como llegó, presentó su solicitud de traslado a la oficina de Canadá para ocupar el cargo directivo vacante.

Nadie quería ese cargo, sin embargo, en esos momentos ella sentía que estaba hecho a su medida.

Cassidy creyó que su transferencia sería aprobada sin ningún problema. Sin embargo, inesperadamente, cuando regresó de una reunión, recibió un correo electrónico que rechazaba su solicitud.

Con una expresión de preocupación en el rostro, inmediatamente llamó al departamento de personal, cuya explicación la dejó muy confundida...

Al otro lado de la línea, la directora de dicho departamento, Raya Todd, se encogió de hombros y explicó: "Señorita Wright, no hay nada que yo pueda hacer. Su solicitud de transferencia fue rechazada directamente por el gran jefe".

Cassidy arrugó la frente al escuchar eso. ¿El gran jefe? Entonces, ¿era Franklyn quien estaba detrás de eso? Pero, ¿qué era lo que pretendía?

Fue Cassidy quien tomó la iniciativa de irse del país. ¿No era eso lo mejor para ambos?

Por muy confundida que la chica estuviera, no podía protestar, por lo que se limitó a decir: "Comprendo. Gracias, Raya".

Después de colgar, Cassidy se dispuso a pensar profundamente. Cuando por fin tomó una decisión, se dirigió a la oficina de Franklyn. Debido a que rara vez iba a verlo en su oficina, le resultó un poco estresante.

Tami Sugden, la secretaria del CEO, se sorprendió cuando vio a Cassidy ahí. Luego, al recordar las noticias de moda de ese día, Tami pensó que Cassidy había ido a crear problemas, por lo que de repente su sonrisa se volvió un poco tensa.

"Señorita Wright, ¿qué puedo hacer por usted?", preguntó la secretaria con rigidez.

"Quiero ver al CEO. Infórmaselo, por favor", respondió Cassidy, sonriendo cortésmente.

Como Tami sabía de la relación turbia que existía entre Franklyn y Cassidy, se puso un poco nerviosa cuando vio a la chica tan tranquila.

La secretaria llamó a Franklyn a través del intercomunicador, después de lo cual, Cassidy escuchó la voz profunda del hombre decir: "Déjala pasar".

Cuando Cassidy entró en la oficina, encontró a Franklyn ocupado en su escritorio, leyendo un informe. Tenía la camisa arremangada, lo que dejaba al descubierto sus fuertes brazos.

"Señor Pierce...". Dicho lo anterior, la chica se detuvo a unos metros del escritorio de Franklyn, manteniendo una distancia profesional con él. "¿Puedo preguntarle por qué rechazó mi solicitud de transferencia?".

Sin embargo, el hombre ni siquiera levantó la vista del informe. Como Cassidy no quedó convencida, agregó: "Soy la directora de ventas más joven de la empresa. Mi desempeño es de primer nivel y supera al resto del departamento comercial. Por esa razón, considero que estoy calificada para ocupar el cargo vacante en Canadá".

Franklyn era un hombre con un fuerte sentido del control, por ende, a lo largo de los años, Cassidy siempre le había sido obediente como una gatita mansa. Fue gracias a eso que pudo permanecer a su lado durante todos esos años.

De hecho, esa fue la primera vez que lo interrogaba.

Frunciendo los labios, Franklyn sacó un cigarrillo de la cajetilla que estaba en la esquina de su escritorio. Después de encenderlo sin prisa, exhaló una espesa bocanada de humo.

A continuación, por fin preguntó: "¿De verdad quieres irte?".

Cassidy asintió en respuesta.

"¿Por qué?".

"Creo que he demostrado ser la mejor candidata para ocupar ese cargo".

Franklyn la miró entrecerrando los ojos. Luego, riéndose entre dientes comentó: "Eres una chica muy inteligente. Sabes perfectamente que no era eso a lo que me refería".

Cassidy hizo una pausa, y luego levantó la cabeza para encontrarse con la mirada penetrante del hombre. "Señor Pierce, pronto se comprometerá en matrimonio. Por esa razón, lo mejor para usted, para la señorita Valdez y para mí es que me vaya del país cuanto antes".

¡Qué considerada y comprensiva era Cassidy! Tan pronto como se enteró de que Franklyn estaba a punto de abandonarla, no solo no hizo una escena, sino que también tomó la iniciativa de irse del país. Cualquier hombre normal le habría estado agradecido por ser tan comprensiva.

Sin embargo, era evidente que Franklyn no era un hombre normal. Por esa razón, después de escuchar la explicación de Cassidy, su expresión se ensombreció.

Luego, después de apagar su cigarrillo, se levantó y caminó hacia ella. La alta sombra del hombre la envolvió inmediatamente, haciéndola temblar ligeramente.

"Entonces, ¿lo que quieres es abandonarme?".

¡Maldita sea! Pero él se comprometería con otra mujer. ¿Por qué hizo que pareciera que era él quien sería abandonado?

Cassidy estaba a punto de quejarse, cuando de repente Franklyn le rodeó la cintura con los brazos, obligándola a mirarlo directamente a los ojos.

La chica pudo ver un destello de luz a través de los fríos ojos de Franklyn. La nuez de Adán del hombre se balanceó ligeramente en su garganta, lo que hizo que Cassidy retrocediera inconscientemente.

Después de haber estado con Franklyn durante tanto tiempo, ella sabía muy bien cómo lucía cuando quería sexo, y justamente ese era su aspecto en ese momento.

Pero, estaban en el trabajo...

Franklyn no le dio tiempo a Cassidy para pensar, ya que al segundo siguiente, presionó sus labios contra los de ella. Fue un beso feroz y apasionado. Cassidy nunca había podido seguir el ritmo de los apasionados besos de Franklyn.

Unos segundos después, cuando el hombre la cargó y la llevó al sofá, la cordura de Cassidy estaba al borde del colapso.

Por suerte, de alguna manera logró aferrarse a los últimos vestigios de su prudencia, antes de que esta se desmoronara por completo. "Señor Pierce, estamos en su oficina...", susurró la chica con una voz temblorosa.

Capítulos
Personalizar
Siguiente capítulo

También te puede gustar

Logo
Tu guía para los mejores dramas cortos en línea. Avances de episodios gratuitos, información completa del elenco y enlaces a plataformas oficiales, todo en un solo lugar.
©2026 PinesDramas. Todos los derechos reservados.